Los desacomodos climáticos que están apabullando al planeta, se hacen sentir en todos los ámbitos. Las tiernas avecillas, candorosas y simpáticas, no son la excepción y, para estar en sintonía con los desaires atmosféricos, hacen de las suyas.
Lo simpático de la situación es que, apremiadas intestinalmente por los vaivenes de la temperatura, se han descontrolado de tal manera que sus esfínteres, prácticamente, no llegan a cerrarse cuando tienen que abrirse nuevamente.
Se preguntaran ustedes, intrépidos lectores de estas cuasi bitácoras, por qué decimos que el clima perpetra su implicancia sobre estas desprotegidas criaturitas y, la verdad es que desconocemos las razones y los motivos, simplemente lo decimos porque es vox pópuli. ¿Hace falta que agreguemos algo más a este relato?
Como si estuviésemos planificando de antemano estos escritos, se nos ha presentado un cartel indicativo de que nuestra hipótesis sobre la influencia del clima bla, bla, bla, no estaba tan equivocada, un poco no más. Eso nos da más tranquilidad…
A continuación les mostramos la prueba, cabal y concreta, de que los pajarillos son los que están ensuciando el suelo de este mundo…
2 Dejaron su gracia:
¿Las vacas no vuelan? Hmm, preguntaselo al chino al que la vaca le reventó la china...
Fer, eso ocurrió en China, que es como un planeta aparte, estamos hablando de esta parte del universo...
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