Ante la insistencia, por parte de las autoridades pertinentes, para que utilice el casco protector en sus andanzas motociclísticas, bicicleteras y otras actividades afines, Pepe, decidió, una vez más, innovar al respecto. A tal efecto diseñó y construyó uno que, visto de lejos, confunde a quien lo mire.
No se imaginan, suspicaces y osados lectores, los pedidos de disculpas de los inspectores después de detenerlo y reclamarle por la falta de protección en la cabeza.
Ah, el casco está a la venta, en tres tamaños y con diferentes tipos de “piel”. Hagan sus pedidos y les diremos dónde depositar el importe correspondiente. Descuentos no hay, ¿en qué cabeza cabe?
3 Dejaron su gracia:
Está bueno, ¿la oreja es parte del casco?
Saludos.
Casco con orejeras jejeee.
Espero que la idea cuaje y tengan muchos pedidos, pero no se, no se.
Abrazo a los dos. Jabo
Mariela: digamos que... sí.
Jabo: no nos aflojes y sigue creyendo en los Chuquis... eso alimentará el fuego.
Publicar un comentario en la entrada