sábado, noviembre 27, 2010

Las trenzas de la Chuquita…

 

La proximidad de las festividades decembrinas, con todo lo que eso acarrea y desacomoda, nos despierta los sentidos, sobre todo el sentido de la subsistencia.

Ante los hechos que son archiconocidos por la mayoría, y también por la minoría que no incide pero da quorum, nos hemos decidido a ofrecer a la gente lo que la gente necesita.

Es por eso que nos tomamos el arduo trabajo de confeccionar estas bellas bolsas de papel reciclable, biodegradable y antipirético, para que las damas se luzcan en los súper mercados, almacenes y despensas cuando van a realizar las consabidas compras hogareñas.

Es preciso hacer notar la fina terminación del mencionado recipiente y la original manija trenzada que configura una ilusión óptica, por llamarla de una manera más o menos ortodoxa y prosódica.

Les recomendamos hacer sus pedidos con tiempo enviando el importe en algún camión blindado que no haya sido afectado por los últimos sucesos delictivos. Una vez que tengamos el correspondiente dinerillo procederemos a la entrega de las elegantes y simpáticas bolsas.

Si hacen una solicitud por un monto nada despreciable, las unidades pueden ser autografiadas por los autores e intérpretes. Quedando a la espera de sus comunicaciones, aprovechamos la oportunidad para saludarlos muy respetuosamente, como si se lo merecieran…

MUCHAS GRACIAS - TRENZAS

 

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domingo, noviembre 21, 2010

El huracán Pepe…

Si alguna vez se preguntaron la razón por la cual, los científicos que se ocupan de cuestiones climáticas y meteorológicas, bautizan con nombres propios a las grandes tormentas y huracanes, aquí tengo la respuesta. Se manejan de esta manera, para facilitar la comunicación entre meteorólogos y el público, es algo así como una “etiqueta”.

 

Esta costumbre data de mucho tiempo atrás y fue sufriendo algunos cambios, porque todo está sujeto a mejoras y acomodamientos, pues el fin siempre es permitir una mejor comunicación.

En un principio se utilizaba el calendario santoral. De manera tal que, la tormenta o desorden climático importante, llevaba el nombre del santo correspondiente a la fecha. Esto acontecía en los años 1900. A partir del año 1953 se decidió bautizarlos con nombres femeninos, pero esto ocasionó algunos inconvenientes, ya que las damas no lo vieron como un cumplido, sino todo lo contrario. Por lo tanto, por unanimidad y para seguir conservando la “armonía entre las especies”, se optó por la sana costumbre de alternar entre nombres femeninos y masculinos… la famosa igualdad de géneros. Todos contentos.

Huracán Pepe

Toda esta introducción, apreciados lectores, fue para que arriben con algo de información a la siguiente novedad. He decidido, y a modo de premio, proponer el nombre de mi apreciado y nunca lo suficientemente bien ponderado esposo PEPE CURTI. Para que con su nombre realce y ensalce la próxima gran tormenta, que también puede ser maremoto, tifón, tornado u otro desastre natural.

Creo que será una verdadera sorpresa para él y eso, sinceramente me tiene muy entusiasmada.

 

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miércoles, noviembre 17, 2010

¡Cumpleaños feliz..!

Cada vez que llega esta fecha no sé qué regalarle a Pepe, y por más que le pregunto a él no logro decidirme cuál va a ser el regalo que le entregaré.

Este año no pude, hasta el final del día, determinar el obsequio que le vendría bien. Perfume ya tiene, ropa no necesita todavía, zapatos no quiere, y así fui agotando la larga lista de posibilidades hasta decidirme por algo que nunca dejará de gustarle: una inmensa torta cargada de bizcochuelo, dulce de leche, coco rallado, licor Tía María, rellena con cariño, amor, ternura y mucho amor.

Estoy segura que no olvidará este cumpleaños porque, aparte de la torta habrán otros regalos que no vienen al caso mencionar por estar en un blog con protección a menores y desprevenidos.

Esta es la fotografía del instante en que me dirigí al dormitorio y lo desperté con un buen mate y la susodicha torta…

MUCHAS GRACIAS - Torta sombrero

¡Muchas Felicidades Pepe!

 

jueves, noviembre 11, 2010

Detrás de los mangos…

 

Se acercan los eventos decembrinos y, por lo consiguiente, hay que pensar en gastar algunas monedas porque si no, por esas cláusulas no escritas que impone el consumismo, no se conseguiría el clima festivo tan aconsejable en estas ocasiones.

Como somos integrantes de una sociedad consumista, que se precia de tal, no podemos zafar de alguna que otra erogación en los avatares y artilugios navideños.

Pero las circunstancias indican que, a diferencia de otros finales de año, este promete una gran sequía bolsillera y una escasez extrema de dinero contante y sonante, por lógica consecuencia hemos partido en diversas direcciones y variados rumbos a intentar recaudar algunos pesos, o guaraníes, que nos alivien la creciente angustia y permitan paliar este calambre económico-financiero que nos tiene a maltraer.

El la fotografía, tomada por uno de nuestros deudores antes de huir rauda y vertiginosamente dejando abandonada la cámara, aparecemos, tratando de pasar desapercibidos e inadvertidos, escondidos detrás de una planta de mango.

O sea que nadie puede negar que estamos detrás de los mangos. Ojalá que la cosecha rinda porque, en caso contrario, no sabemos dónde iremos a parar durante la última semana del año. Ante la posibilidad de un fracaso en la cobranza, queremos saber, a ciencia cierta, quién nos adoptará como parte de su familia en esos días.

Estaremos aguardando las propuestas…

MUCHAS GRACIAS - DETRÁS DE LOS MANGOS

viernes, noviembre 05, 2010

Caracoleando…

 

Hace no mucho tiempo habíamos descubierto que en nuestro jardín crecían, en forma arbitraria y descontrolada, una gran familia de caracoles. También nos informaron que esta especie de moluscos gasterópodos, como su etimología nominal lo indica, podrían llegar a ser comestibles. Dada la abundante cantidad de estos babosos animales que proliferan en nuestro predio decidimos, por unanimidad, intentar criarlos para su posterior comercialización.

Caracol 006

Transcurridos algunos años, nos olvidamos del tema hasta que, a paso lento y acompasado, hizo su aparición el caracol más grande que hayamos visto en esta región y zonas de influencia. Entonces reflotamos la intención de propender a que se reproduzcan en cautiverio para poder ofrecerlos en los diferentes centros gastronómicos de la zona, el país y el mundo entero.

caracol gigante

Pero nos invadía la duda y la incertidumbre porque no nos imaginamos a alguien transformando a este inocente y cariñoso animalito en algún exótico plato. Se nos partía el corazón, así que hemos decidido desprendernos de ellos, liberarlos y que dispongan alegremente de su vida. Hay que ver con que velocidad, bueno es un decir, desaparecieron de los lugares que solían frecuentar.

Adiós caracolitos, vuelvan cuando quieran, la gata no come ese tipo de bichos así que están resguardados de cualquier tipo de ataque.

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