miércoles, septiembre 30, 2009

Presentadores éramos los de antes...

Hace unos cuantos años, mientras estudiaba en la universidad, tuve la experiencia de militar en una agrupación estudiantil. En una oportunidad se organizamos un gran acto público y mis compañeros me designaron como presentador de los diferentes disertantes que dirigirían la palabra a la multitud congregada en ese lugar.

Recuerdo que los oradores y yo estábamos ubicados de pie en una tarima de madera de un metro de altura, tres metros de ancho y seis metros de largo. Como éramos muchos, estábamos todos amontonados y yo, parado en el frente y con el micrófono en la mano, era el que diría los nombres de quienes hablarían, junto con una reseña de sus trayectorias.

Cuando comenzó el evento, hablé a la multitud presente, explicando los motivos y razones de esa concentración, antes de entregar el micrófono a quien diría el primer discurso.

Una vez que terminé mis palabras, después de hablar casi diez minutos, un amigo, que estaba entre el público, se me acercó y me entregó un papelito doblado. Mientras escuchaba lo que decía el primero de los oradores, me ubiqué a un costado de la tarima, desdoblé el papel y cuando leí lo que decía, casi me da un ataque. ¿Saben lo que me había escrito mi amigo? Lo que a continuación les cuento: “¡BRAGUETA ABIERTA!

Seguramente se estarán imaginando la vergüenza que se apoderó de mí al darme cuenta de que todos me miraban para ver cuál sería mi reacción. Nunca más acepté ser presentador de nada más…

martes, septiembre 29, 2009

Pajarillos azules en el mango...





Situaciones cotidianas que se suscitan en el patio del fondo de nuestra morada. Hasta ahora, en sus casi cinco años de existencia, la grácil felina no ha conseguido convencer a ninguna especie de ave para que juegue con ella. Le falta algo, que no logramos conocer qué es. Seguramente deberemos enviarla a una escuela de gatos para que le enseñen cómo capturar avecillas, pero de solo pensar que puede lastimar a los indefensos pajaritos, desistimos de la idea. Que siga así, no más.

lunes, septiembre 28, 2009

Todoterreno...



Las circunstancias muchas veces incitan a cambios y transformaciones sobre la marcha, sin previo aviso y sin planificación alguna. Lo importante es tener la capacidad, más o menos desarrollada, de poder adecuarse a las variaciones porque, si no, nos correrán los estorninos y los somorgujos a picotazos y golpes de plumas.

Actualmente, y por la gran velocidad que se le imprime a todo, las modificaciones, en todas las actividades, no tienen pausa y los que se demoran dejan de estar en carrera, por así decirlo.

Atentos a estas probables perspectivas, nosotros, los Chuquis, estamos en constante adaptación para hacer frente a cualquier tipo de contingencias, en el momento que se produzcan y en el lugar que sucedan. Esta versatilidad que se instala en nosotros, tal vez ignorada por muchos, es lo que se conoce actualmente como “todoterreno”, porque estamos preparados con un extenso bagaje de experiencias que, llegado el caso, no servirá de mucho pero, mentalmente, nos tranquiliza bastante.

Lo que nos sucede, frecuentemente, es tener la seguridad de contar con todo lo pertinente para diferentes eventualidades pero, a la hora de tener que utilizarlo, no recordamos cómo se lo emplea. O, en el peor de los casos, olvidar que estábamos adiestrados para solucionar determinados problemas y, lamentablemente, dejarnos atropellar.

Después de toda esta perorata transaccional y evolutiva, llegamos a la triste conclusión de que, por más preparación que tengamos, siempre nos falta algo fundamental en estas épocas, el dinero. Sí, el vil metal, siempre escasea y, si hay, siempre hace falta un poco más. Por eso una vez más recurrimos a la benevolencia de quienes nos visitan para que, en un acto de arrojo y desprendimiento, depositen un dinerillo que posibilite a los Chuquis alcanzar sus sueños de resistir a los embates. ¡¡Los estamos esperando, muy bien preparados!!


domingo, septiembre 27, 2009

Felicidad envasada...

Estamos en condiciones de aseverar que, gracias a tantos años de estudios e indagaciones, sus penurias han tocado fondo. Hemos logrado, merced al denodado esfuerzo de nuestro equipo de expertos investigadores, una sustancia que no es sólida, ni líquida, ni gaseosa, todo lo contrario, que por efecto osmótico (por favor, averigüen bien lo que quiere decir) produce a las personas, sobre las cuales se administra, el efecto más extraordinario y placentero, totalmente indescriptible e indescifrable, de paz y prosperidad.

Es de muy fácil, y por qué no sencilla, aplicación. Simplemente deben oprimir el gatillo del rociador, con el pico apuntando hacia arriba, y dejar que las microgotas se expandan sobre su cuerpo.

El procedimiento debe llevarse a cabo en ayunas, desprovisto de ropas, en un lugar abierto pero sin corrientes de aire, bien iluminado pero a la sombra, y, fundamentalmente, sin testigos.

El envase de medio litro, tal como se muestra en la imagen, pueden adquirirlo por la módica suma de $4.000.- (cuatro mil pesos), pagaderos al recibir nuestro envío. Los pedidos deberán ser no menores de 6 (seis) unidades, para asegurar que la dicha sea plena.

NOTA ACLARATORIA: Si bien ustedes notarán que la felicidad estará presente cada vez que presionen el disparador, la alegría mayor será nuestra cuando recibamos el importe de sus compras. En fin, no se puede dejar contentos a todos, entiéndanlo.

sábado, septiembre 26, 2009

Lugar histórico...



Mientras trato de escribir esto, estoy escuchando al grupo Café Quijano, en un tema musical denominado Poesía de amor, que no tiene absolutamente nada que ver con lo que estoy por contarles pero, ya que estábamos, no tuve más remedio que informarles sobre la música que me gusta.

Ahora, yendo a los que nos compete y atañe, viene al caso rememorar épocas de fama y gloria, sobre todo en momentos en que la autoestima tiende a jugarnos bromas pesadas, pero sin caer en la nostalgia engañosa y en regresiones plañideras porque no tiene sentido. Todo tiempo pasado, como su nombre lo indica, ya pasó, fue y punto, y hay que tener fe en que lo mejor está por venir, que todavía tenemos un futuro venturoso que iremos descubriendo cada día que vivamos.

Sin embargo, cuando alguien recuerda nuestras andanzas y, haciendo uso y abuso de su memoria, deja constancia de que en ese lugar estuvimos, para bien o para mal, los Chuquis, nos emociona y congratula.

Cabe destacar que el árbol que aparece en la gráfica no fue utilizado para descansar, como cualquiera podría suponer o imaginar, sino que fue utilizado como sanitario de emergencia. Por suerte sólo la parte de atrás, del árbol, fue la afectada por esta acción, el resto no sufrió daños ni complicaciones.

Las acciones se olvidan pero el mal olor persiste…


viernes, septiembre 25, 2009

Capa y zancos...

La vaca es un animal,

todo forrado de cuero,

tiene las patas tan largas,

que le llegan hasta el suelo.

Así, más o menos, decía la letra de una canción que aprendí cuando era un niño. Era toda una alegoría vacuna que desfiguraba la imagen que tenía de ese cuadrúpedo. Si bien conocía a las vacas desde cerca, no dejaba de impresionarme la descripción que ese presuntamente inocente y tierno canto, hacía de ellas.

Imaginaba un bovino con una gran capa de cuero, vaya a saber de qué animal, parado sobre unos largos zancos. Surrealismo hecho y derecho, de pura cepa chuquística.

Con el transcurrir de los años esa estampa se fue borroneando, como si la mirara a través de un vidrio esmerilado, pero con una piedra esmeril de granulado fino, como esas que están en oferta en la ferretería de la esquina, la que queda en diagonal con la casa de Antonio, el marido de una amiga de Clara, que siempre amenaza con jugarme una partida de ajedrez y nunca concreta y la posibilidad la veo cada vez más borrosa, como la figura de la vaca con capa y zancos. ¡Me perdí! ¿Dónde había quedado con el relato?

Ah, ya vuelven los recuerdos, o mejor dicho, volvieron hace unos días, cuando fuimos a conocer el campo de unos vecinos y, al querer fotografiar a un ternero con su madre vaca, ésta se me abalanzó, agresiva y prepotentemente, tratando de impedir que tomara la instantánea.

Ahora que observo la fotografía me doy cuenta que, durante mucho tiempo, viví una suerte de fantasía con respecto a la fisonomía de este rumiante.

Sin embargo, en las noches de tormenta, cuando los rayos, centellas, refucilos, truenos y relámpagos se hacen presentes, me parece verla, entre nubarrones y bajo la lluvia, con su insólito atuendo. Entonces se renuevan mis alucinantes sensaciones… y escucho, como a la distancia, la voz de la Chuquita que me dice:

-Pepe, ¿Dónde estás? ¡¡Es la hora de la medicación!!

jueves, septiembre 24, 2009

Media docena incompleta...

La vida de los Chuquis se desenvuelve y desarrolla basada en el mutuo respeto, el entendimiento, la comprensión y, por sobre todo, el amor. Realmente es un cúmulo de felicidad y todo gracias a que la mayoría de los dramas y problemas, grandes y pequeños, los encaramos y enfrentamos con mucho humor. Eso no significa que tanto los dramas como los problemas desaparezcan, pero mientras duran o persisten, no consiguen borrarnos la sonrisa ni mermar nuestra alegría. Es toda una filosofía de vida que, al principio, cuesta pero, una vez que se instala, hace muy bien.

Sin embargo hay algo que puede llegar a provocar una suerte de enfrentamiento. Esta cuestión todavía no la pudimos solucionar y les comento a continuación detalles salientes de una de las situaciones que estuvieron apunto de incitarnos a discusiones estériles.

Tenemos por costumbre prolongar la sobremesa saboreando una taza de café. No en todas las ocasiones, pero sí cuando las circunstancias así lo ameritan, acompañamos el café con unos alfajorcitos muy ricos que compra Clara. Hace años consumimos una marca de alfajores que vienen en un envase de seis unidades, por lo que corresponden tres para cada uno.

Ayer, día muy frío pese a que ya no es más invierno, la Chuquita apareció con una nueva marca de alfajorcitos, recomendada por los vendedores del supermercado. Hasta ahí, todo correcto. El problema surgió cuando, al abrir el paquete, descubrimos con escozor y desazón que eran sólo cinco, sí, ¡cinco! ¿Cómo repartir cinco alfajores, rellenos con dulce de leche y recubiertos con merengue, entre dos personas sumamente golosas y sin que cunda el pánico?

Se fue al tacho la armonía y el quinto tuvo que ser cortado por la mitad en un acto fiscalizado por nuestros cuatro ojos, que reflejaron lo angurrientos que podemos llegar a ser en algunas ocasiones.


miércoles, septiembre 23, 2009

Pizzas en mi mente...


A medida que transcurren los años son más las actividades que hay que desarrollar para subsistir, por lo tanto el tiempo disponible para las necesidades cotidianas es cada vez más estrecho, muy reducido, casi nada, poquitito.

Eso fue lo que le quise hacer entender a la Chuquita cuando traje a casa esta fábrica automática que hace las pizzas en un minuto y medio. Y salen como en la foto, calientes, crocantes, con el queso derretido, una deliciosa exquisitez.

Lo que ella me hizo ver de esta máquina de porquería es que, para que salgan las pizzas en tan poco tiempo, hay que prepararlas con anterioridad y colocarlas dentro del receptáculo de manera que, al apretar el botón correspondiente, se hornean y se consumen. Mucho más trabajo que hacerlas tradicionalmente.

¿Por qué soy tan ingenuo? ¿Cómo pude llegar a pensar que las pizzas iban a brotar de ese armatoste fraudulento como por arte de magia? ¿Me habrá visto la cara el vendedor?

Todos esos interrogantes, la mayoría sin respuesta, son los que me planteo mientras saboreo un rico, sabroso y jugoso choripán, ya que la Chuquita, como represalia por mi insensata adquisición, no quiso prepararme una de las espectaculares pizzas que ella suele hacer.

La cuestión es que ahora este monumento a la torpeza y a la ignorancia, ambas dos, está ocupando un lugar más que importante en la galería y Clara me emplazó a que lo haga desaparecer sin dejar rastros. ¿Alguno de ustedes se haría cargo de semejante mamotreto? Los gastos de envío tendríamos que compartirlos, pero tendrían la posibilidad de poseer esta genial fábrica de pizzas. ¡Una verdadera ganga! ¡Imperdible!

martes, septiembre 22, 2009

Polinízame...


Comenzó la primavera por estos rumbos. Gran cosa, ¿no? El equinoccio se hizo presente con todo su alboroto de colores y su explosión de pimpollos y brotes acompañados por el dulce trinar de pajarillos.

Como todos los años, junto con la estación, llegan nuestras alergias así que, aunque nos guste la fresca temperatura, nos tiene a maltraer la cantidad de polen que se disemina y desperdiga por el aire.

Para contrarrestar los efectos dela polinización hemos acudido a consultar con un especialista en la materia, que no es médico pero es muy letrado e instruido, y nos recomendó la ingesta de alguna bebida fuerte como para que las consecuencias se apacigüen.

Tenía razón el hombre, con unos buenos tragos no nos curamos la alergia, pero sus implicancias se atenuaron. El problema se presenta a la hora de conducir el automóvil ya que no hay que hacerlo después de ingerir alcohol. Por lo tanto, para evitar sanciones y para cuidar la integridad física, hasta que mejore la situación respiratoria permaneceremos en nuestro domicilio tomándonos algunas copitas de todos los licores que tenemos guardados para cuando vienen visitas.

Hasta mañana, amigosh…

lunes, septiembre 21, 2009

Autóctonas, pero no tanto...


Si nos remitimos a la etimología visceral del término autóctono, encontraremos que su significado es: Que ha nacido o se ha originado en el mismo lugar donde se encuentra. Por lo tanto este cartel, prolijamente construido y estratégicamente colocado, no es más que una total paradoja.

La recomendación, entendemos, está dirigida a la conservación de la hermosa y peculiar arboleda que se halla en el lugar. Supuestamente surgieron en ese sitio porque la madre naturaleza así lo dispuso, así como se ha encargado de ubicar pulgones en nuestro jardín, y no tienen por qué involucrar a nuestros beneméritos y heroicos antepasados en tamaña empresa.

Así como muchos se plantean y replantean si estuvo primero el huevo o la gallina, en este caso la cuestión sería referida a la semilla o al árbol, sin la participación directa, vaya uno a saber por qué causas, de cualquier tipo de ancestro.

Si lo que pretendían era confundirnos, casi lo consiguieron, y no llegaron a conseguir lo que buscaban gracias a nuestra perspicacia, porque hay que tener muy desarrollada la intuición, y el resto de los sentidos, para no caer en tan burda y casi grosera trampa.

Ojo, nosotros entendemos que estuvo primero el árbol y luego la semilla, porque si es al revés, si se revierte el concepto, entonces el cartel puede llegar a tener razón, pero eso es verdaderamente improbable. Así que nos quedamos con nuestra versión, y punto, no se hable más del tema. Salvo que haya alguna moneda por la disertación de tan cautivante asunto.


domingo, septiembre 20, 2009

Antenor...



Si había un espíritu libre, despreocupado y aventurero, ese era Antenor. Sus andanzas por nuestro jardín llamaban la atención de los demás insectos, por su atrevida manera de ser y sus interminables ansias por conocer más. Era, sin proponérselo, un verdadero ídolo, el ejemplo a ser imitado, el modelo de bichitos y bichotes. Antenor era lo máximo.

Por supuesto, y como la lógica reinante entre los insectos lo indica, así como la mayoría lo adoraba y veneraba, había un sector que, por envidia y celos, lo tenía como “el muñeco a voltear”. Ese grupo, maligno y pérfido, era el de los pulgones, que, molestos por la gran popularidad de Antenor, no escatimaron esfuerzos para conseguir eliminarlo.

Estas maléficas alimañas intentaron aliarse, sin éxito, con algunas tribus de hormigas. Después procuraron convencer a Ferozo, el sapo, que Antenor era el alimento que le convenía para mantener la piel tersa y suave, tampoco consiguieron apoyo. Puede decirse que le buscaron la vuelta para exterminarlo.

Una noche, los pulgones encendieron una luz fuera del césped. Fiel a sus dotes de investigador, Antenor corrió presuroso a ver de qué se trataba. Todos los amigos le gritaban a coro: “¡NO VAYAS HACIA LA LUZ!”, pero él, haciendo caso omiso, salió al lustroso piso cerámico y se escuchó a los pulgones vociferando: “¡UNA CUCARACHA, UNA CUCARACHA!”.

Acto seguido se escuchó un fuerte estampido y luego el silencio, ensordecedor y patibulario, que fue el prolegómeno de un triste final.

Antenor pasó a otra vida, no sabemos si mejor o peor, por la letal acción de un arma de gran calibre, entre 44 y 45, que es el número de la chancleta del Chuqui bajo el peso de la cuál terminó sus correrías el intrépido y aguerrido insecto.

Todavía nos preguntamos ¿de dónde sacó Pepe que era una cucaracha? Él asegura que escuchó voces que así se lo hicieron creer… parece que estuvo mirando muchos dibujos animados en la televisión porque ¡los pulgones no pueden gritar!




sábado, septiembre 19, 2009

Mi amiguita... (2ª parte)


Terminamos rodando por el suelo, el caballito siguió corriendo rumbo a su casa y nos abandonó golpeadas y asustadas. Laura lloraba pues le dolía la mano que se lastimó en la caída, en realidad creo que su orgullo fue lo más afectado, pobrecita.

Pasaron varios días. Cuando nos recuperamos del terrible episodio volvió una siesta a buscarme, esta vez traía consigo un par de caballos de estatura normal. Mi amiga, baqueana, me dijo que montara el que me correspondía con total tranquilidad, esta vez tenían puestas las monturas apropiadas. Lo monté y tomé las riendas del mismo. Entonces le pregunté cómo tenía que hacer para que echara a andar. Laura como siempre, muy segura de sí misma, me explicó que había que asestarle una patadita firme y contundente, en la parte donde se unían la panza con el muslo, (lugar llamado “verija”, más tarde lo supe). Seguí las indicaciones pero, cuando me quise dar cuenta, el caballo se paró sobre sus dos patas traseras y relinchó enojadísimo (como en las series de aventuras, del tipo “El zorro” o “El llanero solitario”), como fuera de sí… me congelé y casi muero de horror, se los puedo asegurar. Casi tuvieron que darme respiración artificial para que me recuperara del tremendo susto.

Después de unas cuantas experiencias más como estas, llegué a la triste conclusión que mi querida vecinita, sabía tanto de los secretos del campo, como yo de los volcanes que entran en erupción en el fondo oceánico.

A esa temprana edad, aprendí que no se debe dar nada por sentado, que los petisos suelen ser ejemplares caballares muy mal humorados. Que jamás hay que tocarles la verija a los equinos, pues esto los irrita extremadamente y que, sólo si nos lastimamos, aprendemos y escarmentamos.

¿Será por esto que dicen “La letra con sangre, penetra”?

Todo esto, y algunas cosas más me quedaron en limpio, lo que nunca pude conseguir, fue que Laura llamara víboras a los ofidios, y no víuras, como siempre los llamó.

viernes, septiembre 18, 2009

Mi amiguita... (1ª parte)


Cuando cumplí los once años, mi familia se mudó a una casita ubicada en las afueras de la ciudad, y yo con ella por supuesto. No soy la protagonista de esta historia, pero es como si lo seriese, ustedes síganme que luego se pondrá más interesante, les doy mi palabra, ¿acaso alguna vez les mentí o los defraudé?

Nuestros vecinos más próximos se encontraban, aproximadamente, a un kilómetro de distancia, se trataba de los Sánchez, que hace muchos años habían adquirido ese campo y criaban animales de corral y ganado vacuno.

La hija menor de los Sánchez tenía nueve años y debo confesar que lo nuestro fue “amistad a primera vista”. Laura era una niña muy simpática, conversadora y sabelotodo. A mí me parecía, por lógica infantil, pero lógica al fin, que ella sabía mucho más que yo de las cosas del campo. Jamás ponía en tela de juicio sus afirmaciones en cuanto a caballos, bichos complicados, plantas venenosas, distancias, en fin peligros y placeres de la vida campestre. Lo que ella decía era considerado “palabra santa”.

Una mañana de domingo, apareció Laura con su famoso “petiso”, caballo de baja estatura como su nombre lo indica, y deja entrever, y ofreció llevarme a dar unas vueltas. Accedí contenta y confiada. Subí y me acomodé detrás de ella, lo único que me llamó la atención fue el hecho de que el animalito tenía puesta una manta de lana como único elemento de montura, no la conocida y usada silla de montar. Ella me explicó que para el caso, no eran necesarios tantos cuidados y detalles, pues los petisos son muy dóciles y obedientes. Mientras iba diciendo esto, el caballito, por cuenta propia, comenzó a acelerar el paso, cada vez más. El asunto no me estaba gustando para nada y se lo hice saber. Entonces comenzó a hablarle al animal, cada vez más alto, hasta terminar a los gritos : "¡¡Altooooo, altooooo!!". El petiso no le daba ni la hora, yo estaba al borde del pánico. Como íbamos a todo galope, la manta se fue deslizando y nosotras con ella… (continuará).

jueves, septiembre 17, 2009

Aunque llueva...






En uno de los canales de televisión difunden un informe meteorológico extendido, el reporte del tiempo, en el que indican, señalan y explican cómo se va a comportar el clima este día y los cinco siguientes. Nunca aciertan, es más, generalmente los anunciados cambios llegan con uno o dos días de retraso.

Ya les comenté que no me gusta conducir el vehículo los días de lluvia. Les voy a recordar algunos de los por qué: hay más vehículos circulando que los días normales, todos están más apurados que los días normales, no se ve bien porque los cristales se empañan, los frenos se mojan y no responden inmediatamente, entre otros motivos tanto o más importantes pero que no vienen al caso y no los voy a mencionar por falta de espacio y tiempo.

Tomábamos mate con la Chuquita frente al televisor, yo, control en mano, pasaba de un canal a otro buscando algo interesante para mirar. En uno de los canales, justo en ese momento, comenzaba el antes mencionado reporte. Entonces le dije a Clara que si decían que habría lluvias era conveniente que nos quedemos en casa a poner en orden algunos papeles que se habían amontonado. Mientras mostraban un mapa satelital de la zona, con las nubes que en ese momento estaban amenazantes, la voz del locutor nos informó que se producirían precipitaciones de considerable intensidad en toda la región. Tras escuchar el minucioso y detallado anuncio, expresé lo siguiente:

-Está decidido, Clara, nos quedamos, según el pronóstico serán cataratas que caerán desde los cúmulos ubicados sobre nuestra cabezas.

-No, Chuquito, estos nunca aciertan en sus predicciones, así que no tendremos más remedio que partir, ni siquiera lleves el paraguas.

Cargamos nuestros portafolios, papeles, termo, mate, cámara fotográfica e iniciamos la marcha hacia el puente. Cuando llegamos a Posadas no se podía circular por las calles debido a la gran cantidad de agua que estaba cayendo. Hasta me pareció ver unas lanchas alrededor de la plaza principal, pero debe haber sido el efecto del vidrio empañado.

Nos mojamos hasta lugares innombrables. Pero después de sacarnos la ropa mojada, darnos una ducha caliente, vestirnos con ropa seca y cálida, sentimos una sensación muy linda y agradable, incomparable y hermosa, y muchos adjetivos más. Entonces Clara, como si no hubiese sucedido nada, me dijo:

-Este momento es irrepetiblemente satisfactorio, la próxima vez que llueva vamos a salir a mojarnos otra vez así el regreso será más confortable.

Y bueno, ella es la que ordena, yo simplemente obedezco…



miércoles, septiembre 16, 2009

Hay un bicho en el jardín, ¿uno..?

 

Nadie que haya conocido el fondo de nuestra casa, puede negar que, en nuestro patio, abunda, crece y se desarrolla una fauna autóctona, nutrida y diversa. Esta aseveración obedece al hecho de que, constantemente, aparecen nuevos integrantes que pasan a engrosar las huestes de aves, batracios, reptiles, insectos y demás especímenes zoológicos.

Gaza prácticamente cubre todas las expectativas a nivel mascota, hace las veces de gata, perra, consultora sentimental y otras aplicaciones, así que es muy difícil, casi imposible, que algún otro animal consiga ocupar su sitial de reina.

Les presentaremos hoy a Cirilo, un milpiés (no confundir con ciempiés) que merodea nuestro verde césped en busca de nuevas sensaciones. Suponemos que, como estamos en temporada reproductiva, andará a la pesca de alguna “milpiesa”. Estamos en condiciones de aseverar y asegurar que, si no consigue novia, no será por abandonado, porque es insistente y seguidor como “perro de sulky”.

La gata, controladora de todos los movimientos que se llevan a cabo en este sector de la casa, no le pierde pisada y más de una vez le acomodó el rumbo de un certero zarpazo. No lo lastima pero le modifica algunas intenciones.

Todavía no hemos presenciado un encuentro entre Cirilo y Ferozo, nuestro benemérito sapo, seguramente el batracio también le marcará algunas pautas e indicaciones para que este “multipatético” bichito no se pase de listo. Los reglamentos son estrictos y están para ser cumplidos.

Si alguien desea tener a Cirilo unos días en su casa y/o departamento, deberán llenar una solicitud y entregarla en mesa de entradas con una estampilla de 50 dólares y, oportunamente y siguiendo rigurosos turnos, el simpático invertebrado llegará hasta el domicilio indicado en el formulario correspondiente. Lo malo que tiene es su adicción a la burocracia, y bueno, nadie es perfecto.

 

PEPE BAILANDO

martes, septiembre 15, 2009

La planta de mamón...



Contra todos los pronósticos agoreros que indicaban la intrascendencia de nuestra humilde planta de mamón, conocida también como papaya, hemos obtenido la primera fruta de este pequeño pero prometedor arbolito.

Aunque parezca mentira, la naturaleza es más sabia de lo que parece, por eso nos hizo el obsequio de una planta fructífera, en el amplio sentido de la expresión, como para hacer callar a todas las voces y lamentos, infaustos y sombríos, que nos aconsejaron talarla en plena etapa de crecimiento, cuando aun era solamente una promesa y no la actual realidad palpable y tangible.

Con este hermoso mamón queda demostrado que el patio de los Chuquis está para grandes realizaciones, de cualquier índole. Esperamos ansiosos las propuestas de nuestros lectores para emprendimientos florifrutihortícolas de respetable porte.

Pidan turno, no damos abasto, no se amontonen por favor…


lunes, septiembre 14, 2009

La perla para mi suegra...



Esta mañana partimos temprano de casa y la Chuquita me recomendó buscar un regalito para entregárselo a la madre, mi querida suegra, como reconocimiento a todos los alfajores y dulces que nos trajo en su último viaje a Rio Hondo.

Yo soy de la idea que los regalos deben entregarse espontáneamente, sin planificación ni obligación, deben surgir de improviso y tendrán más sentido.

Salí a caminar por las veredas soleadas del centro de la ciudad, observando las vidrieras de los negocios para ver si encontraba algo acorde con la idiosincrasia de esta señora, porque tampoco es cuestión de llevarle cualquier cosa.

De pronto, como por arte de magia y prestidigitación, apareció ante mis desprevenidos y verdes ojos, un escaparate ofreciéndome la solución por la módica suma de 10 pesos.

Penetré en el local, solicité a una vendedora que me enseñara el estuche donde estaba expuesto el futuro obsequio para mi suegrita, lo analicé, me gustó, pagué, esperé a que lo envolvieran para regalo, lo retiré y salí, muy contento por haber encontrado algo lindo y barato que cubría todas mis expectativas.

Lamentablemente, en este rubro que versa sobre “Qué regalar a la madre de la esposa”, no nos ponemos nunca de acuerdo con la Chuquita preciosa. Ni bien la encontré, entusiasmado con mi adquisición, entablamos el siguiente diálogo:

-Clara, mi amor, está resuelto el tema del regalo para tu mamá.

-¿En serio? ¡Qué bueno! ¿Lo podemos ver?

-¡Por supuesto, aquí está, una preciosa gargantilla con una perla engarzada, un deseo esperando ser hecho realidad!

-¡Por favor! ¡No puedo creer que intentes quedar bien con mi mamá con una chafalonía tan burda y ordinaria! ¿Cuánto pagaste?

-¡Diez pesos!

-¿Qué, diez pesos, y con diez pesos pretenderás retribuir todo lo que ella nos dio?

-Pero Chuquita, yo pensé en el valor intrínseco, en un acto simbólico más que en un homenaje ostentoso y gravoso.

-¡¡¡Ya te voy a dar intrínseco, simbólico y gravoso!!!

Al final fuimos entre los dos a comprar algo más acorde con la magnitud de las circunstancias. ¿Alguno de ustedes quiere ser el feliz poseedor de una hermosa gargantilla con una perla engarzada? La tengo prácticamente en oferta…

domingo, septiembre 13, 2009

Hablando en serio...


Cuando comenzamos con este hermoso pasatiempo de hacer un blog, éramos unos ignorantes completos y totales en lo que a este tipo de actividades respecta y, para colmo, no sabíamos nada.

Hoy, después de más de dos años de travesía bloguera, hemos aprendido algunas cosas, de las técnicas y específicas del blog, muy importantes por cierto, y de las otras, referidas a las personas, muchísimo más importantes, sin lugar a dudas.

Nos dimos cuenta que hay de todo en la red. Tenemos ejemplos de todo tipo, que cubren todos los aspectos y el amplio espectro del panorama de internet.

Hay gente mala, dañina, envidiosa y perjudicial. Son esos que no toleran ni conciben la felicidad y la alegría en sus semejantes. Son los que molestan, perturban y lastiman a todos los que se les cruzan. Lamentablemente son muchos y pareciera ser que no se puede hacer mucho por detenerlos o, por lo menos, atenuar su accionar.

Pero, felizmente y como contrapartida, hay muchas personas buenas, comprensivas, solidarias y serviciales. Son los amigos de la red, los que aportan consejos, críticas constructivas, apoyo, cariño y afecto. Los que, llegado el caso, te dispensan tiempo y paciencia para transmitirte sus conocimientos.

Realmente existe un amplio surtido de personalidades y formas de ser, algunas chocantes, agresivas y dañinas, y otras, por suerte, bondadosas, alegres, solidarias y atentas.

Queremos rescatar en este tramo de la entrada, a una colega bloguera que, habiendo visto nuestro blog, notó que había detalles que podían ser mejorados. No sólo nos lo hizo saber sino que, sacrificando su valioso tiempo, se molestó en asistirnos, vía messenger y correos electrónicos, para que solucionáramos los pequeños problemas que ella detectara. No tenía obligación ni necesidad y sin embargo lo hizo.

VIVIAN, decirte gracias es quedarnos cortos, lo tuyo no debía quedar en la ignominia y por eso lo sacamos a la luz, para que todos los que nos visitan se enteren de tu don de gente, de tu amplio sentido de la amistad, de tu solidaridad. Gracias, no sólo por la ayuda que nos brindaste, sino por mostrarnos que todavía hay gente que vale la pena y que no todo está tan podrido. Por enseñarnos que no hay que dejar pasar la oportunidad de ayudar a los demás. Gracias, muchas gracias y no dejes nunca de ser como eres…

sábado, septiembre 12, 2009

Liberté, egalité, chichoqué...



Chichoco es una palabra poco usada, casi nada. Eso no es justo y, además, es injusto, ya que se trata de un término como cualquier otro, no tiene nada que envidiarle a un “rulo” por ejemplo, o a un “ondulado”, o a un “crespo”. Para los que desconocen su significado y a esta altura de los acontecimientos, se mueren de curiosidad, les diré que en el diccionario aparece como CHICHO: rizo pequeño de cabello que cae sobre la frente y es propio del peinado de mujeres y niños.

¿Por qué dejamos de lado algunos vocablos para usar, y muchas veces abusar de otros?, “Chi lo sa” (quién lo sabe, en italiano).

Creo que es una sutil manera de discriminar a la noble, sufrida e indefensa expresión, que nada malo nos ha hecho, al contrario. Por éstas y otras razones más, que no vienen al caso, hoy, entre todos, ¡sí, entre todos, queridos blogueros, reivindicaremos la palabra CHICHOCO! Las generaciones futuras nos lo agradecerán, sentaremos precedente, jurisprudencia, pasaremos a la historia y unas cuántas cosas más, que tampoco vienen al caso mencionar, no insistan.

Es crucial que terminemos de una vez con esas diferencias tan hirientes. Levantemos la bandera, reclamemos, demandemos y exijamos el uso frecuente de este término, es lo menos que podemos hacer por él, ¿no les parece?

Les dejaré a modo de parangón, las siguientes oraciones, en donde con gran agudeza y sentido de la ubicación he usado la palabra en cuestión.

“Lo chichoco no quita lo valiente”.

“En cada ser humano, hay un chichoco que pugna por salir”.

“Una vez fui chichoco… jamás lo ovidaré”.

“Chichoco me estrello”… en fin, creo que ya entendieron el mensaje. Vamos a ver si se animan a dejar unos ejemplos, sólo para demostrar que comprendieron todo perfectamente. ¡Anímense!

viernes, septiembre 11, 2009

Tiempo libre…

Generalmente, cuando tenemos tiempo libre, esos momentos en que realmente no hay nada para hacer y la mente agarra viaje para cualquier lado, nos dedicamos a hacer esto:

MUCHAS GRACIAS - CABELLERA 4

 

Pero si disponemos de algunos minutos más, podemos llegar a este tipo de realizaciones, todo un logro artístico:

MUCHAS GRACIAS - CABELLERA 3

 

Y en el supuesto caso de conseguir estirar el tiempo y que el ocio llegue a dominarnos completamente, lo que se consigue es lo que se ve a continuación:

MUCHAS GRACIAS - CABELLERA 2

 

En el peor de los casos, cuando ya nada se puede recuperar y nos ha dominado el “dolce far niente” los resultados son inesperadamente espeluznantes:

MUCHAS GRACIAS - CABELLERA 1

 

Por lo anteriormente expuesto queda muy explícito que, por una cuestión de preservar la sanidad mental, por respeto a la sociedad toda y por nuestra integridad y la de todos los visitantes de este humilde blog, o sea, bajo ningún concepto permitan que tengamos más tiempo libre, porque no nos haremos cargo de las consecuencias. Están más que avisados… Ah, si tienen tiempo libre, déjennos sus comentarios para que los leamos en nuestros tiempos libres.

jueves, septiembre 10, 2009

Mirando, pero no tanto ...




La madre de la Chuquita anduvo de viaje por las termas de Río Hondo, Santiago del Estero, Argentina, y trajo algunos regalitos, todos muy lindos y muy ricos, sobre todo los alfajores. Entre las menudencias que recolectó en cuanto negocio encontró abierto, encontró unos simpáticos y poco comunes anteojos. Tienen un diseño muy peculiar y la particularidad que los distinguen es una serie de agregados tipo persianas o celosías, que cruzan horizontalmente todo el frente del armazón, tal como se ve en la fotografía.
La Chuquita no quiere colocárselos porque dice que sólo servirán para llamar la atención y ella, como buena cultora del perfil bajo, no piensa salir a la calle con esos anteojos.
Sólo para probar me los coloqué por algunos minutos y encontré que tienen sus pros y sus contras, ventajas y desventajas, porque, si bien nos permite ver en forma seccionada y fragmentada todo lo que se nos presenta frente a nuestra mirada, ¿para qué queremos ver todo lo que ocurre y sucede a nuestro alrededor?, si muchas veces es mejor no estar tan al tanto de las vicisitudes de nuestra realidad.
Clara estaba pensando en venderlos pero le convencí de las provechosas utilidades que podemos obtener si procedemos a utilizarlo cuando miramos algo que no queremos ver.
Abajo verán una muestra de como se verían las cosas a través de los anteojos antes mencionados y detallados.



miércoles, septiembre 09, 2009

Tres...



No sé por qué oscuros, o brillantes, designios de mi mente, hoy, no muy temprano, desperté pensando en el número TRES. Sí, TRES, ¿para qué más? Estuve TRES horas pensando en lo que iba a escribir, intenté dos veces antes que ésta y aquí va, la TRES es la vencida.

“TRES cosas hay en la vida, salud, dinero y amor, el que tenga estas tres cosas, que le dé gracias a Dios”, como dice una conocida canción.

TRES males hay que son inevitables: el olvido, la muerte y los impuestos.

Los famosos chiflados, eran TRES, Curly, Larry y Moe.

TRES lados tiene el triángulo, obvio.

TRES cerditos y el lobo feroz, el cuento infantil archi conocido.

Siempre decimos, “¡a la una, a la dos y a la TRES!”

Siempre, los TRES primeros en llegar a una meta, tienen premio.

TRES eran las carabelas del tío Colón y también los célebres Mosqueteros, Athos, Porthos y Aramis.

TRES son las pirámides más famosas Keops, Kefrén y Micerinos.

El popular trabalenguas de “Los TRES tristes tigres”, ¿lo recuerdan?, por favor, no me pidan que se los repita.

Los hoteles TRES estrellas, son los más visitados.

El médico siempre dice, “Diga treinta y TRES”.

¿Quién no escuchó el encantador piropo(lisonja), “ahí van las TRES Marías, la del medio es la mía”?

TRES son multitud.

No hay dos sin TRES.

TRES monedas en la fuente.

TRES goles le convirtió Brasil al combinado de Maradona.

TRES lunares tiene el Chuqui en la nalga izquierda… lástima que no se los pueda mostrar, tendrán que creer en mi palabra.

Nosotros somos TRES, Pepe, Gaza y yo.

TRES minutos tienen para leer esta entrada y dejar un comentario.

martes, septiembre 08, 2009

Volviendo al tema del lapacho…



Estas son algunas “muestras” de lo que tuve que escuchar, mientras “mudábamos” al joven arbolito hacia el frente de la casa.

¿Necesitaré atención médica, después de esto? Júzguenlo ustedes mismos y luego, denme su parecer… y la dirección de algún buen psiquiatra.

A continuación la transcripción, casi textual (?) del profundo diálogo jardineril en torno al desprotegido lapachito:

Clara: - Ojalá el lapachito fuera automóvil, pero no, es inmóvil nomás.

Eduardo(el jardinero): - El lapacho es muy árbol para este jardincito.

Clara: - Dicen que esta especie crece mucho y se hace inmensa de grande.

Eduardo: - Sí, es mejor cambiarlo de lugar, antes que llegue a la mayoría de edad.

Clara: - En esta ocasión, el lapacho es un árbol inconveniente.

Eduardo: - Este ejemplar tiene carácter fuerte, ¡miren sus raíces!

Clara: - Mi temor es que llegue a desarrollar un tronco musculoso y corpulento.

Yo: - Si hay que sacrificar a alguna plantita de al lado, pues adelante.

Clara y Eduardo me miraron como si hubiese dicho la cosa más aberrante jamás sentenciada… ,ahora, hasta tengo pesadillas… esas miradas.

Eduardo: (Luego de terminado el traslado) – Este árbol está exacto. (Y se marchó).

lunes, septiembre 07, 2009

Somos considerados ¿y usted..?

Siempre que pensamos que no hay nada más por descubrir o descifrar, nos topamos abrupta y furtivamente con estas señales elucubradas, bosquejadas y puestas en escena por la sagacidad, discernimiento e intuición de algún encendido e iluminado funcionario.

No entendemos esa falta de olfato, paradójicamente expresado, para pretender que las personas, afectadas de meteorismo y sus efectos secundarios y daños colaterales, no puedan liberar sus ventosidades en el momento en que éstas tengan probabilidades y posibilidades de ser evacuadas.

Seguramente no quieren gastar en desodorantes de ambiente, esencias aromáticas o sahumerios y, por angurrientos y mezquinos, atentan contra la integridad intestinal de los portadores de ese tipo de gases que, por ser orgánicos, seguramente no afectan a la capa de ozono.

Ojo, no estamos apoyando a quienes, aprovechando la clandestinidad y el anonimato, esparcen por el éter nauseabundos hedores sólo por el hecho de mortificar a sus semejantes, a esa clase de personas habría que aplicarles una ley que tapone sus más bajas expresiones.


Esfuerzo personal...


Los amigos de NEURONAS EN FUGA han tenido la grata ocurrencia de otorgarnos el PREMIO AL ESFUERZO PERSONAL por lo que tanto nos gusta hacer, conseguir alegrarlos.
Gracias Paula, Marcelo y Santiago por esta alegría dominguera y, como se estila en estos casos, levantamos nuestras copas y brindamos con ustedes y todos los premiados, esperando recibir el cheque por el importe correspondiente a la mayor brevedad, porque la crisis no mata pero despierta los sentidos.
¡¡GRACIAS GENTE LINDA Y AGRADABLE POR COLABORAR CON LA DESAPARICIÓN DE LAS MALAS ONDAS DE ESTE VAPULEADO PLANETA!!

domingo, septiembre 06, 2009

EL ÁRBOL YA FUE PLANTADO…

Hace un tiempo les comentábamos sobre la existencia de una planta de lapacho en el patio trasero de nuestra vivienda. Nadie la plantó, simplemente creció, por esas cosas intrínsecas y taxativas de la naturaleza, y estábamos felices porque es muy bella.

MUCHAS GRACIAS - LAPACHO ANTES

Como había nacido en un lugar inapropiado, por el tamaño que suele alcanzar este árbol y se pone inmenso de grande, decidimos que lo mejor era trasladarlo al frente de la casa. Para esos efectos necesitaríamos la presencia de Eduardo, nuestro jardinero titular, y eso era más difícil que pellizcar un espejo porque este muchacho se encontraba haciendo unos trabajos en un campo a muchos kilómetros de distancia.

Lo esperaríamos a Eduardo hasta que finalizara sus labores y, en ese momento, cambiaríamos de lugar el arbolito.

Pasaron varios meses, con sus días y sus noches, con lluvias y soles, y el lapachito, tierno y dulce pero, por sobre todas las cosas, desentendido de lo que se estaba gestando a su alrededor, siguió creciendo.

Después de varias lunas, crecientes y menguantes, apareció el plantador y, como estaba previsto y organizado, procedimos a sacar primero el ya no tan pequeño árbol para poder reubicarlo después.

Nos llevó algo más de tres horas, de intensísimo trabajo, lograr extraerlo, con raíces y todo, del lugar donde se había desarrollado, pero lo conseguimos. Quedamos cubiertos de sudor y barro, pero valió la pena. Lo llevamos hacia la vereda y, luego de analizar concienzudamente entre todos cuál era el mejor lugar, Eduardo hizo el hueco en el sitio determinado, y lo replantó. Estaba perfecto y espectacular, además el lugar fue elegido por ser una parte del suelo por donde no pasa ninguna cañería, tanto de provisión de agua como de desagües pluviales.

MUCHAS GRACIAS - LAPACHO DESPUES

Se fue Eduardo, nosotros nos bañamos y salimos a la galería del frente a tomar unos mates y a admirar nuestro arbolito. Ahí fue que nos dimos cuenta que estaba ubicado justo debajo de la entrada de los cables de electricidad, televisión y teléfono y que, cuando desarrollara su tamaño adulto, produciría cierto desacomodo en esos conductores.

El tema es que deberemos cambiarlo nuevamente. Eduardo viajó otra vez al campo y no sabemos cómo solucionar este pequeño drama antes de que crezca más.

Moraleja: cuando se te ocurra plantar un árbol no mires sólo el suelo sino también el cielo, te lo sugieren lo Chuquis…