Nuestra impertérrita siamesa, la famosa Gaza, no ceja en su empeño de entablar relaciones cercanas, de tercer tipo, con los pajarillos que merodean nuestro patio trasero. Hasta ahora no han llegado ni siquiera a rozarse pero, la tozudez felina que la caracteriza, no le permite entrar en razonamientos lógicos de acercamientos tácticos y apela siempre al encuentro furtivo e intempestivo que no la conduce a nada.
Luego de esta pormenorizada, y sumamente detallada, explicación de los contubernios en los que participa la hermosa gatita, le mostramos algunas de las escenas que se repiten una y otra vez en cada reunión trunca.
2 comentarios:
Jajaja! no sé porque los pajaritos no le creen!!! Besos tía Elsa.
Tía Elsa: porque son incrédulos. Los pajaritos ya no vienen inocentes como antes...
Publicar un comentario en la entrada