Apabullado y aturdido por los golpes de la vida, y estoy hablando de porrazos y no de otro tipo de peripecias, me propuse encontrar la manera de evitar los moretones y raspones que tienden a matizar, con distintos tonos de lila, mi desprotegida y vulnerable humanidad.
Le comenté a Clara como al descuido y ella, siempre atenta y en sintonía, procedió en consecuencia. Tal vez abrumada por la excesiva erogación en analgésicos y antiinflamatorios, o por el cansancio de tener que friccionarme cada magulladura o moretón, tomó la rápida decisión de confeccionarme un traje anti-golpes.
La verdad es que cumple con su cometido. La única contraindicación registrada, pero no por eso debe dejar de ser muy considerada, es la alta temperatura que transmite a mi cuerpo. El intenso calor provoca, con el agobiante clima que nos atosiga, una abundante transpiración que, misturada con polvillo y restos de cenizas volcánicas, llega a transformarse en una repugnante pasta, bastante chirle, que recorre mi amplia estructura de norte a sur.
Entonces, por los densos aromas y lo llamativo del atuendo, he decidido seguir mi trayectoria soportando estoicamente los embates que el destino se empeña en asestarme.
2 Dejaron su gracia:
Siempre pensé que Clarita es la esposa ideal, eso si usted minimo mínimo con ese traje a 500 metros, por los aromas digo. Besos tía Elsa.
Tía Elsa, cuando hay amor hay tolerancia y, lo mínimo que puede hacer esta dama, es soportar estoicamente los embates aromáticos... ¡Gracias por entender el mensaje, no cualquiera pude hacerlo!
EL GRAN CHUQUI
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