domingo, marzo 13, 2011

Todavía quedan gratuidades…

Nos recomendaron una estación de servicio porque, según informes aún no confirmados, hay algunas cosas que todavía son gratis, lo cual significa que no hay que abonar ni un centavo por ellas.

Fieles a nuestra trayectoria de ahorristas consuetudinarios nos dirigimos, a una velocidad discreta pero sin detenciones ni distracciones, hacia el citado centro de expendio de combustibles y otras minucias.

Al llegar nos encontramos con una larga fila de vehículos, por lo que supusimos que eran otras personas que, de la misma forma que nosotros, se habían enterado de que regalaban algo a los concurrentes.

Colocamos nuestro automóvil detrás del último que estaba en la cola y, mientras yo conducía, Clara descendió para hacer las averiguaciones pertinentes destinadas a esclarecer el motivo de la presencia de tantos autos.

Luego de un breve lapso, que estimo habrá sido alrededor de 4 minutos, retornó la dama del equipo y pasó a detallarme los pormenores de la situación imperante.

Las largas colas se debían a la escasez pronunciada de combustibles, detalle que a nosotros no nos afectaba por la sencilla razón de no disponer, en ese momento, el efectivo necesario para cargar.

Lo único gratis, pero hay que dejarle algo al encargado de manejar los comandos del sistema, es la provisión y suministro de aire y agua. Esto tampoco nos interesó, por lo tanto seguimos nuestro derrotero en busca de hallar alguna oportunidad. ¡Está muy dura la calle..!

 

mendieta

Mendieta, el perro

de Inodoro Pereira