Supuestamente este cartel, luminoso y reflectante como corresponde que sea, indica la cercanía de un establecimiento educativo. Entonces debemos suponer que el dibujo representa a un alumno con algo en la mano que, si lo pensamos un poco, podría ser una libreta, un cuaderno, una laptop, un gran chocolatín , un panfleto, un folleto de publicidad, etcétera.
Pero convengamos que, a primera vista, parece representar a alguien que está bailando, por lo tanto está contento , alegre, divertido, entonces no es un alumno. Y esto lo podemos aseverar y asegurar porque no conocemos a ningún alumno que concurra, en esas condiciones, a la escuela, al colegio, o a donde sea que asista.
Así que otra vez estamos en presencia de un mensaje engañoso, ¡qué barbaridad, ni en los letreros, carteles y señales se puede confiar!