Por fin hemos descubierto las cualidades ocultas del Chuqui: VALE TODO. Es una suerte de lucha, o pelea, en la que realmente se pueden utilizar todas las argucias y artimañas para vencer al oponente.
El Chuquito, fiel a su estirpe pacífica, se resistió a pertenecer a este grupo de luchadores pero yo lo convencí de que lo único que debía hacer era subir al cuadrilátero pues, con su magnífica presencia, lo intimidaría al contrincante.
Lamentablemente no ocurrió como yo lo había pensado, el rival venía más golpeado que rodilla de zapatero y con más empujones que carretilla de olería, así que no se amilanó y le propinó al Chuqui una cantidad inusitada de golpes que hicieron a mi representado, arrojar la toalla para no seguir ligando tantas trompadas…
Triste destino de aquellos que se lanzan a la palestra sin tener la mínima idea de lo que están intentando…
3 Dejaron su gracia:
Que bueno, lo que has crecido y como "te has anchado". Quien quiera se mete contigo.
Abrazo. Jabo
( me reí a gusto)
Ya habrá revancha.
Jabo: si quieres, te doy mi receta. Pero desde ya te aclaro que no te será sencillo. Hablando de todo un poco, ¿te gustaron los apliques de corazones del pantaloncito?
Abrazos.
Esteban: pues claro, en la vida siempre hay revanchas!!... esto sí que me deja más preocupado, ¡ya no quiero que me peguen más!
Abrazos, amigo.
Publicar un comentario en la entrada