martes, junio 30, 2009

No se entiende nada, ¿entendieron?

MUCHAS GRACIAS - TURISTAS

Hay personas que tienen la posibilidad de viajar por el mundo. Felices ellos que pueden hacerlo. Lo único reprochable es la falta de información con la que se desparraman por diferentes puntos del planeta. Lo lógico sería tener un conocimiento, aunque más no sea, de lo básico del idioma del sitio donde pretenden asentar sus reales para vacacionar.

Los de la fotografía son holandeses, turistas de los Países Bajos, que, luego de alquilar un vehículo, salieron a recorrer la zona, se encontraron con este hermoso árbol y se ubicaron debajo de él para descansar.

Nos acercamos para aclararles sobre su situación no permitida por las ordenanzas locales y nos encontramos con un grupo muy simpático, risueño y divertido, suponemos, pero que no saben una sola palabra del idioma. Intentar explicarles que no se podía estacionar en ese lugar fue como querer explicarle a una criatura sobre la teoría de la relatividad, algo sumamente difícil, casi imposible.

No nos entendimos ni una sílaba, pero todos nos reímos muchísimo así que la pasamos muy bien y nos divertimos ¡y eso, eso es muy saludable!

lunes, junio 29, 2009

Así no se puede…

 

MUCHAS GRACIAS - TELEFONO

Cuando lo vimos, no lo pudimos creer. En pleno tercer milenio, con todos los adelantos de las ciencias de la comunicación, estos trogloditas todavía andan dando vueltas con este modelo de teléfono, anacrónico y perimido, obsoleto y anticuado, y todas las redundancias que puedan ocurrírsele a uno.

El cartelito no lo colocó la gerencia, por supuesto, sino uno de los tantos usuarios de esta estación de servicios que pretendió, sin éxito, comunicarse con algún familiar o amigo.

Nosotros quisimos probar suerte y, sin exagerar, salieron hormiguitas de uno de los orificios del tubo por donde, supuestamente, debe salir el sonido de la voz del interlocutor, lo que se dice ¡una joyita!

Ante la imposibilidad de realizar una llamada, optamos por utilizar unas maderas húmedas que encontramos en el patio y fabricamos un emisor de volutas de humo. Todo muy moderno, todo muy actual…y los únicos que entendieron nuestra señal fueron los bomberos que, alarmados por la exuberante humareda, llegaron al lugar haciendo sonar su estridente sirena, casi terminamos presos por intentar comunicarnos.

domingo, junio 28, 2009

Síndrome de ET

Con Gazi estuvimos examinando seriamente al Chuqui y llegamos a la conclusión que padece de un mal, conocido como “CASITIS CRÓNICUS SEVERIS”. El que hizo famosa a esta, no tan rara, afección no fue otro que el simpático ET, sí el extraterrestre. Recuerden que, en todo momento, el muchachito, por llamarlo de alguna manera, quería regresar a su casa…¡criaturita! Tal es así que el muy pichiruchi, con su largo dedito extendido, perpetuó, de una vez y para siempre, la inolvidable frasecilla: “Mi caaasa”.

En fin, volviendo al Chuqui, y esta vez para quedarnos, les diré que, apenas salimos de nuestra morada, se desespera por regresar inmediatamente a la misma. ¿Será por el crudo invierno, por los bajones de Wall Street o por la escasez de sandías en esta época del año?

Él dice que, al abrigo del hogar, se siente seguro y feliz…¡¡santito!

No sabemos cuánto tiempo le durará esto, pero mientras persista, lo disfrutaremos con todo. Ya compramos varios paquetes de maíz para preparar pororó (palomitas), golosinas surtidas, alquilamos películas, libros y…¡que viva la casitis crónicus severis contagiosis!

MUCHAS GRACIAS - ET Y GAZA

Apacibles momentos…

Tarde de sábado, el sol hacía que la temperatura se torne más agradable y lo mejor era salir al jardín a disfrutar de los cálidos rayos.

Estaban todos afuera, los Chuquis y Gaza, gozando de la calma de la tarde cuando Pepe, en un arranque de necesitar hacer algo productivo, decidió lavar uno de los autos. Si bien los dos son de pequeño porte, se decidió por el de menor tamaño, como correspondía. Como contrapartida, y a manera de compensación, Clara se puso a lavar el piso de la cochera, lleno de barro por las últimas lluvias.

El Chuqui terminó su tarea, lavó las cosas que había ocupado y las llevó al interior de la vivienda para acomodarlas en sus correspondientes lugares. Acto seguido se cambió de ropa y se dispuso a mirar televisión mientras tomaba mate.

Ni bien se instaló en su cómodo sillón y estiró sus piernas apoyándolas sobre la mesita de la sala, escuchó la voz de la Chuqui que, a manera de reclamo, le decía:

-Pepe, ¿no viste donde quedaron el balde negro, el cepillo para piso y el escurridor de agua?

-En el lugar donde deben estar, cada uno en su sitio, limpitos y secos.

-Ah, y ¿no pensaste en algún momento que yo podría necesitarlos para lo que estoy haciendo?

-Ups, te pido las disculpas correspondientes, otra vez me atacó la manía de guardar todo ni bien termino de utilizarlo.

-Pensé que esa era una maña mía.

-Lo es, pero parece que es contagiosa y, con tantos años de convivencia, aparentemente mis defensas aflojaron y tengo un principio de “guarditis”.

Lo que sigue es prácticamente irreproducible, por el horario de protección al bloguero y la posibilidad de que sea utilizado en contra de los Chuquis por algunos envidiosos que no los pueden ver discutir tranquilos…

MUCHAS GRACIAS - GATA CRUEL

sábado, junio 27, 2009

Soñar cuesta tan poco...

Anoche escuchamos ruidos en la cochera, nos levantamos presurosos y alarmados pensando en la posibilidad de que algun amigo de lo ajeno pudiese haber ingresado a la vivienda con intenciones poco santas. ¿Por qué será que siempre imaginamos lo peor? ¿Es muy difícil imaginarse que algo bueno esté sucediendo?
Resulta que, luego de descender sigilosamente por las escaleras, abrimos la puerta que da al lugar de los autos y los sorprendimos a los dos vehículos hablando entre ellos. Uno le contaba al otro que había tenido un hermoso sueño en el que era llevado a un taller mecánico donde, prácticamente y cariñosamente, lo atendían como si fuese un automóvil y no una persona. Que mientras lo revisaban buscando posibles fallas, lo limpiaban, pulían y acariciaban y que, una vez detectado el inconveniente por el cual lo habian llevado a ese lugar, procedían a solucionarlo con cariño, afecto y comprensión. Quedamos alelados observando y ¡escuchando! a los dos vehículos contarse sus cosas.
Apagamos las luces, cerramos la puerta y, cuando nos disponíamos a subir nuevamente hacia nuestro dormitorio, sentí un fuerte dolor en el costado izquierdo, a la altura de las costillas y escuché la voz de la Chuquita que me decía, enojada:
- ¡¡Ya es hora de que dejes de dar vueltas en la cama y hablar dormido si no voy a tener que aplicarte otro codazo en las costillas!!
Por lo visto me había caído pesada la cena. Últimamente sueño cada pavada...

viernes, junio 26, 2009

Señales equivocadas...



Fiel a su concepción de lo que tienen que ser las comunicaciones, el Chuqui no cesa en su empeño de progresar al respecto. Anduvo dando vueltas por el pequeño tallercito que tiene en el depósito que está ubicado debajo de la escalera, se escucharon ruidos extraños, golpes de todo calibre y algunas exclamaciones de tono obsceno que no pueden reproducirse, seguramente proferidas en el instante mismo en que se asestó alguno de los múltiples golpes en los dedos.

Cuando él está en su laboratorio de ideas insólitas e insospechadas nadie, ni siquiera la gata, puede acercarse a husmear. Todo se elabora bajo un estricto control de calidad, mejor dicho, de dudosa calidad y únicamente cuando el producto final sale a la luz el resto de los mortales podemos apreciarlo.

Cuando hubo finiquitado la etapa de preparación, comenzó la de instalación. Para eso debió subir al techo de la vivienda y colocar en las paredes del tanque de agua una serie de antenas que, según los cálculos de no sé qué ingenioso técnico centroamericano, posibilitarían el manejo a distancia de algunos artefactos instalados en casa.

También se ensartó un sicodélico y estrafalario casco en la cabeza que, según dice, sirve para captar las señales emitidas por las antenas del tanque de agua.

Cuando se dio cuenta de lo inútil que resultó todo, porque no tiene sentido manejar el selector de canales del televisor desde el automóvil si no hay nadie mirando la tele. Que no tiene sentido encender o apagar a gran distancia el microondas si no hay nada dentro para ser cocido.

No sirve para nada todo lo que hizo, ni siquiera para disfrazarse de extraterrestre. En fin, vamos a tener que ofertar todo como chatarra. Por las dudas, ¿no les interesarían unas hermosas y decorativas antenas y un soberbio casco? Escuchamos ofertas…

jueves, junio 25, 2009

A la hora de escribir, ¡escribimos..!



Nosotros somos así, cuando nos decidimos, ¡NOS DECIDIMOS! Estaba en la agenda escribir nuestras memorias y durante el fin de semana nos movilizamos al respecto.
Esto es lo que salió, un pequeño tratado de unas pocas hojas que, con total seguridad, refleja nuestra manera de pensar, nuestras acciones más destacadas y será el deleite de todos aquellos que acierten a leerlo, queremos decir los que consigan terminar de leerlo.
Está prologado por Mesié Le Pep, ese frances trucho que dice ser pariente nuestro para mandarse la parte, y el resto se divide en dos partes, la primera y la segunda.
Ponemos a consideración este compendio de hechos y deshechos de los Chuquis. El tamaño tal vez no sea el más indicado para transportarlo pero en uno de los últimos capítulos enseñamos a manejar este libraco como para poder leerlo sin que cause problemas cervicales y brotes de caspa y sarpullido.
Como siempre el precio se ajusta a las épocas que vivimos y se lo puede adquirir en cualquier librería que lo tenga a la venta. Los gastos de envío corren por cuenta del comprador.
Gracias por preferirnos, lean y disfruten y que les dure la felicidad...

miércoles, junio 24, 2009

Caritas felices...


Adivina, adivinador, ¿a que no saben quién descubrió un exitoso negocio rentable?... ¿ya lo descubrieron? Si resuelven la incógnita, avísennos, por favor, también agradeceríamos nos faciliten, nombre, dirección y teléfono, si no es mucho pedir. Desearíamos contactarnos con dicho espécimen humano, por razones de índole afectiva… ¡¡amamos el dinero!!

El año pasado, tuvimos una buena racha de suerte. Fue cuando Mesié Le Pep el Astrólogo, medio pariente de Pepe, apareció con un atractivo y sorprendente proyecto. Se trataba de la venta de terrenos en un planeta que se encontraba situado entre Venus y Marte.

El negocio marchaba a la velocidad de un cometa… hasta que un día, que bien pudo haber sido una noche, los noticieros anunciaron que una lluvia de meteoritos y piedras espaciales, habían reducido prácticamente a la nada, a nuestro inestimable astro en cuestión.

No perdimos tiempo en depresiones, ni reproches, decidimos por unanimidad de criterio, que Mesié Le Pep se hiciera responsable de la hecatombe laboral. A partir de allí y por lógica consecuencia, el casi pariente del Chuqui, pasó una vez más a la clandestinidad.

Sirva este sencillo relato como indicativo y señal de que estamos otra vez, en la búsqueda. No desaprovechamos ninguna idea, por más loca y descabellada que parezca a simple vista.

BUSCANDO SALIDAS PARA TENER MÁS ENTRADAS, ese es nuestro lema.

¡Acérquense amigos, y efectúen su desinteresada colaboración! A cambio se llevarán puesto, en el pecho, cerquita del corazón, un prendedor con las caritas sonrientes de los Chuquis, a modo de obsequio y sentido agradecimiento… de sólo pensarlo, ya nos saltan los lagrimones.

martes, junio 23, 2009

Las patas cortas...


Fuimos al hipermercado con el Chuquito y, como no había mucho lugar para estacionar, tuvo que dejar el auto en un espacio prohibido. Quedó en el vehículo esperando a que se desocupara algún lugar y, mientras tanto, yo entré a adelantar las compras.

Pasaron más o menos quince minutos cuando el Chuqui me alcanzó en el sector de frutos de mar y seguimos juntos eligiendo las mercaderías y caminando para mirar si hacía falta algo más.

Llenamos el carrito y nos dirigimos a la caja. Luego de diez minutos de espera fuimos atendidos por la cajera, nos cobró, cargamos las compras y nos dirigimos hacia el estacionamiento.

Cuando íbamos saliendo Pepe, fiel a su tradición de comedor de chipas, me pidió autorización para comer una y, como un justo premio a su colaboración en mi gira adquisitiva de víveres, decidí otorgarle un recreo a la estricta dieta a la que lo sometí para que baje de peso.

Nos acercamos juntos hasta el lugar en el que se encontraba el vendedor de chipas y el Chuqui le dijo que le vendiera una. Entonces el vendedor, inocentemente y sin maldad, le preguntó:

-¡¡Ah, se ve que le gustó y va a comer otra!!

Resulta que el señor ya había devorado una antes de ir a buscarme…

lunes, junio 22, 2009

En la búsqueda de raíces...


Como la idea de la autobiografía no autorizada sigue vigente, decidimos comenzar desde abajo, de las raíces, ir a las fuentes. Para eso debemos trasladarnos a varias localidades bastante distantes entre sí y, si bien tenemos parientes y conocidos en ellas, no estamos del todo seguros de ser recibidos de manera decorosa. No es que haya rencor sino que la envidia que nos tienen no les permite perdonarnos algunos errores del pasado, sobre todo errores contables.

Decididos a llevar adelante nuestro letrado proyecto nos abocamos a la ardua tarea de pensar porque, si se piensa individualmente no es problema, el drama es pensar de a dos sin que se produzcan cortocircuitos.

Entonces llegamos a la conclusión de que, para viajar a esos inhóspitos e irracionales parajes, necesitábamos un vehículo que, aparte de trasladarnos y transportarnos, nos brindara su abrigo, protección y amparo.

Nos tomó algún tiempo pero lo conseguimos. No es lo que se dice un “último modelo”, pero reúne las condiciones mínimas e indispensables para transitar hacia esos ingratos, pero reconfortantes y saludables, destinos.

Hasta Gaza, nuestra mimada y consentida gata siamesa, se ha anotado en la patriada y, por las dudas, estuvo acumulando algo de alimento balanceado porque nada hace prever que sea un periplo placentero.

Está bien de motor pero un poco flojo de papeles, así que no sabemos cómo haremos para llegar sin contratiempos a nuestra meta.

Ahora deberemos determinar la fecha y hora de partida y eso será motivo de largas deliberaciones, sobre todo para definir hacia dónde rumbeamos en primer término. Veremos qué sucede y les contaremos.

domingo, junio 21, 2009

Biografía desautorizada...


Le sugerí al Chuqui que deberíamos ponernos las pilas y acomodar las anquilosadas neuronas para emprender alguna labor que, definitivamente, nos convierta en millonarios. Como suerte en los juegos de azar no tenemos, para tenerla hay que jugar y nosotros no lo hacemos, los resultados saltan a la vista, los ven ¿no?
Tampoco podemos sentarnos a esperar que alguno de ustedes nos legue una herencia o nos haga una considerable donación… resultaron ser bastante medidos y metódicos con el dinero, por no decir amarretes y mezquinos. Pero bueno, dicen que cuando la marcha se pone dura, los Chuquis se ponen en marcha, o algo así.
Luego de una profunda meditación de 25 segundos hemos decidido escribir nuestra propia biografía no autorizada. No esperen un libro rosa o livianito. En este tratado encontrarán sangre a litros, muertos que hablan, vivos que no resultaron ser tan “vivos”, truculentos entuertos, locos sueltos y atados, parientes que se incorporan sorpresivamente y otros tantos que desaparecen de la misma forma. Riquezas ocultas, pobrezas disimuladas, herencias escandalosas, conflictos, venganzas, suicidios, asesinatos.
Habrá de todo y para todos los gustos: sádicos, masoquistas, alcohólicos y asmáticos. También podrán hallar en él reflexiones, moralejas, enseñanzas y refranes. Adivinanzas, canciones, juegos troquelados y crucigramas.
Pensamos que en el futuro, no sólo se convertirá en un libro de cabecera, infaltable e indispensable en toda mesita de luz de cada vivienda sino que pasará a ser libro de texto de escuelas y colegios.
En fin, ya comenzamos con el primer párrafo: “Había una vez…”, original ¿no?
Pueden hacer sus reservas a partir de este preciso instante, se agota más rápido de lo que se supone, precios acomodados a todos los grupos etarios, paralelepípedos y pluscuamperfectos.

sábado, junio 20, 2009

Recarga de bacterias...

De todas las sandeces y necedades que hemos hallado en carteles y letreros, esta debe ser nominada a llevarse algún premio, sin lugar a dudas.

Es la manera más obtusa de justificar la falta de higiene y la mugre acumulada. La rata más chica es la que te lleva el equipaje. No quisimos entrar a las habitaciones porque no queríamos arriesgarnos tanto.

Sin embargo pudimos comprobar la existencia de pasajeros hospedados en ese antro, imperio de la inmundicia, reino de la roña, y entre ellos un viejo conocido nuestro que, a la postre, resultó ser uno de los socios del albergue y, seguramente, mentor de la prosa vertida en tan insólita proclama.

No podemos dar nombres por motivos estrictamente legales, pero ustedes podrán imaginarse de quién se trata. Bueno, los dejamos, nos vamos a casa a bañarnos por temor a que se nos haya quedado pegado algo.

viernes, junio 19, 2009

¿Dónde está mi cielo..?


Miro los cielos y en vez de ver la limpidez que busco me encuentro con un enjambre de cables de todo tipo que no me permiten avizorar si está nublado o no.

Entre los cables que surcan el aire están los de teléfono, los de electricidad de alta, media y baja tensión, los de televisión, los cables a tierra, etc. y entre todos conforman una red mal entramada.

En la gráfica, aparte de aparecer cables pertenecientes al tendido de los diferentes servicios antes mencionados, dice presente un rollo, sí un rollo, sin utilizar que está esperando turno para ser empleado en el engrandecimiento de la maraña que nos cubre sin ningún tipo de control.

Estamos en épocas de grandes transformaciones, habría que estudiar la forma, de una vez por todas, de efectuar el despliegue de cables de una manera más sobria y discreta. Parece que los que deciden sobre estos temas le tienen miedo a las nuevas tecnologías o no quieren arriesgarse a innovar.

Para colaborar con las nuevas ondas yo tengo inalámbrico todo lo que puedo, es una forma de mostrar que no hay necesidad de tanto cable conductor suelto. La cablicidad bien entendida comienza por casa.

jueves, junio 18, 2009

El Minichuqui de la Alegría...

Como no pudimos amansar al caballo porque nadie quería domarlo, tomamos la decisión de hacer una rifa cuyo premio fue, nada más y nada menos que ¡¡PASTENACA!!, nuestro indómito pero noble potrillo.

No nos imaginábamos la aceptación que tendría nuestra idea. Los cartones con dos números cada uno, los vendimos a 10 pesos la unidad (2 euros, o casi 3 dólares, más o menos) y, como hicimos cinco mil, la recaudación fue excelente y abundante.

Hecho el sorteo y entregado el equino al ganador, nos retiramos a nuestros aposentos. A las tres de la mañana sonó el teléfono. Era el hombre que se había llevado a nuestro caballito diciendo que el animal no quería comer ni tomar nada, que estaba con un ataque de nostalgia y la tristeza lo iba a dejar mal.

Compramos nuevamente a Pastenaca por una módica suma y, como correspondía, lo volvimos a sortear. Se repitió el llamado de la persona favorecida y otra vez lo tuvimos al caballito pastando en nuestro patio.

Ya vamos por el sexto sorteo, el potro va y vuelve pero el dinero queda. Compramos un auto nuevo para salir de gira y vender las rifas. Por fin acertamos en un emprendimiento casi lícito, que nos deja buenos dividendos y nadie se enoja por ello.

Acaban de leer ustedes una burda expresión de deseo, una ilusión fantástica, exótica y esotérica, producto de las múltiples elucubraciones mentales a las que sometemos a nuestros vapuleados cerebros. No nos hagan caso, volveremos a aterrizar en cualquier momento, despejen la pista…

miércoles, junio 17, 2009

¿Qué será lo que será..?


Este gracioso cartelito vino a sumar una incógnita más a mi ya extensa lista de enigmas irresolutos. Por un lado me quedó la tranquilidad de que hay un intento de cuidado, por el otro no logro definir a ciencia cierta a quién tratan de preservar, a las personas o a los animales, o a unos de otros y viceversa.

Dice el escrito que no hay que alimentar a los animales con los dedos, lo que puede interpretarse como que hay que utilizar cubiertos para darles de comer, eso sería caer en una excentricidad muy singular porque es bastante complicado darle la merienda a un león, por ejemplo, con tenedor y cuchillo.

También se podría ver como una advertencia en la que se sugiere no alimentar con dedos a los animales, porque los dedos no son ricos y les provocan acidez. Aunque en realidad y verdaderamente es casi seguro que lo que pretendían era insinuar la peligrosidad de meter los dedos dentro de las jaulas.

Tantas vueltas para decir las cosas, en vez de ser más directos y específicos.

martes, junio 16, 2009

Encrucijadas...

La vida está repleta de contratiempos, sin embargo hay personas que se preocupan por agregarle algunos más. Es como si se divirtieran haciéndolo.

Si no están de acuerdo conmigo fíjense en este cruce de calles y avenidas. Sería mucho más simple si no colocaran esos letreros, carteles y señales que sólo consiguen complicar el tránsito, lo cual es todo un logro, teniendo en cuenta lo muy embrollado y estrambótico que resulta conducir un vehículo por nuestras calles.

Lo que lograrán es que, sólo por llevarles la contra y no seguirles la corriente, no circule más por ahí, aunque deba dar una vuelta más grande para volver a casa, eso conseguirán estos desalmados indicadores.

Levanto mi reclamo, alzando la voz y haciendo escuchar el grito desgarrador de los conductores desorientados…

lunes, junio 15, 2009

El Parador de los Chuquis...


De todos los conatos de resurgimiento económico-financiero que encaró el Chuqui en estos últimos tiempos, este es el más ambicioso y el menos probable. Sólo a él se le ocurre adquirir uno de estos vagones de tren para reciclarlo y transformarlo en algo más o menos habitable.

Ojo, la idea no es mala, siempre y cuando el vagón tenga un porcentaje considerable de elementos recuperables, pero en esta oportunidad lo poco que le queda en pie no sirve para nada.

Pero el Chuquito no pierde la fe y hasta se compró un paraguas “optimista” porque dice que será su amuleto de la suerte y los que lo observamos de afuera estamos seguros que ni con cincuenta paraguas va a poder parar las goteras que tiene el techo del vagón.

La inauguración del Parador de los Chuquis está programada para antes de las fiestas de fin de año, sin especificar de que año y contará con un comedor donde se servirán todo tipo de comidas, sala de proyecciones, salón de eventos, cancha de bochas, vóley y minigolf, piscina climatizada techada, baño sauna, sanitarios para damas y caballeros, peluquería unisex, carnicería y panadería.

Como está muy verde el asunto para lo único que se utiliza el mamotreto de hierros y chapas retorcidos y oxidados es para seguir juntando tierra, alimañas, óxido y herrumbre. Los mantendremos informados al respecto.

En el caso de que se lleve a cabo la inauguración, avisaremos con tiempo para que puedan comprar sus entradas con la debida antelación.

domingo, junio 14, 2009

Mas oscuro por aclarar...

Yo estaba por ir de frente y resultó ser la parte de atrás, porque atrás de eso estaba el frente.

Me encanta llegar a un lugar y saber exactamente cuál es la puerta por la que puedo entrar y, por las dudas, por dónde debo salir en caso de extremas circunstancias que así lo determinen.

Acaso no se dan cuenta que, por intentar explicar lo inexplicable, lo único que logran es confundirme más de lo que normal y comúnmente estoy.

Sigo insistiendo que lo tomo como algo personal, no puede ser que siempre sea yo el que encuentre estos didácticos y expresivos letreros y, como si eso fuera poco, me atreva a denunciarlos, como corresponde, ante la comunidad bloguera y también las personas decentes que andan dando vueltas por la red.

Estoy pergeñando el hurto, robo o sustracción de este tipo de cartelitos, para contribuir al mejor entendimiento entre las personas. Ya escucharán hablar de mí en los informativos de los canales digitales, porque lo analógico no me sienta.

sábado, junio 13, 2009

Servicios insólitos...

Los devenires y aconteceres nos han obligado a pensar en grande, imaginarnos en aumentativo, suponer en inmensidad, lo cual significa lo que pensamos, imaginamos y supusimos. ¿Quedó claro?

Entonces, como habíamos elaborado esa hipótesis, lo único que restaba (aunque hace un largo tiempo que todo resta) era llevar a cabo la demostración y, como no somos lerdos ni perezosos pero sí muy pensativos y razonadores, nos tomamos un tiempito para decidirnos sobre cuál era la mejor manera de realizarla.

Para eso alquilamos un camioncito, que aparece muy orondo en la fotografía custodiado por Gaza, siempre dispuesta a arañar a quién se acerque a merodear. En ese vehículo transportaremos todos los elementos necesarios para llevar la alegría a sus hogares.

El servicio que prestan los Chuquis, que en realidad no es prestado sino que cobramos unos buenos pesos por hacerlo, es ir a la casa, vivienda, departamento, oficina y/o negocio de quienes nos contraten y compartir con ellos desayuno, almuerzo o cena. Dependerá de la hora de contratación cuál será la comida en la que contarán con nuestra apreciada compañía.

Nuestro gran aporte, aparte de nuestra inestimable presencia, serán los cubiertos, vajilla, manteles, servilletas y vasos, porque no queremos abusar de quienes nos abran las puertas de sus hogares y lugares de trabajo. Los alimentos, que deberán ser especificados y aprobados por una comisión integrada por nosotros dos, estarán servidos a la hora convenida y correrán por cuenta de las personas que nos contraten.

Además de comer bien, como corresponde, les contaremos algunos de nuestros mejores chistes malos y departiremos con nuestros contratantes unas prolongadas sobremesas hasta que se haga la hora de ir a otro lugar a llevar nuestras actividades serviciales.

Pidan presupuesto y hagan sus reservas con tiempo. Apúrense a contratarnos porque tenemos algo de hambre y muchas ganas de contar nuestras anécdotas, mientras comemos, por supuesto.

viernes, junio 12, 2009

Recursos válidos ¿o no?

En el amor y en la guerra todos los recursos son válidos, así dicen los que saben y repetimos los que no sabemos, pero a lo que queremos llegar es que, trasladando eso de la validez de artilugios y manganetas al rubro de recaudaciones, cualquier método, más o menos lícito, puede ser utilizado.

En nuestra incesante búsqueda del sustento diario que nos permita resistir los embates furtivos de ésta, y otras, crisis, hemos ido variando los métodos y remozando las técnicas, en pocas palabras, hicimos de todo.

Lo bueno de todo esto es que siempre aparecen nuevas tácticas, y también algunas adaptaciones y modificaciones de las tradicionales, que nos presentan horizontes, alucinantes y promisorios, que intentaremos alcanzar.

Como novedad en materia de aumentar nuestros alicaídos ingresos, emergió la esplendente idea de salir a recorrer las calles y, aprovechándonos de nuestra fama, recolectar las donaciones de nuestros acólitos y admiradores.

Para tal empresa preparamos una mochila, amplia, a la que agregamos algunos adhesivos insinuantes para que, los que estuviesen dispuestos, impongan sus ofrendas y dádivas.

A estas horas la Chuquita debe andar recorriendo las calles, calzadas, aceras, veredas, senderos, etc. intentando conseguir que las personas de buena voluntad se dignen a dejar un dinerillo en los bolsillos de la mochila. A mí me tocó el arduo trabajo de programar el recorrido y de atender a la gata que bastante mimosa anda.

Si esto no resulta, vamos a tener que volver a trabajar y esa posibilidad provoca en mí una reacción alérgica, por lo tanto estoy haciendo fuerzas para que le vaya bien a Clarita en su travesía colectora.

jueves, junio 11, 2009

Con un bebé, es otra cosa...

Todos los meses debemos ir, por lo menos una vez, al banco a cobrar un dinerillo. Generalmente tratamos de que la fecha de cobro coincida con la altura del mes en que no hay tanta afluencia de personas porque si no las esperas se hacen interminables.

Este mes el pago se efectuó justo en la fecha de vencimientos de distintos servicios públicos que, casualmente y por desgracia, son abonados en esa sucursal bancaria.

Entré al gran recinto y me sorprendió la inmensa cantidad de gente haciendo cola, para pagar o cobrar, en las numerosas ventanillas.

Me coloqué en una que me pareció bastante ágil y me dispuse a aguardar a que me llegara el turno. Después de casi una hora de aguantar la parsimonia con que los cajeros atienden a los seres humanos, llegué a la antesala de lo que sería mi trámite. Solamente faltaba que sea despachada una señora y me tocaría a mí. Pero, porque siempre y en todo momento hay un pero, no todo iría a suceder como estaba pensado, no, de ninguna manera, porque en el preciso momento en que me dirigía a la caja que me correspondía, apareció, entre la ventanilla y yo, una mujer con una criatura en brazos reclamando ser atendida antes porque, por su situación, tenía atención prioritaria.

La cajera, mujer solidarizándose con otra mujer, me ordenó retroceder diciéndome que las madres con sus hijos, y las embarazadas, gozaban de atención preferencial.

Entonces levanté mi voz, gutural y estentórea, reclamando mis derechos como persona mayor con algunas dolencias, achaques y fastidio:

-Señorita, ¿cómo determina usted que esta mujer debe ser atendida antes que otra persona?

-Porque viene con una criatura en brazos y eso le da derecho a no hacer la cola.

-Está muy bien eso, señorita, pero usted debería saber que esta mujer no tiene hijos y el bebé que tiene en brazos, y que ahora llora desconsoladamente, es de otra mujer, que lo alquila para que estas avivadas no pierdan el tiempo que perdemos nosotros, los que sí hacemos la cola.

Cuando se vio descubierta, la dama con el niño alzado, se retiró del lugar presurosa y alocadamente, dejando el bebé con la verdadera madre.

El mes que viene Clara me va a vestir como un bebé y se acercará a la ventanilla sin hacer cola, vamos a ver si nos atienden rápido o no.

miércoles, junio 10, 2009

Historias fronterizas (1)


Habíamos ido, hace muchos años, de vacaciones a Brasil con mis padres y mi hermana. Después de estar unos días en la playa, viajamos hasta Porto Alegre para visitar unos parientes y recorrer esa hermosa ciudad.
Una tarde, caminando por la Avenida Borges de Medeiros vimos, en la vidriera de un negocio, una pequeña radio a transistores de una conocida marca japonesa. En esa época, década del sesenta, era toda una novedad, sobre todo por el reducido tamaño.
Entramos a preguntar y el precio era más que accesible, la probamos y nos encantó, entonces la compramos.
El problema se nos presentó cuando tuvimos que regresar a la Argentina. ¿Cómo íbamos a pasar el receptor por la frontera? ¿Cómo eludiríamos los controles aduaneros? Durante un largo lapso de tiempo estuvimos pensando y barajando ideas hasta que a mi madre se le ocurrió una muy brillante: envolveríamos el aparatito con una bolsa de celofán y la introduciríamos en otra bolsa que contenía la yerba que usábamos para tomar mate. El contrabando perfecto.
Llegamos a Santo Tomé, localidad fronteriza de donde era oriunda mi madre, en una balsa, y mi padre detuvo el vehículo en el lugar donde se realizaba el control aduanero.
Apareció un aduanero muy simpático y mi mamá lo llamó por su nombre:
-¡Cacho! ¿Cómo te va? ¿Qué es de tu vida?
-Hola Libia (era el nombre de mi madre) ¡tanto tiempo sin vernos!
Todos respiramos aliviados hasta que Cacho, el amigo de mamá, controló nuestro equipaje, los papeles del vehículo y preguntó:
-¿Qué hay en esa bolsa?
-Ahí tenemos la yerba para el mate.
-¿En serio? ¿Me la podrían dejar? Les pido porque a mí se me terminó y tengo que estar acá un buen tiempo y no hay donde comprar…
Nos miramos entre los cuatro y corrió un viento inexistente pero que se sentía como si existiese. Creo que hasta música de película de terror se escuchó en algún lado y nos sentimos atrapados por la casualidad. Pero la sonora voz de mi madre nos sacó de ese estado que duró segundos pero parecieron horas, diciendo:
-Va a ser imposible, esa yerba tiene un remedio que debe tomar mi marido y es la única forma en que lo tolera, lo siento mucho, otra vez será…
Zafamos raspando, y fue la primera y última vez que trajimos algo de las vacaciones. Ah, la radio funcionó muy bien hasta hace muy poco...

martes, junio 09, 2009

El árbol no fue cortado...


Como no aparecía nuestro inconmensurable y vilipendiado jardinero, nos abocamos a la tarea de ordenar nuestra flora autóctona pero implantada, de alguna manera. Nuestros conocimientos sobre el comportamiento de los ejemplares botánicos son muy someros pero a la vez escuetos, por lo que prácticamente no sabemos nada.

Ante la presencia de un ejemplar casi arbóreo no identificado, decidimos extirparlo de nuestro patio por la sencilla razón de que, si no se da a conocer, no puede permanecer dentro del recinto.

Como no contábamos con las herramientas necesarias para la extracción y/o talado del arbolito, nos dirigimos a la casa de un vecino, viejo conocedor de especies vegetales, a solicitarle un hacha para cortar el tronco.

Como no tenía hacha, nos sugirió el uso de un machete o, en su defecto, una motosierra, para que no queden dudas de nuestros deseos de sacarlo definitivamente de nuestras vidas.

No sabíamos a ciencia cierta cuál era la herramienta específica para la situación reinante e imperante, así que nos acompañó hasta nuestra casa a ver el tamaño del tronco a ser trozado.

Cuando lo vio se negó rotundamente a participar en el corte de ese arbolito, porque se trataba de una especie muy cotizada y era una picardía no dejarlo crecer libremente.

El árbol en cuestión es un lapacho, decir que será hermoso es quedarse corto, el grave problema es que está creciendo dentro de un cantero muy chico y cuando aumente de tamaño nos va a reventar todo el muro.

La solución es trasplantarlo pero, ¿quién podrá ayudarnos? ¿Alguno de ustedes se acercaría hasta nuestra casa para hacer el trabajo? Damos alojamiento, comida y algunos billetes a quién nos traslade el lapachito, pero tiene que ser pronto porque crece rápidamente.