Desde que se inauguró un nuevo centro comercial, Pepe se ofrece para ser él el encargado de buscar las provisiones para la casa. Esto, antes, nunca había ocurrido y, conseguir que se dignara a hacer esa tarea, era todo un logro.
Tal actitud llamó mi atención y me dispuse a develar la incógnita que había detrás de ella. No pasaron muchos días hasta que pude vislumbrar cuál era la razón por la postura tan comedida de mi cónyuge.
La causa era poder mirarse al espejo portando la bolsa conteniendo las compras realizadas. El motivo de tal acción se explica en la imagen que a continuación les expongo.
Mi ángel, quería verse como un atlético deportista cuando en realidad lo de él está lejos de esa realidad. En fin, soñar cuesta tan poco, casi nada, diríamos…
5 Dejaron su gracia:
Hola,
Soñar no cuesta nada.
Abrazos.
El Blog de Uds. es muy simpático!
María
Gracias, María, es bueno que alguien se dé cuenta de que lo nuestro desparrama simpatía, te esperamos siempre...
Jajajaja.
Habría que poner al espejo como uno de los grandes inventos de todos los tiempos.
Por si acaso, Clarita, no salgas a la calle con la versión femenina de esa bolsa si no queres provocar accidentes de transito.
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