domingo, mayo 31, 2009

Salvados a media tarde...


Suelo ser drástico y terminante en mis decisiones, no siempre es la forma correcta de actuar pero yo soy así, muchas veces acierto y muchísimas más ni siquiera pego cerca.

Siempre he sido así, frontal, directo, sin ambages ni ambigüedades. Me muestro tal cual soy y no pretendo vender ninguna imagen. Felizmente la Chuqui, aunque no está totalmente de acuerdo en algunas oportunidades, sigue creyendo en mi manera de encarar las situaciones y deposita en mí todo su apoyo y su confianza. Eso me da fuerzas y seguridad.

Ayer, sábado lluvioso y frío por estas coordenadas, luego del almuerzo y con una taza de café bien caliente de por medio, estuvimos intercambiando novedades con Clara. Después de escucharla me acomodé en mi silla y le dije, sin titubeos:

-Hoy no dejaron comentarios en el blog, eso indica que estamos perdiendo vigencia y ya no despertamos el mismo interés en nuestros lectores…

-Pero por favor, si entraron muchísimos durante la mañana, ¿eso no te pone tranquilo?

-No me estaba refiriendo a las personas que entraron sino a las que no dejaron comentarios y recuerdo haberte dicho que, si esto llegaba a suceder, iba a dejar de hacer entradas en el blog y me iba a dedicar a otra cosa…hoy puede ser ese día, bisagra si los hay, en que haya un cambio en mis actividades blogueras.

La decisión estaba tomada, no habría más humor casero porque parece que a nadie le interesa lo que nos pueda ocurrir, dejaría de pensar en las entradas a publicar y qué imágenes podrían causar mayor impacto. Hasta que apareció Senovilla, con su gracioso y ocurrente comentario, y nos colocó nuevamente frente al teclado para insistir con esto que nos apasiona.

Por ahora seguimos, vamos a ver hasta cuando…

sábado, mayo 30, 2009

Seis hamburguesas, seis...


Luego del episodio de la manzanita, la Chuqui siguió insistiendo con esas frutas producidas por pigmeos reducidores de cabezas. La que siguió en orden de aparición fue una pequeña mandarina que, por lo diminuto de su tamaño y ser de una variedad con cáscara gruesa, no ofrecía prácticamente nada para comer. Un verdadero fiasco, mejor dicho, un fiasquito.

Como no me quedé callado y elevé mi  insoslayable e incalculable protesta, Clara captó la onda del mensaje y entró por la variante, en pocas palabras, se dio cuenta de lo que estaba ocurriendo.

Fue entonces que, a modo de compensación por todo el ayuno al cual me había sometido, me preparó una media docena de hamburguesas completitas para que me sacara todas las ganas de consumir comida chatarra.



Cuando estaba  a punto de darle el primer mordisco a una de las seis hamburguesas, como si hubiese estado confabulado con la Chuquita, sonó estrepitosamente el despertador y me quedé con las ganas.

¡¡Había sido un sueño!! ¡¡Qué macana!!



La próxima vez trataré de no escuchar la fastidiosa campanilla y veré si consigo engullirme esas apetitosas hamburguesas.

viernes, mayo 29, 2009

Los huevos en varias canastas...


Los que saben siempre lo dicen, no hay que poner todos los huevos en una sola canasta. El que colocó este cartel lo entendió muy bien, tiene muy en claro el tema de la diversificación, tan en boga en estos tiempos de crisis.

Ante ofertas tan disímiles pero a la vez tan emparentadas, porque el celular te comunica telefónicamente y los zapatos te comunican caminando, porque están dentro del área de las comunicaciones. En fin, la cuestión es salir a la palestra y animarse a pelearle a las circunstancias y no quedarse esperando que alguien se digne traernos las soluciones.

Por eso nosotros, los Chuquis, aparte de dedicarnos al periodismo humorístico-publicitario, hemos decidido hacer un dinerillo extra con nuestras dotes de videntes. Damos turnos por correo electrónico siempre y cuando hayan enviado, por correo certificado, el importe correspondiente a las diez sesiones obligatorias que necesitamos para establecer las pautas futuras de los interesados.

Rogamos no amontonarse, pensamos que son muchos los que van a venir pero no lo podemos predecir, hasta tanto no llega nuestro poder de vaticinadores. ¿El precio? ¡¡Adivínenlo!!

jueves, mayo 28, 2009

La manzana de la discordia...

Como soy una persona robusta, necesito ingerir más alimentos que otras con menor capacidad estomacal. Es por una simple cuestión de tamaño, un gran camión necesita mucho más combustible que un automóvil pequeño. Así es la historia, la matemática nunca falla.

Puesto que siempre como algo a media mañana, para atemperar el abundante caudal de jugo gástrico que provoca tsunamis en mi dilatado estómago, la Chuquita, siempre atenta y vigilante en lo que a mi dieta se refiere, me sugirió que, en lugar de galletitas o chipitas, portadoras de una buena cantidad de hidratos, intentara aplacar mi ansiedad con alguna fruta. Estuve totalmente de acuerdo y me atreví a sugerirle que tanto las uvas como las bananas podrían ser buenos sustitutos.

Ella me agradeció las sugerencias y se dirigió a la frutería a adquirir mi frutal tentempié. Yo esperaba verla con un buen cacho de bananas o un espectacular racimo de uvas pero, y aquí entra a pisar fuerte el pero, ¿qué se trajo entre manos?, lo que se aprecia en las fotografías.

Quiso y pretendió dejarme satisfecho con una de estas manzanitas, que le vendría bien a un Pitufo pero no a mí, el Chuqui. Me pareció una total falta de consideración y respeto hacia mi engrosada figura.

¡¡No puede ser, hay que eliminar toda la producción de estas frutas liliputienses!!




miércoles, mayo 27, 2009

Trebolar en flor...


Una vez al año, todos los años, el patio de nuestra casa se cubre de un colchón fucsia. Son las flores de trébol que tienen la amabilidad de engalanar nuestro césped con su colorida irrupción.

Tienen la particularidad de abrirse durante el día y, durante la noche, se cierran como esperando la salida del sol.

Estamos organizando excursiones y safaris fotográficos al fondo de nuestro predio, para que puedan presenciar esta maravilla natural y bajas calorías.

Las entradas serán a precios populares, de acuerdo con la cotización del barril de petróleo cocido, porque crudo me provoca acidez. Y ustedes ni se imaginan la influencia que tiene el petróleo sobre el trébol, sobre todo si tiene cuatro hojas, es sumamente importante y categóricamente primordial.

Serviremos refrigerios durante el recorrido del circuito florístico, con algunos bocadillos como para aliviar la languidez. Todo estará incluido en el precio a ser abonado por adelantado y no se aceptarán reclamos una vez finalizada la travesía que dura más de lo que piensan pero menos de lo que se imaginan.

Al final del trayecto se les obsequiará una flor a las damas concurrentes y nada a los caballeros, así son las reglas y no protesten ni se quejen.

Los esperamos pronto, antes de que se marchiten las flores…

martes, mayo 26, 2009

Casi, casi...

La palabra casi es una de las que me molestan. Escucho o leo las declaraciones de deportistas, políticos, periodistas, etc. en las que, si no alcanzaron el triunfo, la victoria, la meta, el objetivo o lo que sea, no les interesa porque “casi” lo lograron o consiguieron.

Pongo como ejemplo al técnico de un conocido equipo de fútbol que, después de una derrota de su equipo, se justificaba diciendo que “casi” convirtieron muchos goles y que, si hubiese entrado la pelota al arco contrario, el resultado habría sido otro. Lo que se traduce como que “casi” no perdieron, y eso, queridos míos que me leen atentamente, o casi lo hacen, no significa nothing, niente, nada.

Ayer, con la Chuquita salimos a dar una vuelta por la ciudad y en un semáforo, que justamente encendió la luz roja cuando nos acercábamos, estaba un muchachito ofreciendo unos cartones de un juego que sorteaba dos mil millones de guaraníes (unos cuatrocientos mil dólares). Les puedo asegurar que nunca, pero nunca, nunca, compramos este tipo de cartones, ni lotería, ni rifas, ni quiniela, ni nada de nada, pero esta vez aflojamos. Por cinco mil guaraníes teníamos la posibilidad de atar la vaca así que elegimos uno de los cartones, abonamos y nos regresamos a casa.

El sorteo fue a las once de la noche, transmitido por uno de los canales de televisión directamente de Asunción. Nos instalamos en la cama, frente al aparato, la Chuquita con un cuaderno y un lápiz anotaba los números que iban saliendo, yo, cartón en mano, le iba dictando los números que figuraban en él. Gaza nos miraba sin entender lo que pasaba.

Fueron cuatro o cinco los sorteos, de diferentes premios en juego, y, en todos ellos nos faltaron uno o dos números para ganar algo. Muy cerca, para ser la primera vez. Con todo eso, me quedó un leve sabor amargo por no haber ganado nada. Ni uno de los premios más chicos, tipo consuelo que, de última, no llegan a consolar.

El colmo de los colmos fue cuando la Chuquita, viendo mi desazón y mi desconcierto, me dijo, a boca de jarro y sin mediar prolegómenos:

-Tranquilo y sereno, Pepe, que “casi, casi” ganamos…

¡¡¡NOOOOOOOOOOOOO!!! Ese doble casi fue demasiado para mí…

lunes, mayo 25, 2009

La chica de los mandados...

Ante los constantes e impertinentes reclamos por parte de la Chuqui, todos realizados en forma verbal y bastante subidos de tono, le recomendé que se tranquilizara, que con violencia no iba a conseguir nada de nadie, y menos de quien suscribe.
Le sugerí que presentara una nota explicando las razones de sus contantes quejas y que, una vez leída la misma, veríamos la mejor manera de llegar a una solución que satisficiera a ambos.
Cuando leí su misiva me enteré, aunque ya me había percatado hace unos años, que a la Chuquita hermosa le fastidia y mortifica ser la encargada de portar todos los petates y paquetes, cajas y bolsas, mientras yo me ocupo únicamente de fotografiarla en esas tareas.
Entonces tomé la sabia decisión de adquirir un vehículo que le sirva para movilizarse y poder transportar en él lo que tenga que cargar. Tomé un sobrante de caja y fuí a una de esos negocios donde venden esos medios de transporte y, en un acto de arrojo y desprendimiento, le compré una motito, qie es la que aparece en la fotografía de abajo.
Ahora se queja de la poca maniobrabilidad de la máquina, pero esa ya es otra historia y, como es lógico, otra carta de protesta.
No podrá decir que no atendí a sus reclamos...

domingo, mayo 24, 2009

El diario de Adán y Eva, ¿el de hoy?


El teatro es una de mis pasiones, así que, siempre que puedo, voy a ver alguna de las piezas que se representan en las salas de la ciudad.

Por intermedio de la radio pude conseguir 4 entradas, en primera fila, para ver el estreno de la obra El Diario de Adán y Eva, de Mark Twain, si, el mismo de Tom Sawyer y Huckleberry Finn.

Las otras dos entradas se las di a mi amiga Estela para que lo convenza a su esposo, Luis, y nos acompañara y así lo hizo.

Nos encontramos los cuatro en la vereda del teatro y entramos juntos a sentarnos en nuestras privilegiadas ubicaciones de la primera fila.

Pasados unos minutos, se apagaron las luces y comenzó la representación, a cargo de un matrimonio que se dedica al teatro desde hace muchos años.

Como yo estaba muy entusiasmada no le presté atención a las fallas que podría tener la puesta en escena o a los errores provocados por los nervios del estreno sino que me concentré en la obra en sí.

Luego de la primera media hora de actuación, miré hacia mi derecha para ver la actitud del Chuqui y, ¿qué creen que vi? Se había desparramado en su asiento y estaba roncando en estéreo, a la vista de los actores. No supe qué hacer de la vergüenza que me provocó esa desatención de Pepe, entonces giré hacia la izquierda para comentarle a Estela y pedirle consejos al respecto, pero estaba buscando algo en su cartera así que decidí esperar a que lo encontrara y pudiera atenderme. Pasaron unos minutos larguísimos y, como Estela no dejaba de mirar dentro de la cartera, decidí hablarle. Tremenda fue la sorpresa al descubrir que mi amiga, la que supuestamente debía ayudarme a superar este trance, estaba más dormida que el Chuqui. ¡Qué papelón! Nunca más programé idas al teatro con gente que no sabe apreciar ese arte.

A los actores, que eran conocidos míos, no los pude mirar nunca más a las caras porque se me presenta la imagen de estos dos aparatos roncando.

sábado, mayo 23, 2009

La distancia ¿sí o no?


Cuando recién la conocí a Clara, me invadió la vena poética, Neruda no tenía nada que hacer al lado mío. Los versos brotaban alborotados queriendo expresar todos mis sentimientos. Era una máquina de escribir, en el sentido humanista de la palabra.

Una noche de luna, inspirado por todo el entorno, le compuse un poema en el que, entre otras cosas, le manifestaba: “ …y ojalá que no exista la distancia entre nosotros”. Romántico, ¿no?, espeluznantemente romántico.

Esa misma noche, ya acostado en mi cama y la luna cubierta por el cielorraso de mi dormitorio, me puse a pensar, detenida y detalladamente, en las connotaciones y alcances de mi novelesca frase. En mis cavilaciones analíticas y razonamientos alegóricos me decía:

-¿Cómo puedo anular la distancia, y si tiene mal aliento, olor a transpiración o pies malolientes, cómo hago para librarme de ella?

Ante estas posibilidades, supuestas causales de futuras reyertas, escribí la segunda parte del poema y en unos de sus versos expresaba: “…no anulemos la distancia, así tenemos la posibilidad de extrañarnos cuando estemos alejados…”

Creo que zafé, por lo menos la Chuquita nunca me reclamó, lo único que siempre me exige es que vuelva a escribirle poesías y yo le repito que no me inspiro en cautiverio.

viernes, mayo 22, 2009

El que escribe en los diarios se equivoca, yo también...

Esta es la portada del Diario Crónica, de Buenos Aires, sus redactores nos han obsequiado con un nuevo verbo BAEAR, agradecemos su colaboración para el enriquecimiento de nuestra vapuleada lengua, viva pero trastabillando. Si estas publicaciones cometen estos errores, ¿qué queda para nosotros, simples escribas de hipertextos?



Según el diario Primera Edición, de Posadas, Maradona, técnico de la selección argentina de fútbol, llegó la noche del martes, acompañado de todo su séquito de colaboradores y, por supuesto, los jugadores, a Panamá para jugar un partido de ese deporte en la ciudad argentina de Santa Fé al otro día. Lo que pasa es que el Diego nos tiene acostumbrados a este tipo de gambetas. Los del diario también...

jueves, mayo 21, 2009

Asunto espinoso...

Nuestro idioma es rico, mejor dicho riquísimo, en vocablos, giros, variaciones, verbos, adjetivos y otras minucias como para expresar fielmente lo que se pretende hacer conocer.

Siempre, y cuando digo siempre, es siempre, me cuidé mucho de no caer en el facilismo de las modas extranjerizantes que, tal vez sin mala intención, modifican la esencia de nuestra lengua y nos hacen decir cosas que tal vez en otros países queda bien pero acá, en mi tierra, en mi terruño, queda descolocado como chupete en la oreja. Si quieren les puedo dar otros ejemplos, porque nuestro lenguaje es tan amplio que, hasta en guasadas y groserías, nos brinda una amplia gama de posibilidades.

Les traigo a colación esta cuestión porque escuché, en una radio, el reportaje que le realizaron a una conocida profesora de danzas nativas. Es de suponer que esta mujer, defensora de los valores tradicionales de nuestra región, debe tener un vocabulario que no desentone con esa postura.

Cuando el periodista le preguntó sobre la participación en un festival nacional de danzas nativas, contestó lo siguiente:

-Lo que más lleva tiempo es la preparación de la vestimenta para lograr  que el “LOOK” sea lo más parecido a la usanza de nuestros gauchos y paisanas, pero está quedando todo muy “COOL”. Con respecto a la danza, la práctica es “FULL TIME”, y con los que trabajan hacemos ensayos “AFTER OFFICE” para que estén en “TRAINING”. Ojalá que el público nos dé el “OKEY”

Parece más una entrenadora de música country que una profesora de chamamé.

¡Oh My God!

miércoles, mayo 20, 2009

Letrero insinuante si los hay...


Lluvia, frío, poca visibilidad, tránsito saturado, larga fila en el puente y, como broche reluciente, justo nos toca parar detrás de este automóvil con una frase muy sugerente en la luneta.
Nos miramos con la Chuqui y, mientras encuadrábamos la cámara para fotografiarlo, coincidimos en que hay de todo en la viña del Señor. 
Este caballero, si es que se lo puede denominar con esa respetuosa palabra, hizo una interpretación muy personal de uno de los mandamientos y, como si eso no fuera suficiente, sale a la calle a pregonarlo a todos los vientos, que antes eran cuatro  ¿o crearon alguno nuevo?
Ganas tuvimos de preguntarle sobre el motivo de ese letrerito y, por lógica consecuencia, si había conseguido algo colocándolo en el auto, pero llovía mucho y, realmente, no valía la pena averiguar algo que se podría suponer de antemano, o no, quién sabe, en una de esas, quizás.
Por las dudas no escriban nada detrás de sus vehículos porque los escracharemos sin piedad...


martes, mayo 19, 2009

Cuarenta ladrones...


Todos estamos en libertad condicional, porque es más fácil entrar que salir. No me digan que no lo han pensado. Nosotros lo pensamos muy seguido por la sencilla razón de tener un pariente como Mesié Le Pep. En cualquier momento comete un hecho punible y quedamos pegados por la simple causa del parentesco, no deseado pero está y hay que aceptarlo, y digerirlo.

Las acciones vituperables a las que nos tiene acostumbrados este fatídico, insoslayable e ineluctable espécimen ya no tienen parangón y escapan a cualquier tipo de análisis lógico y racional porque él, en sí mismo, es un despropósito, y sería absurdo y desatinado intentar comprenderlo, aunque más no sea un poquito.

Anda ataviado a la usanza de las “Mil y una noches”, emulando, según él, a Alí Babá, aquél de los cuarenta ladrones. Cuando le dijimos que Alí no era un ladrón sino el que les había quitado lo que ellos habían robado, cayó en un estado de depresión, le ganó el abatimiento y la desesperanza. Cayó un ídolo de Le Pep, le rompimos el mito, quedó fuera de foco la alegoría y ahora anda, desanimado y triste, buscando consuelo para su dolorosa pena.

Le hemos sugerido que se ofrezca como guía turístico en Afganistán o Sri Lanka, para no desaprovechar la vestimenta y buscar un cambio de aire, tan necesario y beneficioso a veces.

En el caso de que decida viajar a Oriente, necesitaremos la colaboración de todos ustedes y es por eso que hemos abierto una cuenta a nombre de los Chuquis para que nos envíen los fondos necesarios para el viaje de Le Pep.

Ampliaremos la información en cualquier momento. ¡Gracias por su solidaria ayuda!

lunes, mayo 18, 2009

Lo último en telefonía: Chuquifono...


La comunicación está actualizándose, día a día, hora a hora, minuto a minuto, segundo a segundo ¡basta! Un celular comprado ayer, mañana será obsoleto. Cada vez traen más artilugios, accesorios y chirimbolos que a nosotros, los de la estirpe tradicionalista, nos cuesta horrores conocer para qué sirven todos los botoncitos y perillitas que traen.

Entonces me puse a pensar, estos celulares son como la vida, hay una buena cantidad de funciones que, aun sabiendo que están, nunca las utilizamos. Otras ni siquiera nos enteramos que existen.

Por eso, la verdad sigue estando en lo simple, en lo manejable, en lo práctico. Si me compro el último modelo de teléfono, sólo por la apariencia y la figuración, es muy probable que nunca llegue a conocerlo en todas sus prestaciones y utilidades. Pero, por otro lado, puedo ir a tomar un café a la confitería de moda y colocar el aparatito, como al descuido, sobre la mesa, junto a las llaves del auto, para que todos los concurrentes vean lo que tengo. Por supuesto si llegase a recibir una llamada estando en ese lugar, tendría que ponerme de pie para que todos, hasta los de más lejos, aprecien mi adquisición.

¿Para qué me sirve esto? Para nada, más o menos como el latín que me enseñaron en el colegio de curas. Es como hacer un curso intensivo, por correspondencia, sobre el manejo de submarinos nucleares cuando, por la claustrofobia que nos atosiga, nunca nos atreveríamos ni siquiera estacionarlo en una lagunita.

Es bueno el progreso, fantástico y fabuloso, también es correcto que nos habituemos y adaptemos a todos los avances tecnológicos y científicos, sin importar nuestra edad, pero que no nos ensarten tantas paparruchadas inservibles con nombres exóticos y de dudosa utilidad. ¡De ninguna manera!

domingo, mayo 17, 2009

La mejor amiga...

Hay una esquina de la ciudad en que Pepe casi siempre encuentra un lugarcito para estacionar el auto, pero, como no está permitido hacerlo, él debe quedarse en el vehículo mientras yo hago las diligencias pertinentes.

De tantas veces que hemos parado en ese sitio, el Chuqui ya se hizo de varias amigas, que siempre lo saludan y se alegran con su llegada.

Si bien él es muy afable y propenso a llevarse bien con las personas, me llamó la atención tanta insistencia por ubicarse, siempre que pueda, en esa intersección.

Fíjense bien, en la fotografía hay cuatro mujeres, ¿cuál de ellas es más amiga del Chuquito que la otras?



Sí, acertaron, es la mujer sentada que se dedica a vender chipas calientes en esa vereda. Pepe ya tiene cuenta corriente y le hace precio por cantidad.

¡Con razón tal obstinación, era para poder saborear esas chipas de almidón que son ricas pero a él no le hacen bien porque no tiene límites!

Por lo antes expuesto queda totalmente prohibida la asistencia a ese lugar y doscientos metros a la redonda, si quiere chipas ¡qué camine!


sábado, mayo 16, 2009

¿Quién tiene hambre..?


Estábamos una mañana esperando que termine de pasar una ruidosa manifestación de maestros para poder cruzar la calle. En ese momento se acercó una gran amiga, docente ella, con unos carteles en la mano y pidiéndonos que los acompañásemos en sus reclamos para conseguir un aumento de sueldo.

Como no teníamos tanta urgencia, le dijimos que sí, porque nunca está de más apoyar una causa justa. Tomamos un cartel cada uno y salimos a la calle a elevar nuestro clamor en favor de los trabajadores de la educación.

La gente aplaudía al paso de la marcha, en un claro respaldo a los manifestantes, pero cuando pasaba el Chuqui, aplaudía más fuerte, se reía y vitoreaba. Pepe no entendía bien el por qué de tanta alegría a su paso, me miró, lo miré, nos miramos y en ese momento comprendí lo que estaba ocurriendo.

Justo a él, vestido con una llamativa camisa tipo hawaiana que resaltaba sus prominentes curvas, le dieron un cartel que decía: EL PUEBLO TIENE HAMBRE…

Las personas que lo vieron habrán pensado que él se habría comido parte de lo que le correspondía a otros.

No sé si le dieron el aumento a los docentes, pero lo que sí sé es que el Chuqui está contratado, con todos los gastos pagos, para la próxima marcha de protesta, fue la gran atracción. Otra chuquisada gigantesca para anotar en el libro de records personales.

viernes, mayo 15, 2009

Soliloquio, ¿soliqué?


Ante la inminente presentación de Clara con su monólogo unipersonal intitulado “La importancia del agua en la navegación vespertina, a vela”, tuve que poner en marcha todo el aparato publicitario y propagandístico para hacer conocer la verdadera magnitud de esta obra.

No fue fácil, es casi imposible hacer que se propague lo intrascendente, porque el soliloquio pergeñado por la Chuquita es algo propio, íntimo, y, de tan personal que es, sólo ella lo entiende.

Me sentí como se habrá sentido el diseñador de las pirámides el día que le marcaron en la arena el lugar donde las debía construir, entusiasmado pero con un terror incalculable e intraducible.

Repasé la lista de mis contactos importantes varias veces, no me llevó mucho tiempo porque son solamente dos y uno de ellos no me habla desde que le presté unos pesos y no me devolvió, es de los que piensan que devolver dinero prestado trae mucha mala suerte.

Entonces, con la única persona que me podía dar una mano en toda la organización del evento, armamos una estrategia, muy agresiva por cierto, para llegar a las personas posiblemente interesadas en algo tan superfluo y fuera de contexto.

Varias veces estuve por aflojar, pero no le podía fallar a la Chuquita que, por si no lo aclaré antes, era esa única persona que me apoyó en este emprendimiento quijotesco.

El día del debut me puse un traje cruzado, alquilado a muy buen precio, que me dejaba parecido a un padrino de alguna familia mafiosa, y me paré al frente del teatro, sede del nunca bien ponderado suceso a esperar a los concurrentes.

No vino nadie, ni el que vende caramelos en el intervalo, nadie. Los que están en la fotografía, que tomo Clara antes de mandarnos a mudar, son los encargados de apagar las luces que nunca llegaron a encenderse…

Fracaso total. Más deudas que ganancias. Pocas ganas de reintentar, salvo que la Chuquita encuentre un tema más o menos interesante para explayarse.

jueves, mayo 14, 2009

El que tiene boca, se equivoca...


Muchas veces incurrimos en errores sin darnos cuenta. Recién cuando nos hacen notar percibimos la falla. De cualquier manera, siempre hay que tener cuidado y no dejar de prestar atención a lo que estamos haciendo.

¿A qué viene toda esta cháchara? Ya les voy a contar, no se apuren, los apresurados siempre cometen fallas de las que después se arrepienten. Así que tranquilidad y paciencia, porque todavía no sé cómo voy a contarles la historia, para que se entienda y, a la vez, sea graciosa.

Para nuestras publicidades en la radio tenemos un locutor que nos graba la voz que luego es armada por un compaginador con efectos y sonidos.

Teníamos un locutor “estrella” que era, según él y su familia, lo máximo en ese rubro. La verdad es que no era malo ni era lo mejor que habíamos escuchado pero era lo que teníamos y había que hacer uso y abuso de él.

Preparé el texto, a ser leído, para hacerle propaganda a un negocio de venta de gas en garrafas. En el texto contábamos las bondades y beneficios que tenía el gas que comercializaban y, al final, decía: “…no deje de pedir su garrafa por teléfono” (CON VOZ CHILLONA). Entre paréntesis le puse una aclaración para que esa parte del aviso lo diga con ese tipo de voz.

Cuando escuchamos la grabación el día del programa, y al aire, nos miramos todos porque el remate decía: “…no deje de pedir su garrafa por teléfono con voz chillona”.

Se le bajaron bastante los humos al "locutor estrella"…

miércoles, mayo 13, 2009

Toda la carne a la parrilla...

Después de tantas indirectas muy directas, la Chuqui se dignó a incorporar carne vacuna a la dieta. Hizo un esfuerzo sobrehumano, juntó coraje y algunos pesos y dirigió sus pasos hacia una recomendada carnicería.
Luego de muchos titubeos y exagerados cabildeos, se decidió por un corte que algunos conocen como roast beef, pero por estos pagos lo llamamos bife de chorizo. Es una parte de la vaca que tiene una consistencia diferente y, por ende, un sabor particular. 
La preparación estuvo a mi cargo, porque soy el entendedor de este tipo de cocciones no tradicionales, por lo menos en nuestra casa. 
La preparé en una parrillita eléctrica que tiene mil horas de uso y sigue rindiendo como el primer día. Coloqué cuatro de los enormes churrascos directamente sobre la parrilla, sin ningún tipo de agregado y con calor intenso, como para que se cocine la parte de afuera y adentro quede jugoso.
A medida que se iban asando los trozos de carne, fuimos picando unos salamines y un quesito de cabra con pancito tostado. Como para entrar en clima. Empujando todo con un vinito de reconocida marca, en su variedad 12 uvas, un elixir.
Antes de sacarlos de la parrillita, fueron remojados con una salsa exótica y extravagante elaborada por la Chuquita.
Nos sentamos a la mesa y no quedó absolutamente nada, ningún rastro de lo acontecido. Se salvaron los platos porque son de loza, si no entraban en el menú.
Con los bifes, el vino, las ensaladas, el postre y la sobremesa prolongadísima nos pusimos al día con todas las novedades de cada uno, como si no nos viésemos todos los días.
¡Qué placer poder compartir estos momentos con la persona que nos quiere y cuida!
La carne es exportable, hagan sus pedidos y le enviaremos sus respectivos bifes a domicilio y contrarreembolso. Baratito les va a salir...

martes, mayo 12, 2009

Algo para guardar, mucho para tirar...



Como no teníamos nada que hacer, con la Chuqui decidimos ordenar un poco nuestros efectos internos, para que se entienda mejor, llegamos a la conclusión de que era necesario ordenar algunos objetos que teníamos desparramados por toda la casa sin que tengan un lugar preciso donde ubicarlos.

Para tal efecto adquirimos un gran baúl con tapa, de esos parecidos a los cofres de los piratas, para acomodar en él todas las cosas que, según nuestra consideración, tuvieran el valor como para que se justifique el hecho de guardarlas.

Hicimos un arqueo, un balance, un inventario y un rejunte de elementos que ni siquiera recordábamos que estaban dando vueltas por ahí. Luego de hacerle un somero estudio de factibilidades y posibilidades a cada uno de ellos llegamos a la conclusión de que ninguno se merecía el elogio de ser depositado dentro del recipiente de madera de algarrobo.

Así estaban, están y seguirán estando las cosas. El desorden sigue vigente porque, si bien decidimos desprendernos de la mayoría de esos bártulos, aun no hemos determinado si ese desprendimiento será sin o con cargo de conciencia.

Por mi parte soy de la idea de agarrar todo y regalar a alguien, o simplemente dejar en algún lugar donde el que necesite lo lleve para su casa. La Chuquita le da otro significado al acto y, dejando de lado su proverbial filantropía, le puso un precio a cada uno de los enseres.

Ante la escasez pronunciada de adquirentes de efectos usados por los Chuquis creo que por mucho tiempo vamos a tener un amontonamiento de esta suerte de chatarra casera. Lo peor del caso es que el arcón, sí, ese gran baúl, permanece vacío y a la espera…

lunes, mayo 11, 2009

Infusiones y jugos raros...


Con su afición a todo lo natural, Clara experimenta conmigo y Gaza toda clase de infusiones y ensaladas de origen y procedencia desconocidos. Es por eso que me estoy tomando el trabajo de fotografiar y analizar cada una de las plantas de nuestros jardines para que no me haga tomar algo que no corresponda.

Si bien yo estoy seguro que ella busca lo mejor para nosotros, su entusiasmo muchas veces la lleva a darnos algunos tecitos de hierbas poco recomendables o ensaladas de verduras casi desconocidas como tales.

Tuve que recurrir a la ayuda de un conocido biólogo y botánico de la zona para que me certificara sobre la no conveniencia de ingurgitar brebajes exóticos de especies desconocidas de la flora autóctona y de la otra. Únicamente con la presentación de esa papeleta, con sello y firma del profesional actuante, pude convencerla de que suspenda por un tiempo con las pócimas y mejunjes

Últimamente me estaba dando, en el desayuno, té de hojas de margarita con leche, lo que me provocaba, a media mañana, una estampida intestinal, por así denominarla, que no me daba tiempo a nada, me venían las ganas y ¡cuidado que ahí voy!

Cuando le dije que nadie, absolutamente nadie, de todas las personas consultadas, que no fueron pocas pero tampoco demasiadas, conocía la poción elaborada con el caldo de la hoja de margarita, y menos su explosiva mezcla con leche de vaca.

En su afán de darme cosas sanas, casi me está enfermando.

Vendo tetera casi nueva, con tapa y colador, a la primera oferta razonable, intermediarios abstenerse.

domingo, mayo 10, 2009

Amor en aerosol...


Así como se venían dando los hechos y los dichos, era cuestión de tiempo que se produjera un encontronazo entre nosotros, los Chuquis. A Clara no le gustó mucho el tema del carrito del súper y a mí no me convencieron algunos comentarios hechos por la Chuquita. Estuvimos a punto de elegir armas y padrinos, pero cuando averiguamos el precio, desistimos. Muy caro sale pelearse.
Lo nuestro es el humor, desprovisto de toda doble intención o cualquier tipo de mensaje secreto, y además de compañerismo, solidaridad, respeto, tolerancia y comprensión, entre nosotros hay amor, mucho amor. Por eso nos sobreponemos a cualquier embate exterior, o interior, y cada día es un nuevo comienzo.
Cualquiera va a pensar que, después de casi 20 años de convivencia matrimonial, todos los días volvemos a empezar a ver si, de una vez por todas, nos sale bien el asunto, y no se equivoca, es así no más como se escribe la historia de los Chuquis.
Lo importante es poder rescatar el lado humorístico de todos los sucesos y aguantarse lo que venga.
Para demostrar que mis sentimientos siguen firmes como el primer día, empuñé mis aerosoles de color y procedí a plasmar, en una pared del barrio y a la vista de todos, la grácil y esbelta figura de la Chuqui.
No pude terminar mi obra de arte, vino el dueño de la casa donde estampé el dibujo y me hizo salir del lugar a los empujones y con amenazas de llamar a la fuerza pública para que me reprima. Seguro que es hincha de River y no le gustó lo que escribí en algún sector del muro.
¡Qué mala onda! Menos mal que la Chuquita pudo apreciar el mural y sacar una fotografía para la posteridad…
Otro culebrón chuquisiano que termina como debe terminar, ni bien ni mal, todo lo contrario.

sábado, mayo 09, 2009

Para pasar "inapercibido"...

Nacido para alardear, sin lugar a dudas. Cuando llega el momento de llamar la atención, de alguna forma, el Chuqui sale a pasear con el CHUQUIMÓVIL, un híbrido automovilístico pergeñado por su prolífica imaginación y ensamblado en sus ratos de ocio, que son muchísimos.
El vehículo tiene la carrocería de un antiguo Gol, asientos de BMW, motor de Mercedes (Mercedes es una vecina que le prestó el motor), ruedas de Chevrolet, paragolpes de Ford, caño de escape de Harley y volante de Ferrari.
Pero lo mejor está en el interior, tapizado de pana multicolor, alfombras buclé, radio con todos los chiches, telefonía inalámbrica, internet, televisión satelital, parrilla eléctrica, bodega con refrigerador, dispenser de agua fría y caliente, cafetera, fábrica de helados, GPS, jaula antivuelco, cinturones de seguridad, apoya cabeza climatizado, luz negra y otros agregados de menor importancia que no vienen al caso y que no serán mencionados en esta entrada ni en otras posteriores.
Quienes deseen dar un paseo en compañía de los Chuquis, no podrán hacerlo, porque sólo hay cabida para dos personas, así que deberán sortear, o elegir, quién de los dos será el que conduzca el móvil de la alegría.
Como es de suponer, el periplo no será muy barato que digamos, porque hay que amortizar todas las pavadas que Pepe le ha ido agregando a este engendro. Pero todo es conversable y seguramente llegaremos a un arreglo monetario conveniente para ambas partes.

viernes, mayo 08, 2009

Rápida y furiosa...

Dada la insistencia de la Chuquita por conducir alguno de los vehículos en los cuales nos movilizamos, hemos llegado a un acuerdo: Cada uno manejará el que mejor responda a su manera de hacerlo, lo cual significa que, por una cuestión de seguridad y tranquilidad, ninguno pretenderá dirigir un móvil con el que no tenga una real y concreta identificación.
Luego de mucho deliberar y analizar, llegamos a la conclusión que yo sería el encargado de dirigir los dos automóviles y ella se haría cargo del resto de los vehículos.
En la gráfica aparece la Chuqui maniobrando con uno de los rodados que nuestro contemplativo acuerdo le permite conducir. Por las dudas no se expongan y traten de evitar ponerse en su camino, porque no tiene frenos ni bocina.
Recuerden que el machismo no existe, es sólo un invento mal intencionado de las mujeres. Vía libre para la Chuquita…