domingo, noviembre 29, 2009

Premio a las buenas ondas…

MUCHAS GRACIAS - PREMIO ONDAS POSITIVAS

Porque se nos ocurrió y porque se lo merecen, hacemos entrega hoy de este novedoso e inspirado galardón a los amigos que, con sus comentarios, nos transmiten toda la energía y las ganas que se precisan para continuar en esta tarea de tratar de divertir a la gente.

Como lo decimos en cada ocasión de tener que entregar estas distinciones, no están todos los que son ni son todos los que están, así que si alguien, por esa cosas del destino y dela falta de buena memoria, quedó relegado, que no se desespere, ya va a hacerse presente el momento en que los Chuquis, le hagan llegar lo que se merecen (previo envío del cheque correspondiente).

Los que se hacen acreedores al singular y primoroso premio son:

-Sil -Neuronas en fuga -Tía Elsa -Vivian -Veterinaria San Roque -Marina -Any

Por supuesto, si lo quieren entregar a quienes ustedes piensen que se han hecho merecedores, háganlo pero recuerden que es de rigurosa cortesía nombrar a los insignes creadores de esta cosa colorinche que parece un premio…

Les pedimos a quienes no figuren en este corto listado, que tendría que ser extensísimo, que no pierdan las esperanzas, en cualquier momento se viene la segunda entrega y en ella seguramente serán incluidos.

Besos y abrazos para todos, se fue noviembre y el año está como para entrar a salir, porque estamos en las postrimerías de su finalización. ¡¡Sigan participando!!

sábado, noviembre 28, 2009

Estas historias me desarman...


Frases del día:

Están autorizados a colocarlas de salvapantallas o enmarcarlas, si así lo prefieren, ubicándolas en un lugar importante de la casa.

-Una cosa es una cosa y otra cosa, es otra cosa.

-En un momento dado, todo comenzó a volverse difuso, a dar vueltas, y luego nací.

-Lo malo del círculo, es que no es un cuadrado, y menos que menos, un rombo.

-Una cosa es el miedo a las masas y otra la paella de mariscos.

-Existen lugares que nunca conoceré, pero eso no me preocupa. Existen lugares que conozco y tampoco es algo que me preocupe. Me preocupa existir.

-Admiramos a Descartes, en una palabra, jamás lo Descartaríamos.

-Me molesta profundamente la gente que habla mal de los demás, sobre todo cuando no me invitan para hacerlo.

-Nuestro ídolo máximo es Moliere, por la máquina de moler, ¿viste..?

Nota: Algunas de las frases son de autores anónimos y las otras de autores desconocidos. Las que son nuestras saltan a la vista, ¿o no?

viernes, noviembre 27, 2009

Cosas...

Qué sería de nuestras vidas sin el “coso” y sin el “ese”. ¿Quién no los usó más de una vez?

Estas populares y familiares muletillas, nos vienen acompañando desde la más tierna infancia. Ni hablar de cuando vamos “entrando en edad” y nos olvidamos de la mayoría de los nombres de las personas. También nos olvidamos de las deudas, pero esa es otra historia que ampliaremos en cualquier momento. No nos apuren si nos quieren sacar buenos.

¿Cuántas veces oímos la siguiente conversación?:

-¿Quién te dijo eso?

- El “coso”.

- ¿Quién coso?

- El “ese”.

-¿?

Otras personas, van aun más allá de lo humanamente entendible con “diálogos” como el que sigue:

-¿Te comenté que la “cosita” se volvió a casar?

-¡No me digas!, ¿con el “coso ese” que la visitaba todos los días?

-No. Con “ese coso” de la otra cuadra. El que era tan amigo del difunto y que le cobraba el alquiler todos los meses.

-¡Qué fea cosa!

Esperamos que estos coquetos ejemplos, sacados íntegramente de la vida real, hayan servido para ilustrar un poco el tema en cuestión. Tendrán que conformarse de todos modos con esto, ya que otra cosa no se nos ocurre…¡¡no hay caso, no acosen que ya llegó el ocaso!!


jueves, noviembre 26, 2009

Muchas Gracias Total...


Hoy sí que es un día bisagra para los Chuquis, por primera vez hizo su aparición, en la red, nuestra página MUCHAS GRACIAS TOTAL (www.muchasgraciastotal.com). Hacía mucho tiempo que veníamos estudiando la posibilidad de instalarla pero, por esas cosas de mirar tu sombra, se fue dilatando y postergando hasta ahora.

Todavía faltan algunos retoques, pero en muy pocos días pensamos salir definitivamente a la palestra a competir, sanamente y con total honestidad, con otras páginas, que no son tan lindas como la nuestra pero que también tienen lo suyo.

Nuestro sitio intentará ser una revista digital, con mucho de interés general, buen humor, imágenes, reportajes, notas, etc…

Queremos agradecer a todos los que, de alguna manera u otra, alentaron y apoyaron a los Chuquis en este emprendimiento porque fueron el motor de arranque que movilizó toda la maquinaria chuquística rumbo a vaya uno a saber, especialmente a Vivian porque, desde la lejanía del sur argentino, prácticamente nos obligó a no abandonar este proyecto.

Por supuesto que habrá conexiones con nuestros blogs así que, de todos modos, no podrán evitar visitarnos. Muchas gracias por todo y nos seguimos viendo…

Si quieren publicitar en nuestra página, les haremos descuentos por pago adelantado y bonificaciones a personas de 90 años que vengan acompañadas por sus padres.

martes, noviembre 24, 2009

La historia de Chiquito...


Anoche recordábamos con Clara el nacimiento de Gaza, nuestra adorada y nunca del todo bien ponderada gata siamesa.

Fue exactamente el 5 de abril de 2005, en horas de la tarde. Nosotros habíamos salido por razones laborales y cuando regresamos, Haifa, la gata madre, ya había parido a tres, dos de ellos estaban mamando y el tercero estaba como abandonado. En ese momento nacieron otros dos e inmediatamente se pusieron a succionar las tetitas de la madre. El que había sido dejado de lado seguía moviéndose pero se estaba enfriando. Clara lo tomó en sus manos y yo llamé a un amigo veterinario que me dijo que el recién nacido, sí o sí, necesitaba que la madre le transfiriese todos los nutrientes necesarios para que crezca bien.

Clara fue hasta donde estaban todos los gatos alimentándose, los apartó y colocó el hocico del gatito abandonado en una de las tetas de Haifa. Al principio el gatito no respondía pero la Chuqui, siguiendo las precisas instrucciones del veterinario, continuó sosteniendo la boquita del minino contra la panza de la madre hasta que lo sintió chupar el vital líquido.

Pasaron los días y los cinco gatitos fueron creciendo, más rápido de lo que uno supone, pero el que había tenido problemas no lo hacía con la misma velocidad de sus hermanitos. Fue quedándose más pequeño que los demás, lo bautizamos con el nombre de Chiquito y decidimos que sería el que permanecería en casa, junto con la madre.

Pasaron los días y de a uno los gatitos fueron llevados por amigos que los adoptaron. A todos les mostrábamos los pequeños felinos y hacíamos hincapié en que a Chiquito no lo podrían llevar ya que había sido salvado por la Chuquita y representaba un desafío verlo crecer fuerte y sano.

Recuerdo como si fuera hoy, cuando vinieron unos amigos de Posadas con dos de sus hijas a buscar uno de los gatitos. Cuando le mostramos el que no podrían llevar, una de las niñas nos preguntó cómo sabíamos que era macho y no hembra como las demás, le respondimos:

-Es muy fácil, por los bigotes…

El famoso Chiquito resultó ser Gaza…

lunes, noviembre 23, 2009

Gente complicada...




Los hechos acontecen en el momento menos pensado. Esta mañana salimos tempranito para trabajar, como siempre lo hacemos, salvo cuando no lo hacemos. Llegamos a Posadas y la Chuquita me pidió que la llevara hasta un negocio que vende frutas y verduras. Antes de llegar me di cuenta que una casa, más aadelante, se estaba incendiando, o por lo menos así parecía.

Escuché la aguda sirena que emitía el camión de los bomberos y pensé que nunca falta un desconsiderado que no permite el paso de este tipo de vehículos.

Acto seguido se me ocurrió mirar por el espejo retrovisor y me encontré con el camión rojo, con las luces encendidas y haciendo un bochinche atronador, pidiéndome que me corra a un costado para que él pudiera pasar.

Había sido yo el desaprensivo que estaba demorando el accionar de estos servidores públicos. Menos mal que no pasó a mayores, fue una falsa alarma, ya que estaban quemando unos papeles que amontonaron luego de una limpieza.

Me hice más famoso de lo que ya soy por ser el que le complicó a los bomberos. Cada uno se hace conocer de la manera que mejor le queda…

domingo, noviembre 22, 2009

Calor y su abuela...


Ya les contamos que por estos lares el verano se ha adelantado y nos atosigó con su carga de altas temperaturas. Para aprovechar bien el día hay que salir muy temprano, antes de que el sol se haga sentir más de lo conveniente. No obstante eso, el calor se abalanza sobre nuestras humanidades haciéndose sentir de una manera bastante molesta.

Dentro de todo ese contexto se plantea una situación adversa y controversial que nos amilana aplastantemente. Dentro del automóvil estamos protegidos por el aire acondicionado pero, cuando debemos descender, es la misma sensación que se percibiría al entrar a un gran horno. El espasmo agobiante que se experimenta es devastador. Si a continuación debemos ingresar a algún local refrigerado el cambio brusco de temperatura desacomoda las defensas de cualquier ser humano.

Así ocurrió ayer. Cerca del mediodía estacionamos el auto frente al banco para hacer un depósito. Antes de descender tuve que hacer la boleta correspondiente, ya con el motor apagado y recibiendo a pleno la calentura solar. Caminamos unos treinta metros bajo los potentes rayos y nos zambullimos, prácticamente, en la puerta giratoria de la entidad crediticia. La diferencia debe haber sido de unos 20 grados centígrados, realmente no estaba fresco sino helado. Lo que sigue es previsible, la casi media hora que estuvimos soportando el frío, nos congestionó y quedamos a un pasito de engriparnos.

Por eso, cuando volvimos a casa, Clara conectó el baqueteado nebulizador, le puso unos líquidos raros y comenzamos a aspirar el vapor para ver si eso nos mejoraba. Al cabo de unos minutos estábamos los dos como volando y, antes de seguir con el procedimiento le dije a la Chuquita:

-¿De dónde sacaste estos brebajes tan exóticos?

-Me los obsequió una amiga, esa que es un poco hippie y se dedica a las artesanías…

-¡Con razón, no sólo me pasó el resfrío sino que hasta me hizo olvidar de las deudas...!

Así fue que volvimos al viejo método del suero fisiológico, que no será tan sicodélico pero es más santito, y nos permite seguir siendo “normales”…




sábado, noviembre 21, 2009

Recuerdo de los Chuquis...


Este es el medallón de los Chuquis, portador de la buena suerte e infalible para salir airoso en lances amorosos y de los otros. Miles de felices usuarios ya lo han probado y comprobado y, gracias a nuestro poder de persuasión, han desistido de entablarnos demandas por estafa.

Lo que ocurre es que hay personas que no son receptoras de las ondas positivas que emana el medallón de los Chuquis y, al no modificar sus calamitosas situaciones, pretenden reclamar por algo que nosotros no podemos hacernos cargo. Ustedes no hagan caso de lo que esa gente pueda llegar a decirles, son falacias, arteramente pergeñadas para perjudicarnos en nuestro intento de ayudar a nuestros prójimos.

¡¡Hagan su pedido YA!! Y, si están dentro de los primeros 27 solicitantes, recibirán, totalmente gratis y sin cargo, de conciencia, una fotografía de Mesié Le Pep autografiada, con firma autenticada ante escribano, y envuelta para regalo.

¡No pierdan tiempo, la luz en el camino se enciende con el medallón de los Chuquis!

Un año de garantía, si al cabo de ese tiempo no recibe ni percibe las bondades del medallón, le damos un año más de prueba y, si entonces no pudo solucionar sus dramas existenciales, no aceptamos devoluciones pero le reintegraremos su dinero con un pequeño descuento del 1% diario.

Millones de testimonios respaldan nuestro ofrecimiento, en serio. Compren ya y podrán disfrutar de un fin de año pletórico de alegría y dicha, salvo que no será este fin de año sino el del año que viene....

viernes, noviembre 20, 2009

Los regalos que uno no quiere recibir...




Entre los múltiples regalos recibidos con motivo de mi cumpleaños, se encuentra esta colección de coquetos “cubrevolantes”, artesanales y de muy buen gusto, que ha sabido obsequiarme una persona a quien aprecio mucho y, por ese motivo, no voy a decir quién es.

Los estuve probando en el Gol y, verdaderamente, no sé con cual quedarme, uno más estrafalario y antifuncional que el otro, así que voy a ir usándolos en la clandestinidad para que mis admiradores no se ofendan y mis adversarios no me envidien.

¿Se imaginan ustedes el siguiente cuadro? Siesta de verano, 40 grados centígrados a la sombra, viento norte levantando polvareda de tierra roja, transpiración a litros, auto estacionado bajo el sol y yo subiendo al vehículo. En la tercera maniobra los delicados artilugios pasarán a ser un muestrario de mugres diversas, inevitables en este lugar, con este clima y con este servidor.

Todavía están a tiempo, aquéllos que deseen que se los envíe, para realizar su pedido, Serán envueltos para regalo y enviados sin cargo a la dirección que los interesados, pueden ser tres, indiquen.

Mientras tanto los tengo guardados, hasta nuevo aviso…


jueves, noviembre 19, 2009

¿Para dónde vamos..?



Este es el nuevo artilugio de los Chuquis para despistar a los automovilistas desaprensivos que, haciendo galas de su falta de tolerancia y paciencia, intentan molestarnos con señas de luces y bocinas estruendosas.

Más de uno cambió el semblante luego de ver a la Chuquita conduciendo el Golcito desde la luneta.

¡¡Se nos ocurre cada cosa!! ¿Cuándo nos obsequiarán una camisa de fuerza? Para mí, talle grande, porque la cuestión es estar cómodo en todas las ocasiones, ¿no les parece?

miércoles, noviembre 18, 2009

Dedos apetitosos...



Cuando se produjo el último corte de luz, hace una semana más o menos, al caminar en la oscuridad buscando una linterna le pisé, sin querer, la cola a Gaza, nuestra temperamental gata siamesa. Rápida para las reacciones, me devolvió la gentileza mordiéndome uno de los dedos del pie derecho. Fue todo un suceso porque, si bien es muy mansa, respondió a la supuesta agresión con la reacción lógica de un felino.

A partir de ese día Gazila tomó por costumbre acomodarse en mi escritorio, en el espacio entre la pantalla y el teclado, y dormirse una siesta. Previamente debo someterla a todo tipo de mimos para que se sienta acompañada y pueda dormir tranquilamente.

Al detectar que esto se repetía todas las tardes le dije a Clara:

-Chuquita, la gatita debe estar con cargo de conciencia por haberme mordido y viene todas las tardes a hacerme compañía, ¡qué tierna!

A lo que mi esposa, más realista de lo que uno se imagina me respondió:

-A mí me parece que le gustó tu dedo y está esperando que te distraigas para mordértelo de nuevo, la veo relamerse cuando te mira los pies…

¿Será así como dice Clara? ¿Tan poco conozco a mi adorada gata?

lunes, noviembre 16, 2009

El regalito…

MUCHAS GRACIAS - EL REGALITO

Mañana se develará el gran misterio del

obsequio de cumpleaños, no se desesperen,

dentro de unas horas lo sabrán…

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domingo, noviembre 15, 2009

Las vueltas de la vida...


Hoy sopló un muy fuerte viento del sur. Con la Chuquita salimos al patio a mirar como las nubes avanzaban sobre la ciudad y las aves volaban presurosas buscando un refugio ante la inminente tormenta.

A mí no me gustan las tormentas, tengo particulares experiencias que me marcaron para toda la vida y aprendí que al viento hay que respetarlo y nunca subestimarlo.

Dicen que el viento se lleva todo lo que encuentra a su paso, es cierto, pero también nos trae cosas que se llevó de otros lugares, eso también es cierto e irrefutable.

Cuando todavía no caía la lluvia, que luego se precipitó con desacostumbrada fuerza, llegaron volando, vaya a saber de qué recónditos sitios, estas flores con forma de hélice. El aire se cubrió de estos pequeños molinetes que, girando a gran velocidad, iban a depositarse en el suelo.

Junté varias de estas flores y le conté a la Chuquita que, cuando yo era un niño, hace ya medio siglo, en mi barrio había uno de estos árboles y siempre caían estas flores giratorias. Como todos los niños del vecindario, yo le sacaba la pepita del centro, le colocaba un mondadientes y la hacía girar colocándola contra el viento. Diversión simple y barata.

Cuando quise enseñarle a Clara cuál era el secreto de mi éxito, tomé la florcita en mi mano, le coloqué el palillo y cuando tomé impulso para que girase, estampé mi mano contra una de las columnas que sostienen el techo de nuestra casa.

Tengo para varios días con el dedo en terapia, todo por querer retornar a mi lejana y añorada niñez. Como diría un compadre que tengo por ahí: “Así son la vida…”




sábado, noviembre 14, 2009

La historia la escriben los que ganan...

La historia nos contó, una y otra vez, el drama casi pasional que había vivido una niña, desprotegida ella, en un denso y fantasmagórico bosque. Nunca más hemos sabido de ella, que fue de su vida, si creció y se desarrolló como está establecido en la ley dela vida o se dedicó a seguir siendo niña por el resto de sus días para regodeo de los más pequeños.

Nadie supo, a ciencia cierta, de qué bosque se trataba, si era por estos rumbos o por aquellos pagos. Luego de la trágica desaparición del contrincante de esta pequeña damita, la crónica no se ocupó más de ella y de su abuela, pero nuestro equipo de investigadores han encontrado rastros precisos y vestigios creíbles de que podría tratarse de un pequeño montecito que se ubica cerca de nuestra casa y que a la niña, ya crecidita, la solían ver por estos parajes.

Así, de esta manera y sin anestesia ni tranquilizantes, destapamos la olla y revolvemos el guiso de la historia para desentrañar, como lo demanda la opinión pública, este suceso nunca esclarecido.

A continuación presentamos a ustedes un retrato, pintado a mano pero con escalofriante realismo, de la Caperucita Roja, que al fin de cuentas resultó ser alguien más cercano de lo que imaginábamos. Cualquier semejanza con la casualidad es pura realidad, o vicerveza, hic….


viernes, noviembre 13, 2009

Conjuro lumínico...


Las ventajas y desventajas de estar conectados salen a la luz, paradójicamente, cuando se corta la luz. El tema fue que al producirse un desperfecto en la enorme represa de Itaipú, perteneciente a Paraguay y Brasil y situada sobre el río Paraná, provocó un gran apagón en ambos países.

En ese momento estábamos a punto de cenar y la ausencia de energía eléctrica no disminuyó, para nada, nuestro apetito.

Fue todo muy lindo y con una ambientación tirando a romántica porque comimos a la luz de las velas, unas de adorno que casi no alumbran y son difíciles de encender, y escuchando música de una emisora argentina en un receptor a baterías.

Al principio nos dejamos envolver por la atmósfera de semipenumbra que nos rodeaba pero luego de la segunda hora, el olor a cera derretida, el humo y el calor comenzaron a hacerse sentir con mayor intensidad, provocando desazón y ansiedad.

Entonces tuve que recurrir a mis antiguas dotes de conocedor de este tipo de situaciones, acerqué las velas e hice un conjuro secreto invocando a miles de millones de vatios, kilovatios y megavatios para que se hagan presentes trayendo la claridad a nuestra oscura noche.

Cuando pronuncié la última letra de la última palabra de mi invocación eléctrica, en ese preciso instante, fecundo y sintomático, se encendieron las luces de la ciudad y, por ende, de nuestra casa.

La Chuquita quedó atónita y estupefacta mirándome con sus ojos a punto de desorbitarse y yo, asustado por la increíble coincidencia pero tratando de sacar provecho de la situación, le dije:

-¿Querías luz?, ¡hay luz! La próxima vez espero que me avisen con tiempo, así no demoro tanto en volver todo a la normalidad…




jueves, noviembre 12, 2009

Discutiendo con altura...

La Chuquita, mi Chuquita, nunca deja de sorprenderme, unas veces satisfactoriamente y otras veces, también. Ayer le escuché decir algo que simplemente me asombró y me dejó perplejo y pasmado por lo incisivo de su peroración y por ser el insulto con mayor fineza que, hasta ahora, captaron mis oídos.

Su alocución, oportuna y ocurrente, fue así, textuales palabras:

-¿Por qué no deja de decir insensateces por el término de dos minutos, respira profundo y permite que llegue un poco de oxígeno al cerebro? Así podrá expresar algo con sentido o mínimamente inteligente…

Seguramente coincidirán conmigo en que a Clara, si hay algo que le sobra es clase, mucha clase.

miércoles, noviembre 11, 2009

Chancho limpio nunca engorda...


Siempre que tenemos la oportunidad de salir a comer fuera de casa nos recomendamos, mutuamente, fijarnos bien en la limpieza del lugar que elegimos. Si no conocemos el sitio siempre nos queda la duda con respecto al aseo de las personas y utensilios que participan en la preparación de los alimentos que ingeriremos.
Mi teoría es que nunca hay que pedir platos preparados en la cocina, mejor es elegir algo de la parrilla porque, si hay algo complicado, el fuego directo actúa como purificador. Ojo, es una suposición, no estoy del todo seguro de que sea así.
Hace unos días fuimos a conocer un nuevo lugar, recién inaugurado y resplandeciente por donde se lo mire. Antes de sentarnos a la mesa fui hasta los sanitarios con el propósito de lavarme las manos. Cuando entré no había nadie, estaba sólo yo, y me sorprendió el olor fétido y nauseabundo que había en el lugar.
Aguantando la respiración llegué hasta la pileta, puse un poco de jabón en una de mis manos y, cuando quise abrir la canilla, o grifo, para que saliera el agua, no salió nada más que una gota.
Entonces pensé, si no hay agua los empleados no pudieron lavarse las manos después de hacer lo que hicieron, así que lo más probable era que todos los gérmenes y bacterias estuviesen retozando, vivitos y coleando, en diversos e impensados lugares, uno de los cuales podría ser algún plato exótico, o no.
Fui hasta la mesa y le dije a Clara que no me sentía bien, que lo mejor sería ir a casa y comer algo livianito ¡pero limpio!

martes, noviembre 10, 2009

¿Cuál es la salida..?


Muchas veces nos encontramos inmersos en situaciones y circunstancias que parecieran no tener un horizonte visible, uno siente impotencia y desazón al no saber por donde pegar la media vuelta e irse con el sol cuando caiga la tarde. En eso de caer la tarde hay que tomar precauciones, no vaya a ser que caiga de punta y provoque algunos inconvenientes no calculados ni previstos.
Soy bastante previsor pero, según se podrá comprobar, no lo suficiente porque, por improvisar y salir sin rumbo fijo, llegamos a una encrucijada que en realidad no era tal, sino que el camino simplemente se partía y repartía en varías direcciones menos, según mis cálculos, la que debíamos seguir para llegar al lugar hacia donde tendríamos que dirigir la marcha.
Esta entrada la estoy escribiendo desde el automóvil, si alguien reconoce el lugar que figura en la fotografía, tomada por la Chuquita desde el asiento del acompañante, que nos indique cómo salir del atolladero y poder retornar a nuestros orígenes, que no son los mejores pero es lo que tenemos.
No duden en marcarnos la senda para conseguir mandarnos a mudar de este casi siniestro lugar.
¿Dónde estamos? ¿Quién soy, cómo me llamo? ¡¡Socorro!!

lunes, noviembre 09, 2009

Lo importante es la imagen...

Hoy amanecí con un dolor nuevo y, como no estoy para sorpresas, concurrí a ver a mi médico de cabecera. Luego de los saludos de rigor, y esas preguntas con respuestas obvias que los humanos nos hacemos cuando nos encontramos, se estableció el siguiente diálogo:

-Hola Pepe, ¿Qué parte del cuerpo te duele?

-Acá, doctor, toda esta zona…

-Ah, la región abdominal, ¿comiste algo que pudo hacerte mal?

-Mire, comí tantas cosas que no puedo determinar qué fue lo que me hizo mal…

-Bueno, te explicaré, hay varias clases de abdómenes, el plano, el prominente, el grande, el enorme…

-¿Y el mío en qué categoría entra?

-En la categoría “¡OH, DIOS MÍO!”…

-Eh, pare la mano doctor, acá el bromista soy yo, dígame qué es lo que padezco.

-La verdad es que a simple vista no puedo determinar cuál es tu dolencia, veremos si la imagen nos muestra algo…

-Ah, ¿está hablando de una placa radiográfica o una tomografía?

-¡No! ¡Para tu diagnóstico necesitaremos una imagen satelital!

domingo, noviembre 08, 2009

La sensibilidad es lo que me traiciona...


Está bien que las paradas de ómnibus son como jaulas y que los pasajeros de los transportes colectivos llegan sentirse como animales, porque así los tratan, pero no era cuestión de ser tan directos. Siempre es bueno mantener la diplomacia y el respeto hacia nuestros semejantes, por más que estos estén en inferioridad de condiciones.
Yo no quise entrar al reducto que se ve en la gráfica, me dio como cosa, ¿vieron? Lo que sí hice fue arrojarles algunas galletitas a los que estaban dentro, la Chuqui incluída, y no recibí ningún gesto de agradecimiento.
Si por lo menos tuvieran acondicionadores de aire, pero no, ¿para qué? Ampliaremos al respecto en posteriores entradas, en anteriores no, ¿está claro?

sábado, noviembre 07, 2009

¡Un intérprete aquí, por favor..!


En nuestra tarea de ofrecer publicidad, andábamos intentado encontrar a Toto, pero no sabíamos que había volado del lugar que solía frecuentar y después caímos en cuenta que era la única posibilidad estando alado.

Como si fuese poco raro lo de las alas de Toto, nos venimos a enterar sobre la nueva coloración de Pancho.

Quisimos documentar tales rarezas con fotografías pero no pudimos dar con los susodichos, seguramente fueron a inscribirse en esos concursos de records insólitos.

¡¡Y pensar que creíamos haber perdido la capacidad de asombro!!

viernes, noviembre 06, 2009

Multifocal, pero no tanto...


Cuando comencé a usar anteojos, hace un montón de años, fue toda una novedad y me llevó un tiempo adaptarme. Como no veía bien tanto de cerca como de lejos, el oculista me comentó que debería usar un cristal para leer y otro para conducir el auto.

Las opciones eran tres: A) Utilizar dos armazones, cada uno con el cristal correspondiente, y cambiarme según las circunstancias. B) Confeccionar un solo armazón con cristales bifocales. C) Lo mismo pero con cristales multifocales.

Opté por la tercera porque me pareció la más cómoda, ya que sólo moviendo el ojo hacia arriba o hacia abajo obtendría la mejor visión.

Lo que no me dijo el médico fue que me costaría adaptarme a este tipo de lentes. La cuestión fue que el día que me los coloqué por primera vez casi caigo por las escaleras de casa porque no manejaba bien las distancias. Pero lo mismo me los coloqué y salí a la calle.

Conduciendo el vehículo no tuve mayores problemas, así que durante la mañana todo fue normal. Al mediodía fuimos a comer a un restaurante, nos sentamos en una mesa pegada a la ventana que daba a la calle, Clara se sentó mirando hacia la vereda y yo hacia adentro.

En la pared del fondo del local había un cartel con las especialidades de la casa y yo, con anteojos nuevos, no tuve mejor idea que intentar leer lo que estaba escrito en el letrero. Para lograr una mejor visión debía encontrar el sitio exacto de las lentes en el que se encontraba la graduación que correspondía. Entonces me puse a mover la cabeza de arriba hacia abajo, y viceversa, como asintiendo, para hallar la visión perfecta.

Entonces fue que divisé a un hombre que se me venía al humo con cara de pocos amigos y, prácticamente, me gritaba:

-¡¡Pedazo de estúpido!! ¿Por qué no deja de hacerme señas, qué se cree usted que soy?

Este señor, a quien tuve que explicarle mi pequeño drama, estaba sentado justo debajo del cartel y pensó que yo le estaba haciendo algunas insinuaciones deshonestas.

jueves, noviembre 05, 2009

Noches de canícula...


Las noches calurosas vienen acompañadas de diversos visitantes de todo calibre. Desde los amigos que aprovechan las altas temperaturas para venir a consumir nuestra provisión cervecera hasta los insectos que, por la gran cantidad de agua que nos circunda, están a sus anchas.

Nos atrevemos a asegurar que la variedad y cantidad de estos bichitos, molestos y picadores, va creciendo en forma paulatina pero sin interrupción y, si a eso le sumamos la humedad, pegajosa y muy molesta, tenemos un combo veraniego que acompañan a los cortes de energía eléctrica de muy buena manera.

Pero en todas las épocas, momentos y situaciones, hay quienes sacan provecho de las circunstancias. Ese es el caso de los sapos que, instalándose en nuestros jardines, se hacen el festival con cuanto insecto se les ponga a tiro. La voracidad con que los engullen es digna de ser destacada, así que estos batracios, lentos, pesados y feos, son bienvenidos, siempre y cuando traigan buen apetito y puedan digerirse a los insoportables insectos.

La que aparece en las fotografías es Ferocina, la novia de Ferozo, nuestro sapo más veterano. ¿Cómo determinamos el género, o sea el sexo, de este adorablemente repulsivo animal? Primero y principal, tiene pancita, lo cual indica una avanzada preñez. Segundariamente, le realizamos la prueba inequívoca de ubicar al batracio con la barriga hacia arriba y se la acariciamos con uno de nuestros dedos, si se ponía contento era macho pero, como se puso contenta, es hembra, sin lugar a dudas. Terceramente, Ferozo, respondiendo a su fama de galán, le daba mosquitos en la boquita, en señal de enamoramiento total. Se confirmó la femineidad del batracio porque no convidó ningún bocado al macho y hay un viejo apotegma que asevera: "El que come y no convida, cría un sapo en la barriga". ¿Para qué agregar más pruebas?

Bueno, les dejamos en compañía de Ferocina, si la quieren tener unos días en su casa no tienen más que solicitarla, el precio está un poco alto porque estamos en plena temporada pero, por tratarse de ustedes, haremos alguna que otra rebajita…


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miércoles, noviembre 04, 2009

Recuerdos invernales…

Entre las remembranzas que atesoramos de la época de los días fríos, rescatamos ésta, por lo insólita y descabellada.





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martes, noviembre 03, 2009

Buenas razones...

En la maravillosa región que habitamos hay una buena cantidad de paseos para visitar y estar más cerca de la naturaleza. Decidimos, con la Chuquita, ir a conocer uno de ellos, no muy lejos, porque unos amigos lo recomendaron insistentemente.

Llegamos al lugar, una especie de hotel pero con cabañas en vez de habitaciones. Las cabañas eran de madera y contaban con todas las comodidades como para pasar unos días. El predio estaba a orillas del río Paraná y rodeado de una frondosa y exuberante vegetación. Todo estaba muy ordenado y limpio. Había además un sector de recreación donde estaba ubicada una gran piscina y al lado de ésta, una cantina muy bien surtida.

Luego de recorrer y aprobar el lugar, nos dieron la llave de la cabaña que nos asignaron y, antes de dirigirnos hacia ella Clara, con gran soltura, preguntó al encargado:

-¿En las cabañas no hay cucarachas?

-No señora, en esta época del año es imposible que haya cucarachas, así que vaya tranquila y disfrute de su estadía.

Entramos a la cabaña, acomodamos nuestras cosas y preparamos un mate para ir a tomar al borde de la piscina. Luego de remojarnos un rato, salimos a caminar por el gran parque para conocer mejor las instalaciones.

Al regresar a nuestra cabaña, la Chuquita observó que habían cambiado de encargado y se dirigió hasta la administración para hacer algunas averiguaciones:

-Buenas tardes, señor, nosotros estamos en la última cabaña de esta hilera y quisiera que me sea sincero, ¿hay cucarachas? Porque le tengo aversión a esos bichos…

-Señora, conserve la calma, durante todo el año se las combate pero, aparte de eso, en esta época es absolutamente im-po-si-ble que usted llegue a ver alguna cucaracha…

-¿Por qué insisten ustedes con que en “esta época del año” no hay cucarachas?

-Muy simple, señora, es la época del año en que ellas huyen despavoridas porque nos invaden los alacranes.