Un grupo de admiradores me hizo llegar, a manera de obsequio, una exclusiva remera. Está muy linda, de excelente confección y realmente original.
Cuando le mostré a la Chuquita, puso el grito en el cielo. Me dijo tantas cosas referentes a la prenda de vestir que tenía encima, que me dejó como acomplejado y tengo ciertos temores de salir a la calle luciéndola.
Entonces se desarrolló el siguiente intercambio de frases, oraciones y silogismos, por decir algo exótico e inextricable:
- Clara, te comento que este es uno de esos momentos en los que me siento un incomprendido…
- ¿Incomprendido? ¿Por qué?
- Porque percibo que todos me incomprenden…
5 Dejaron su gracia:
jajaja!! la verdad es que seria raro ver a alguien con una camiseta asi por la calle, pero ¡oye! ¿no hay quiénes llevan de esqueleto?
¡Pepe, no tienes corazón...!
(y si lo tienes, es vergonzoso y se esconde detrás de los pulmones)
Por lo demás, muy bien de salud, pero deja de meter tripa que ya pasaron las chicas.
Un abrazo para los dos.
Sos tan lindo por fuera como por dentro! Besos tía Elsa.
BlackEyes: es verdad!! Convengamos que ya nadie se asusta por nada... jaja.
Saludos.
Pedro: amigo Pedro!!! Ahhh, claro, el corazón... ya me parecía que faltaba algo. Pero los intestinos están impecables, no?
Abrazos de oso.
Tía Elsa: ohh!!, me puse colorado. Se agradece.
Saludos y feliz otoño!!
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