sábado, enero 31, 2009

¿Peso pesado o peso pasado..?


En nuestro intento para salir de pobres, lo he convencido al Chuqui que intentara por el lado del boxeo. Le comenté la cantidad de dinero que ganaban en cada contienda y eso lo entusiasmó.
Lo primero que hizo fue inscribirse en un campeonato regional de pesos pesados, ¿en qué otra categoría lo hubiesen aceptado?
Luego se consiguió el equipo necesario para practicar: guantes de no se cuantas onzas, bolsa de arena, un costillar de vaca (como Stallone en Rocky), cuerda para saltar y otros utensilios que no conozco ni se como se llaman. El costillar lo comieron entre Pepe y sus colaboradores al final de la primera tanda de preparación.
Verlo practicar y entrenarse ya fue todo un festival. Hacían cola las personas para poder presenciar la puesta a punto de Kid Pepe (ese sería su nombre de guerra). Por supuesto que esa fue la forma de recuperar algo de lo gastado, ya que cobrábamos las entradas rigurosamente. Tampoco es cuestión de dejar pasar las oportunidades de juntarse con algunas monedas.
La muchedumbre lo alentaba y se divertía muchísimo al verlo trajinar para alcanzar un estado físico más o menos respetable para presentarse en un cuadrilátero. Lo gracioso se daba cuando el Chuqui intentaba saltar la cuerda, no había forma de que le agarre el ritmo a la soga y se revolcaba en el suelo cada vez que lo intentaba. No hacía falta que peleara, ya estaba más golpeado que rodilla de zapatero.
Fueron dos o tres semanas de intensos preparativos hasta que llegó el día del debut. Se consiguió una bata de color rojo y unos pantaloncitos haciendo juego, porque él aseguraba que la primera impresión era la que iba a impactar en el contrincante de manera inequívoca y contundente.
Subió al ring, se saludaron, sonó la campana y…fue todo muy rápido, el oponente le propinó dos trompadas sin tener en cuenta la presencia ni la prestancia de mi Chuquito. Eso bastó, Pepé cayó cuan pesado es y no se quiso levantar más, hacía señas a su rival indicándole que había ganado la pelea, que no le pagara más.
Un ojo negro y dos dientes menos fue el saldo de la lucha, pero lo que más le dolió al Chuqui fue no haber podido aplicar su famoso golpe al mentón.
Cobró por los dos lados, una paliza y algo de dinero. La plata que le dieron la juntaron entre el público asistente y fue para que no vuelva más a dar lástima en un escenario pugilístico. Hasta hubo quien se emocionó hasta las lágrimas al depositar algunos billetes para que se los lleve Kid Pepe.

viernes, enero 30, 2009

Robusto pero ¿feliz..?


Adelgazar es un verbo que no puedo aprender a conjugar, me cuesta muchísimo, me pierdo en la primera persona, así que podrán imaginarse lo que es el resto.
Y no es por falta de voluntad porque, al haber dejado de fumar por propia decisión hace casi once años, me he demostrado a mí y al mundo todo que fuerza de voluntad puedo llegar a tener. Es más, quien la necesite no tiene más que solicitarla, tengo como para hacer dulce.
A esta altura de los acontecimientos el cigarrillo y sus parientes me provocan un rechazo total casi al borde del asco. ¿Será que me puede llegar a pasar algo así con los alimentos? ¿Sería yo, el Chuqui de la Chuquita, capaz de despreciar, y hasta abominar, un plato de rica comida? No, no sería yo, perdería gran parte de mi esencia, me convertiría en un extraño y raro personaje, sin ton ni son. Sin comerla ni beberla, sobre todo sin comerla. Eso estaría catalogado, en los anales de la ciencia, como un hecho sin precedentes, insólito e insípido.
Así que debo tomar una pronta determinación para ordenar y replantear mi trayectoria de aquí en más. Debo decidir, a ciencia cierta e incierta, cuál será mi derrotero, qué senda debo seguir para llegar a la meta fijada.
Bueno, no quiero cansarlos con mis devaneos, ni fastidiarlos con mis dislates, así que, mientras sigo dilucidando mi ulterior rumbo, me voy a preparar un emparedado de queso y mortadela. Eso aclarará bastante el panorama…

jueves, enero 29, 2009

Se va la segunda...


Gracias a Nathaly hemos podido cumplir con lo prometido. Ella fue la que nos recordó, oportunamente, cuál era la fecha de entrega. Nos hemos pasado una semanita pero "nunca es tarde cuando la dicha es buena", dicen los viejos eruditos, que de algunas cosas no sabían nada pero de esto conocían un montón.
Nuevamente nos vemos en un aprieto al pretender ser ecuánimes, pero algunos deben ser galardonados en esta ocasión, así que deberemos otorgar la mención sin que parezca que fue arreglado.
Luego de la primera entrega hemos notado, con asombrosa alegría y pasmoso beneplácito, que nuestros amigos se han esmerado al dejar sus comentarios. Esto nos parece categóricamente satisfactorio porque, de alguna manera, le dimos una razón para mejorar, si eso era posible y necesario.
Inmaculada (Adi), Nathaly y Juan Quintero son los elegidos en esta oportunidad y para celebrarlo han prometido organizar una gran fiesta en la red. ¿Cómo la van a hacer? no lo sabemos, pero vamos a estar atentos, no queremos perdérnosla por nada del mundo.
A los demás amigos que nos visitan, les decimos que sigan participando, en algún momento serán beneficiados con el premio de los Chuquis.

miércoles, enero 28, 2009

¿Qué pondrían en su epitafio?


“El día que estuve más cerca del arpa que de la guitarra”

Los entendidos en el tema aseguran que, cuando uno atraviesa una situación complicada o límite, lo último que debe hacer es entrar en pánico o desesperarse. Lo ideal es pensar con la mente fría, calcular riesgos y observar todas las posibles salidas de tal trance. Si lo meditamos con tranquilidad, todo esto es lógico, conveniente y totalmente aceptable. Sin embargo, cuando existen muchas y certeras posibilidades de perder la vida en un instante y por accidente, es casi imposible recordar lo que “deberíamos hacer en estos casos”.
Para ilustrar de alguna manera lo que trato de decir, pasaré a contarles lo que experimenté hace unos pocos meses atrás. Me encontraba sentada cómodamente en la sala de estar de mi casa, siguiendo con grandes expectativas, un partido de hockey de mi equipo favorito: “LAS LEONAS” (argentinas en Beiging). Las chicas estaban poniendo todo en la cancha, el encuentro estaba muy peleado, de pronto realizan una jugada fenomenal y se viene el golazo. Con total euforia, pegué un grito que me brotó del alma con tanta fuerza que, cuando traté de reponer el aire perdido en tal empresa, me atraganté con un caramelo “Media hora” (marca tradicional, redonditos, oscuros, riquísimos), que tenía en la boca.
Toda mi vida pasó frente a mis ojos, el Chuqui, la gata. Una vocecita interna me repetía que me calmara. Yo pensaba, bueno, okey, me calmo pero ¿cómo diantres hago para respirar?... la vocecita repentinamente se llamó a silencio, quizás estaría ocupada en otras cosas más importantes pero oigan, ¡se trataba de MI VIDA!
¿Acaso habría llegado el momento de partir, tan joven, bonita, inteligente y sobre todo modesta, de este mundo?

Justo cuando me encontraba inmersa en todas estas siniestras elucubraciones, me sobrevino un acceso furioso de tos y despedí, cual veloz balín, al caramelo.
Así es queridos amigos, que aquí me tienen, dando gracias a la vida, vivita y coleando… lo único que siento, es no haber podido utilizar los titulares que tenía preparados para que destacaran los diarios del mundo entero: “Clara se nos fue, inestimable pérdida para el universo… por culpa de un caramelo”.

martes, enero 27, 2009

Señora Crisis...


Vemos con asombro, no con agrado, que por fin hay algo en el mundo que nos une y aglutina, la tan mentada crisis, perdón la SEÑORA CRISIS. Se habrán dado cuenta que es algo que nos toca a todos, sin excepción y sin importar el lugar del mundo en que cada uno se encuentre.
Por fin algo que incide sobre la vida de negros y blancos, judíos y musulmanes, sureños y norteños, americanos y asiáticos, sin miramientos ni discriminación.
Se podría asegurar que la CRISIS es casi una bendición porque propende al acercamiento entre los afectados, que somos muchos, y de esa manera podemos llegar a codearnos con personas que antes no nos hubiesen dado ni la hora. Sin ir más lejos el otro día me tocó estar, en la cola para pagar la luz, atrás de una señorona que antes tenía empleados que le hacían ese trámite. Ahora, por haber tenido que despedir a sus casi esclavos, debe realizar ella, personalmente, ese tipo de actividades que, según ella, le acercan a las personas más carenciadas, aunque cuando dijo esto la boca se le torció en un rictus de angustia y desazón.
¡Qué mundo loco y desviado el que nos tocó en suerte habitar! Cuando todo anda bien, y sin sobresaltos, no lo compartimos con nadie, es más, hacemos lo imposible para que nadie se entere de nuestra bonanza.
Estaba terminando de escribir esto cuando se acercó la Chuqui y me dijo lo siguiente:
- ¡Qué bueno lo que escribiste, deberías darlo a conocer, sería bueno preparar una disertación pública sobre este tema tan actual!
- De acuerdo, Chuquita, pero deberemos hablar los dos.
- Ay, no ¡me da no se qué hacer el ridículo frente a la gente!
- Ya entiendo, pero no te importa que yo lo haga…
- No te afectará en lo más mínimo, Pepe, ¡estás muy acostumbrado a ese tipo de situaciones!
Lo dije y lo sostengo, ¡la crisis no mata pero despierta los sentidos!

lunes, enero 26, 2009

Vacacionar con dinero ajeno...


Se está acabando el mes de Enero y el agobiante calor no afloja, las lluvias no aparecen y se aprecia en el aire la falta de dinero en la gente. ¡Hay una mala onda infernal!
Nosotros percibimos el fastidio y el malestar provocado por todo este combo de casualidades y causalidades que se aglutinan e involucran provocando una brutal mala sangre, pero a su vez estimula la inventiva poética de los deudores apremiados por la fecha.
Para que se entienda, les aclararemos algunos conceptos: para fin de año (fiestas, despedidas, vacaciones) la mayoría de la gente gasta todo lo que tiene, sin prever que Enero hay que vivirlo. Para esta altura del mes, el que tiene un billete es un marciano o un desprevenido turista, no hay posibilidades, hasta la semana que viene, de que la situación varíe.
Pero las cuentas y las deudas hay que pagarlas, sí o sí. Entonces, en el momento en que aprietan y acosan las obligaciones, sacan a relucir la vena oratoria y declaman discursos que serían la envidia del más afilado político.
Nuestra publicidad no es precisamente un artículo de primera necesidad, y nosotros lo entendemos perfectamente, pero algunos anunciantes aprovechan la ocasión para postergarnos y ganar tiempo, lo que en términos futboleros se entiende como “patear la pelota a la tribuna”.
Como esta circunstancia se repite todos los comienzos de año, ya la conocemos de memoria. Lo indicado sería no pretender cobrar en esta fecha, pero lo hacemos para conocer las nuevas excusas y versos para dilatar el pago. En pocas palabras, salimos a la calle a recoger graciosos y ocurrentes subterfugios para engrosar nuestro compendio de actitudes y posturas ante este tipo de circunstancias.
Como el caso de ese personaje, propietario de un local comercial, que nos atendió en la puerta de su negocio diciéndonos que recién en Febrero tendría lo nuestro porque le había afectado la excesiva falta de lluvias, la baja en el precio del petróleo crudo, la escasez de trufas y que todavía Obama no había implementado un plan económico que contemple esa contingencia (¿?).
Todavía se le sentía el aroma a bronceador que trajo de la playa. Así, cualquiera se toma unos días.

domingo, enero 25, 2009

Los Chuquis en Encarnación...


En la pared de nuestra sala de estar, como jerarquizándola, está colgado un cuadro pintado por nuestro amigo Bernardo Neumann, renombrado artista plástico que reside en la ciudad de Posadas.
Cuando se lo encargamos, le pedimos que la pintura se llamara “Los Chuquis en Encarnación” porque sería una manera de homenajear a esta ciudad que nos adoptó hace tantos años.
Nos expresó que no habría ningún problema, que dejáramos en sus manos y que ni bien terminara la obra nos avisaría.
Pasó un tiempito y, cuando nada lo hacía suponer, recibimos el mensaje de Bernardo con la noticia de que todo estaba concluido.
Fuimos hasta su atelier y nos encontramos con el cuadro tapado con un lienzo, dijo que lo tenía así para que no se ensuciara y además quería sorprendernos con lo que había realizado.
Al destapar su obra de arte vimos esta magnífica representación de una montaña, muy bien elaborada y confeccionada. Impresionados por la maravillosa escena, pasaron algunos minutos antes de que reaccionáramos. Fue Clara la que dijo:
-Perdón, Bernardo, si peco de ignorante pero ¿dónde están los Chuquis?
-Como su nombre lo indica: ¡Los Chuquis están en Encarnación!
¿Qué le podíamos decir a un artista de su calibre? Nada, y nos trajimos el cuadro para colgarlo en casa. Cada día nos gusta más…

sábado, enero 24, 2009

Carta del presidente, ¿qué tal?


Queridos Clara y Pepe:
Lamento que no hayan podido venir a presenciar todo el alboroto de mi asunción a la presidencia. Estuvo bastante bueno pero le faltaba algo.
No fue lo mismo sin ustedes, los busqué en la multitud y lo único que encontré fue un montón de gente gritando y pidiendo cosas. Pensar que empeñé unas joyas de Michelle para enviarles los pasajes y me dejaron esperando en el aeropuerto. ¡Qué par de ingratos resultaron ser!
Realmente me gustaría que me visiten, la depresión va ganando los pasillos de la Casa Blanca y necesito gente con ondas positivas que me levante el ánimo. Las personas que me rodean sólo piensan en la crisis y me agobio mucho. Hasta me aprendí unos chistes nuevos sobre Bush que se los quiero pasar personalmente.
Cuando ustedes lo dispongan les haré llegar el Air Force 2 (el 1 es mío, ¡mío!) para que los transporte hasta acá. Ya di las instrucciones sobre los platos de comida que deberán servirles durante el vuelo. Dice mi esposa que Clara no se haga dramas por la ropa y los zapatos, ella le puede prestar lo que necesite. Que Pepe traiga lo suyo, tenemos distinto talle.
Bueno Chuquis, los dejo porque tengo que empezar a trabajar, el hecho de ser presidente no me habilita para la vagancia. Un fuerte abrazo, saludos de Michelle y las nenas.
Barack H. Obama


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Apreciado Barack:
No se si te enteraste que nosotros somos gente ocupada, muy ocupada. Nuestro programa de radio, el folleto de humor y, principalmente, nuestro blog, no nos dejan tiempo para otros menesteres.
De todas maneras queremos que entiendas que no siempre vamos a poder estar, eso ya te lo habíamos anticipado, así que de aquí en más tendrás que ver la posibilidad de arreglártelas sin los Chuquis.
Si surge algún inconveniente que podamos solucionártelo desde acá, en buena hora, pero eso de andar viajando en aviones presidenciales y todas las ceremonias y protocolos no va con nuestra idiosincrasia.
Los vestidos y zapatos Michelle los podría mandar a nuestra casa para ver si a Clara le quedan bien, no es cuestión de arriesgarse a viajar sin ropa y que después no tenga qué ponerse.
Quedamos a tu disposición, para comunicarte con nosotros está el correo de siempre y el mismo número telefónico, pero no llames más a la siesta porque a esa hora descansamos.
Abrazos y besos para todos.
Clara y Pepe
(Los Chuquis)

viernes, enero 23, 2009

¿Qué te preparo..?


Cuando se acerca la hora de comer, siempre le pregunto a la Chuqui qué es lo que está por preparar. Generalmente prepara lo que tiene más a mano, sin entrar mucho en detalles. Pero se dan las ocasiones en que se digna consultarme sobre el menú.
Ayer, día de descanso pletórico de paz, serenidad y calma, tuvo la amabilidad de pedir mis sugerencias gastronómicas a la hora del almuerzo.
Se desarrolló este diálogo:
-Chuquita, ¿cuál es la propuesta culinaria para este hermoso y bello día?
-Pensaba preparar unas milanesas con ensalada de lechuga y tomates.
-Buenísima elección, me seducen las milanesas.
-Me alegro, ¿las hago con carne vacuna o con pollo?
-A mí, ambas me resultan apetecibles.
-Bueno, pero hay que optar por unas o por otras, dejo eso a tu cargo.
-En ese caso te diré que prefiero las de pollo.
-¿Por qué, acaso no te gusta como preparo las otras?
-Sí, Clara, pero como insististe con el tema de la elección…
-Yo pensé que te gustaban las milanesas de carne vacuna.
-Sí, mi amor, me gustan muchísimo, pero hoy prefiero las de pollo…
-Está bien, te las voy a hacer de pollo, pero la próxima vez las haré de vaca aunque no te gusten.
Al final comimos milanesas de pollo, y de vaca, porque si hay algo que aprendí, con el correr de los años, es no llevarle la contra a la cocinera porque eso genera mala onda que luego se transmite a cada plato que te sirva. Ah, estaba todo muy rico…
Me encanta que haya entendimiento en el hogar.

jueves, enero 22, 2009

Basta de libros mágicos...

Existen en el mundo tratados, y destratados, que versan sobre temas varios. He encontrado libros que contienen recetas mágicas, y otras no tanto, para curar enfermedades, también están los que elevan la autoestima y proporcionan un pase libre a un maravilloso mundo irreal. Abundan los que dicen conocer el secreto de cómo hacerse rico y afirman que, leyendo detenida y detalladamente sus 58 páginas, más o menos, con seguridad se le abren las puertas al universo tan soñado de los que más poseen.

Si me propongo, les puedo nombrar cientos, o miles, de títulos de libritos, libros, libracos, enciclopedias, que intentan convencer a la gente sobre lo fácil que es triunfar después de comprarlos y leerlos.

No ponemos en duda la efectividad del contenido escrito de esos volúmenes, debe haber algunos que están respaldados por estudios, investigaciones, estadísticas y sondeos y que han sido escritos por gente seria que realmente desea aportar algo bueno a la humanidad. Pero la gran mayoría, y lo decimos sin temor a equivocarnos, está pergeñado por inescrupulosos que inventan utopías y leyendas para engañar a los incautos.

Por eso nos atrevemos a ofrecer, sin muchos sobresaltos y con la posibilidad de abonarlos en cómodas cuotas con tarjetas de crédito o débito, estos dos tomos de nuestra obra intitulada: LIBROS MAGICOS: UN ENGAÑO, O DOS. En ella pretendemos asesorar al desprevenido lector que busca cómo llegar a la cumbre.

Léanlos y difundan su contenido, entonces comprenderán que no se puede creer en nadie ni en nada que les ofrezca vidrios de colores. Lo nuestro no es así.

Después de leer nuestros libros ustedes se darán cuenta de lo profundo y complicado que puede llegar a ser el espíritu engañoso de los humanos, y en eso nosotros no tenemos nada que ver, simplemente intentamos abrirles los ojos.

En síntesis, nuestros libros son como salvavidas de verdades en un mar de mentiras y engaños, si los compra hará muy felices a dos bellas personas, nosotros. Muchas gracias…


miércoles, enero 21, 2009

Cosas que pasan...



“Recuerda que, a veces, no conseguir lo que quieres puede ser un maravilloso golpe de suerte.”

Verdaderamente se trata de una hermosa frase, profunda y alentadora. Si uno pudiera tenerla presente en forma permanente, sería fantástico.
El tema es que cuando nos sobreviene algún contratiempo o las cosas no salen como las esperábamos, lo que menos aparece en nuestra memoria es este tipo de máximas.
Lo que hacemos generalmente, por no decir siempre, es enojarnos, maldecir, desesperarnos y por último deprimirnos como una ameba. Todo se desarrolla sobre un fondo oscuro, casi trágico y con fondo músical de Enya, o algo similar. En ocasiones la cuestión va desembocando en un cuadro histriónico sorprendente, es allí cuando totalmente compungidos miramos al cielo y reclamamos a viva voz: “¿¿Por qué Dios, por qué me tiene que pasar esto a mí, ah??”... Siempre nos acordamos del Creador cuando estamos mal. Es allí cuando hace su aparición el cargo de conciencia, mezclado con la culpa correspondiente y pensamos: “Si no lo tuve presente al de arriba cuando todo iba a pedir de boca, ni siquiera para agradecerle, ahora que estoy atravesando este drama no tengo cara para reclamarle un poco de atención, ni mucho menos”.
Y la vida sigue su curso. Una vez que ya “pasó el temblor”, reflexionamos, después de mucho esfuerzo aceptamos lo que nos tocó en suerte y finalmente nos armamos de valor y coraje, para seguir peleándola.
Particularmente este proceso me lleva de uno a tres años. Hoy en día me encuentro abocada a la tarea de bajar estas marcas y de romper mi propio récord, pero no es nada fácil abrirle las puertas de mi vida a un dudoso, y poco probable, “golpe de suerte”.

martes, enero 20, 2009

Clavame si no te sirvo...


Hace un montón de años un apicultor de esta zona del mundo, no tuvo mejor idea que traer una variedad de abejas africanas para que se junten con las locales. Supuestamente la variedad resultante sería una productora de abundante miel en mucho menor tiempo.
Le resultó erróneo el cálculo. Si bien son más trabajadoras que las criollas, las africanas tienen pocas pulgas y son muy agresivas. Como si eso fuera poco, se encargaron de eliminar o correr a las abejas autóctonas y se han apoderado de todos los lugares que éstas solían frecuentar.
Uno de esos sitios es una palmera que tenemos en el jardín de nuestra casa. Tratando de cortar algunas hojas que estaban secas nos encontramos con el nido y, como es lógico, enseguida comenzaron a revolotear el lugar para defenderlo.
Después de una extensa deliberación, decidimos llevar a cabo la expulsión de estos laboriosos pero picantes insectos.
El que no sabe es como el que no ve, dijo uno que la veía muy bien pero no sabía tanto. Pero volviendo al asunto que nos compete les diremos que deseábamos echarlas pero no sabíamos como hacerlo sin tener que eliminarlas.
Como en algún lado habíamos visto que el humo las ahuyentaba, juntamos algunas ramas y les agregamos pasto verde y papeles húmedos. Casi nos intoxicamos con tanto humo, y encima algunas abejas, bastante malhumoradas, nos aplicaron sus aguijones en varias partes de nuestras humanidades. En síntesis, no sólo no se fueron sino que se hicieron más fuertes y desconfiadas.
Entonces fue cuando nos decidimos a llamar a un exterminador, de esos que pulverizan líquidos que las eliminan. No queríamos hacerlo pero no se puede convivir con este tipo de bichos. El hombre se acercó con todo su equipo y lo sacaron a los pinchazos dos veces, no hubo una tercera porque el individuo se dio a la fuga abandonando parte de sus pertenencias.
Como no las pudimos erradicar trataremos de llegar a una convivencia pacífica. Les hicimos saber que cada una que nos pique indefectiblemente morirá, así que no les conviene atacarnos sino seguir produciendo miel. Ya veremos como hacemos para probarla…

lunes, enero 19, 2009

Los celos de la gata...

Cuando todo parecía encaminarse con calma hacia un fin de semana más que tranquilo, Gaza, nuestra bien amada gatita siamesa, entró en celo. Quienes hayan tenido o tengan una gata, sabrán lo que eso significa.
Comienza poniéndose más cariñosa que de costumbre, no sólo con nosotros, todo le viene bien. Pasa los costados de su cabecita por cualquier objeto que se le coloque enfrente.
Paralelamente a esas actitudes sobonas y fregadoras, emite un sonido cacofónico estrepitoso que podría perfectamente ser considerado un alarido. Pero no lo es, ni siquiera es un maullido, es una mezcla rara de cantante lírico con acelerada a fondo de auto de fórmula uno, con un toque de aullido de mono carayá herido.
Hermoso y bello panorama. Si lo que pretendíamos era disfrutar del lluvioso sosiego dominguero, con esto se ven destrozadas, así a puro bramido, nuestras clásicas conversaciones superfluas, pero muy analíticas, de las tardes de domingo.
Ustedes pensarán por qué no le traemos un gato para que le haga pasar todo ese estado hormonal que le desacomoda los tantos. Ella no los acepta, es muy selectiva y pretenciosa y, por lo visto y oído, hasta ahora no apareció el felino azul que le mueva el piso.
Esa es la triste realidad chuquiana. En estos momentos intento escuchar algo de música pero Gazila eleva el volumen de sus quejidos y lamentos, como si quisiera decirme que lo suyo es más importante.
Si alguien está dispuesto, se la llevamos por estos días para que experimenten en oído propio esta verdadera creación acústica.

domingo, enero 18, 2009

Al que nace barrigón...


La Chuqui, en su obstinada y obsesiva intención de hacerme bajar de peso, le busca la vuelta a la cuestión de llenar mi estómago con alimentos que no me hagan engordar más. Frutas, jugos, leche totalmente descremada (parece agua sucia), aserrín que aparenta ser cereal, galletitas sin sal, dulce de leche sin leche ni azúcar (¿?), queso sin sal, y otros elementos del mismo tenor forman parte, alternadamente, de mi desayuno.
Justo a mí me tiene que suceder esto. Siempre consideré al desayuno la principal comida del día porque es la que recarga las baterías para salir a la calle a enfrentar al mundo. No hay nada mejor que salir al ruedo con el estómago lleno y el corazón contento. Clara, por indicación de un médico cómplice en este complot contra mis adiposidades, no transa en ningún aspecto y me tiene condenado a este suplicio hasta rebajar los kilos necesarios y reducir el escaso exceso de colesterol que detectaron en mi humanidad.
Imagínense la escena cada vez que nos sentamos a la mesa y me encuentro con esta andanada de “alimentos” de bajas calorías, reducido tenor graso y un gusto indefinido que está entre el cartón prensado y el poliestireno expandido.
Ella insiste con su teoría:
-Pepe, es muy bueno que comas todo eso, es la mejor manera de engañar a tu estómago.
-Pero por favor, yo a mi estómago trato de engañarlo pero ya no me cree más.
Estoy intentando conseguir ayuda de alguna asociación de gorditos que se apiade de mi inanición y me haga llegar su ayuda humanitaria, eso sí, va a tener que ser de contrabando porque las restricciones y el bloqueo que me impuso la Chuqui impiden el libre envío de provisiones.

sábado, enero 17, 2009

Basta de parloteo...


Nuestros vecinos, Graciela y Tony, nos invitaron, al Chuqui y a mí, a tomar unos mates en su casa. Sin remilgos, les dije que iríamos, pero con dos condiciones: que hablásemos por turno y que se prohibiese pasar de un tema a otro sin haber finiquitado el primero. Entre risas nos dijeron que estaban totalmente de acuerdo.
¿En qué momento se nos pegó la maldita costumbre de hablar todos juntos y de saltar de una cuestión a otra sin coherencia alguna? ¿Será culpa de la falta de tiempo?
Lo cierto es que cuando culmina este tipo de encuentros, nos quedamos con una rara sensación, para nada placentera, de haber desarrollado un monólogo. Lo interesante del diálogo es la interacción de ideas, de pensamientos, se habla pero también se escucha con atención, por lo menos ese es el ideal. Volcamos nuestras opiniones pero también sopesamos las de los demás. Así tiene sentido, y todos nos enriquecemos de alguna forma y disfrutamos del encuentro mucho más.
Muy bien, ya dije lo mío… y como esto pretende ser un verdadero “encuentro de amigos”, ahora les cedo la palabra a ustedes y “los escucharemos” con verdadero interés.

viernes, enero 16, 2009

Aire de arriba, pero no tanto...


Nos hospedamos en un hotel de 5 estrellas, que en realidad era de tres, las otras dos se divisaban a través de la ventana de la habitación, siempre y cuando la noche no estuviera nublada.
En un folleto que nos habían dado, hacían propaganda de las bondades del establecimiento: cerca del mar (si 17 cuadras es cerca), amplia sala de estar, comedor, confortables cuartos con frigobar y aire acondicionado. La oferta incluía el desayuno americano al estilo brasileiro y fue lo más placentero del viaje.
Nos tocaron días de elevada temperatura y la primera noche descubrimos que el aire acondicionado en realidad era un gran ventilador de techo, ubicado sobra la cama que lo único que hacía era cambiar el calor de adentro por el del exterior. Una preciosura, vea.
Cuando se cumplió la semana, empacamos nuestras cosas, bajamos a la conserjería y preguntamos cuánto estábamos debiendo. Nos extendieron una factura, cuidadosamente confeccionada en la que, entre otros gastos, figuraba un rubro definido como “Cargo por concepto de aire acondicionado”.
Haciendo galas de mi conocimiento del idioma portugués le indiqué al gerente del hotel que la habitación que nos habían asignado no contaba con acondicionador de aire:
-Si no tiene el aparato acondicionador de aire, ¿por qué me cobran ese dinero?
-Porque esa es la forma de ahorrar para adquirir uno.
Ese día aprendí algunas palabrotas en ese simpático idioma.

jueves, enero 15, 2009

El letrero más ecologista que vi...

Realmente afilado y afinado el letrero. Además de irónico estuvo muy mordaz y chocarrero. Nos gustan este tipo de mensajes, que lastiman sin herir. Que llaman la atención de los desprevenidos y le dan una suerte de bofetazo a los desaprensivos y desfachatados.
Se ve que el propietario del local está más que cansado de que le tiren las colillas prendidas, pero por otro lado hace un reconocimiento tácito de la existencia de esos molestos y asquerosos bichos.
Nosotros no fumamos, así que no nos damos por aludidos, es más, pensamos presentar una demanda por calumnias e injurias por no haber aclarado, el sujeto en cuestión, que los Chuquis no habían participado del hecho vandálico.
¿Será que este tampoco sabe como llamar a las cosas?
En este caso las cosas deberán llamarse por su nombre, y apellido, seudónimos y señas particulares.
¡¡Está muy loco el mundo que nos rodea, somos muy pocos los que zafamos!! ¿O es al revés?

miércoles, enero 14, 2009

¿Cómo se llama la cosa...?


Hoy me levanté con la firme determinación de llamar a las cosas por su nombre. Pero, porque siempre, en todo momento y en todo lugar, hay un pero, no resultará tan sencilla la cuestión.
El intríngulis que se me presenta, así de sopetón y sin decir agua va, es no saber a ciencia cierta, o relativamente cierta, con qué nombre llamar a las cosas.
No llego a discernir si debo utilizar el nombre científico, o el nombre genérico, si queda bien que las denomine con su nombre propio, o el de guerra, o quizás el nombre de pila, aunque también puede ser el nombre de fantasía.
Colijo que lo más acertado y pertinente sería intuir, o tratar de descifrar e interpretar, cómo desearían las cosas que se les designe. Creo que primero confeccionaré una encuesta y luego elaboraré estadísticas para configurar un panorama cierto y real que me permita develar esta incógnita enigmática y misteriosa.
Cuando consulté a la Chuqui sobre el propósito de mi sesuda investigación, me dijo que las instituciones de salud mental estaban llenas de lunáticos, extravagantes y excéntricos que comenzaron como yo y terminaron encerrados.
Me parece que, después del susto que me dio Clara, voy a dejar que las cosas se llamen como a ellas les parezca, y a otra cosa, mariposa.
¡¡Qué cosa!! ¿No?

martes, enero 13, 2009

Todo terreno...


En nuestra región se está construyendo, hace muchísimo tiempo, la represa de Yacyretá. Es un emprendimiento hidroeléctrico binacional encarado por Paraguay y Argentina. Para que las turbinas tengan la suficiente fuerza, el nivel del agua del río Paraná debe subir por lo que numerosos asentamientos, de ambas orillas, debieron ser relocalizados. Además se están llevando a cabo las respectivas y necesarias defensas costeras para evitar desbordes en caso de crecientes.
Por lo anteriormente expuesto, y considerando el espíritu previsor del Chuqui, apareció una mañana en nuestra cochera uno de esos vehículos aptos para todo terreno.
-Con este armatoste vamos a poder andar hasta en la Luna, si es necesario y si se dan las condiciones –dijo Pepe cuando le pregunté para qué había traído ese engendro con cuatro ruedas.
Salió a probarlo antes de cerrar trato, había convenido un trueque por uno de nuestros autos, más un televisor con control remoto, un mueble de algarrobo rústico usado pero como nuevo, un portarretratos con una comprometedora fotografía de los Chuquis, dos libros: uno de Pedro Montoro y el otro de Emilio Di Tata, y otras valiosísimas chucherías.
Durante el recorrido que realizó para detectar todas las virtudes, y defectos, de su futuro medio de movilidad, eligió una parte de la ciudad que no tiene nada que envidiarle a un barrio bombardeado de Bagdad. En el primer agujero en el que eligió introducir el móvil, éste quedó colgado, sin poder avanzar ni retroceder. El Chuqui, experto en este tipo de travesías, descendió prestamente, desenrolló el cable con gancho del paragolpes delantero y se dio cuenta que no había de donde engancharlo. Un papelón de aquéllos.
Se hizo la noche cuando llegó una máquina de la municipalidad a auxiliarlo. A Pepe casi lo habían devorado los mosquitos.
Al otro día, muy temprano, atribulado y consternado por lo acaecido, devolvió el casi-todo-terreno, y la normalidad retornó al hogar.

lunes, enero 12, 2009

Si es con hache, es anterior, o no...


Cuando yo era un niño, hace muchísimo tiempo, en el colegio nos enseñaban a leer y a escribir correctamente. Sin errores ortográficos, ni de los otros. Es más, tuve una maestra, que nos recomendaba leer los diarios porque era una forma de ejercitarse en la lectura mientras nos informábamos de los últimos sucesos. Decía además que en los diarios existían correctores, que eran personas muy conocedoras del idioma, encargados de subsanar los errores que pudieran haberse cometido.
Ha transcurrido el tiempo y, en vez de mejorar, todo empeora. Ya nadie le da importancia al uso y abuso de las palabras.
Buscando algún programa de televisión, más o menos interesante, me encuentro con esta película de animación LA HERA DE HIELO 2, y le dije a la Chuqui:
-Clara, a esta no la vimos.
-¿Cómo no? La vimos a todas las de esa zaga.
-Te digo que nosotros la vimos sin hache, así que debe ser otra porque tiene hache y eso marca la diferencia.
-¡Por favor! ¿No te das cuenta de que se trata de un error de ortografía?
-¿En el diario? ¡¡Imposible!! A mi me enseñaron que el diario no comete este tipo de equivocaciones.
Lo que expresó la Chuquita, mi tierna y dulce Clarita, a continuación, es algo que lo mantendré totalmente en reserva, además no recuerdo bien qué hera lo que dijo…

domingo, enero 11, 2009

Música para sus oídos...


Las pretensiones musicales del Chuqui son un compendio de insensateces. El se califica y clasifica como un rockero clásico, pero renovador, en pocas palabras, conservador, pero revolucionario. La estirpe rockera choca frontalmente con la clara influencia de su ascendencia italocorrentina que lo lleva a entonar canzonetas de los Alpes con ritmo de chamamé. Ese género musical resultante no tiene denominación científica, todavía, pero los eruditos en materia de sonidos musicales extravagantes han coincidido plenamente en otorgarle un nombre genérico, provisorio, que sintetice todo lo que él transmite: “mboyeré mascalzónico”, que condensa y esquematiza todo este desastroso descalabro sonoro.
En un novedoso, inesperado e insólito experimento, ha conseguido grabar temas musicales de se autoría, esta vez, supuestamente, dedicados a los niños.
Algunos de los nombres de sus calamitosas canciones son “No uches el chal como colcha”, “Las chicharras no utilichan champú”, “Las chancletas de la Chuqui” y otros más.
Por supuesto y como era de rigor, no ha conseguido vender ni un solo disco. ¿Qué padre compraría a sus hijos un disco con esa carátula? Y si lo llega a escuchar, menos todavía.
Protejan sus oídos, por favor, porque el Chuquito piensa hacerles llegar una copia del primer volumen a cada uno de ustedes. El envío se realizará con el sistema de pago al recibir, no vayan a creer que será gratis. Del costo se enterarán cuando les llegue. Ah, no se aceptan devoluciones…
¡¡Éxitos!!

sábado, enero 10, 2009

Hablando de pegadas...

Así como la Chuqui quiere pegar, de cualquier forma y a cualquiera que se le cruce, para ganar su primer millón, el dueño de la librería donde estaba expuesto este bello libro debería tener la pegada prohibida, como algunos boxeadores.
El título original era COCINE PARA SU PERRO. Con razón nadie lo compraba, quién va a tener el estómago lo suficientemente fuerte para cocinar a su mejor amigo, el Boby.
Esperamos que después de esta ventilada, componga la portada de los volúmenes que tiene en exposición. Ojalá que venda muchos porque dentro hay algunas comidas, para preparar a los canes, que harían las delicias de más de un humano.

viernes, enero 09, 2009

La pegada díscola...


Ayer íbamos en el auto a trabajar y escuché en el receptor a un tipo que cantaba, “Yo sólo quiero pegar en la radio, para ganar mi primer millón”… ¡y lo hizo, increíblemente, lo hizo realidad!, porque parece que con ese tema musical, “Bacilos”, ganó mucho más que un millón.
Con la pegadiza melodía de fondo me dejé llevar por un pensamiento, a mí también me encantaría “pegar” de alguna manera. Escribir un best seller, que me suceda lo que a la famosa J.K. Rowling (Harry Potter), pasar de pobre a millonaria en unos días, ¡un verdadero cuento de hadas, pero en la vida real! Podría plasmar en un libro mis memorias… el tema es que, justamente, es tan poco lo que recuerdo y no es bueno que invente cosas que no me ocurrieron, pues “el verso” (engaño, palabrería) se huele a kilómetros de distancia, como el pis del zorrino.
Saben, no me vendría mal un golpe de suerte. Lo que necesito es una oportunidad. ¿La debo buscar, esperar o estar atenta?
Existe una infinidad de personas que cantan muy bien y otras tantas que escriben como los dioses. No obstante, la fama y el dinero sólo serán alcanzadas por unos pocos, “los elegidos”, aquellos que han sido tocados por la varita mágica. ¡Oh, destino esquivo!
Bueno, ya hice mi catarsis, ahora me siento un poco mejor, y si me disculpan, seguiré escribiendo cosillas… quién sabe… quizás algún día me toque a mí.

jueves, enero 08, 2009

Se les ocurre cada cosa...

El nuestro es, o por lo menos pretende ser, un blog de humor. Y tratamos, dentro de nuestras posibilidades, de no caer en lo soez y ordinario, no nos metemos con las ideologías, no somos racistas y estamos en contra de cualquier forma de discriminación.
Lo nuestro es directo, sin remilgos, con alguna que otra salida casi inteligente pero por sobre todas las cosas en lo que hacemos impera el respeto hacia todas las personas que tienen la amabilidad de leernos.
Como somos argentinos, pero vivimos en Paraguay, nuestros escritos pueden resultar poco claros para personas que habiten otras latitudes por las diferentes maneras y formas de utilizar el rico idioma español.
A lo que queremos llegar es que en todo lo que escribimos, siempre, sin excepción, está implícito y explícito el mensaje gracioso, buscando provocar aunque más no sea una sonrisa.
Mucha gente, gracias a Dios, nos visita, acompaña y deja sus comentarios. A todos les estamos más que agradecidos, porque sus acotaciones son el modo de conocer sus pensamientos con respecto a lo que hacemos.
Hoy, para comenzar la entrega de este nuevo premio instituído por los Chuquis, vamos a brindárselo a tres amigos que nos acompañan regularmente, pero que además captaron inmediatamente la escencia humorística de nuestros relatos.
Suenen las trompetas, redoblen los tambores, suelten palomas al aire, arrojen serpentinas...
Los que reciben, en esta ocasión el PREMIO AL COMENTARIO MAS OCURRENTE, son: PEDRO, ABRUJANDRA, y NANY CAPOCHO.
La entrega se realizará cada 15 días, así que vayan dejando sus ocurrencias si desean ser galardonados por este reconocimiento pletórico de cariño y amistad.
¡Que lo disfruten!

miércoles, enero 07, 2009

Y dale con la crisis...


Está tan complicada la situación que la palabra crisis no admite singular, sólo plural, como para que quede bien claro y sentado que no es moco de pavo.

Ayer fuimos a venderle publicidad a un señor que tiene un negocio de venta de cajas de seguridad, dice que la gente no las compra porque no tiene qué poner dentro de ellas. Sería como tener un florero sin flores, más o menos. No va a necesitar publicidad porque sería como tratar de vender arena en el Sahara (sic). No le vendimos nada pero sacamos en limpio que cuanto más apretado se encuentra el ser humano, más pavadas inventa para decir y más se aferra a todas las recetas mágicas que escucha o ve.

Nosotros entendemos que de esta situación se sale con mucho empeño, no, no se trata de ir a empeñar sus pertenencias, sino con trabajo, empuje, garra y, si se puede, con alguna inyección financiera, pero no hay, o como creemos que se dice en el dulce idioma guaraní: ndai pori la pirá piré.

Entonces, volvemos a caer en el dinero, algo que a algunos le sobra y a muchos nos falta. Pero a los del segundo grupo nos queda el consuelo de saber que los otros no son felices porque, según se ha comprobado, el dinero no hace a la felicidad. Debe ser cierto, no más, porque las fotografías de los poderosos que aparecen en los medios los muestran con cara de preocupación y desasosiego. En cambio nosotros tenemos la alegría en los ojos y el rostro, pero una tristeza bolsillera que nos puede llegar a trastornar.

En síntesis, para la crisis no hay recetas magistrales, simplemente hay que dejarla que llegue, que haga lo suyo y que se vaya dejando el tendal.

Triste destino el de los afectados por las finanzas y la economía...

martes, enero 06, 2009

Acá llegaron los reyes...



En todas las casas donde hay criaturas es tradicional la llegada de los Reyes Magos la noche del 5 de enero. En casa no podían faltar, porque tengo un criaturón que siempre me reclama algún obsequio, regalo, presente o lo que sea.

Insisto en recalcar que la inmadurez es lo que mantiene al Chuqui, el día que madure se desploma como una fruta. Espero que, si cae, no sea encima de alguna otra persona, sería desastroso.

Como lo hice en su cumpleaños, en Navidad, en Año Nuevo, le tuve que comprar algo que le gustara y que no tuviese. Así que le traje, como en ocasiones anteriores, algo útil para que ocupe en la computadora, que es el lugar donde se pasa la mayor parte de las horas del día.

No quedó muy conforme, parece que esperaba una Play Station 2, pero es lo último que le compraría, estoy segura que se volvería un adicto a los jueguitos. ¿Quién se encargaría del sustento de nuestro hogar?

Pregunto, ¿alguno de ustedes se anima a tenerlo a Pepe de pensionista por una quincena? Necesito descansar un poco...

lunes, enero 05, 2009

Aguantaré hasta no aguantar más...

Como lo hemos dicho antes, en otras entradas, nosotros dependemos de nustros vehículos. Son las herramientas que más utilizamos para trasladarnos, todo el día, todos los días, para ver a nuestros clientes.
Una mañana, al salir de casa, la Chuqui, oportunamente, me comunicó que habían quedado, en el piso de la cochera, unas gotas que parecían ser de aceite o grasa. De un color torando a rosado.
Como eran unas gotas, nada más, no le di mayor importancia. Días después, volvió a informarme que el tamaño y cantidad de las gotas había aumentado considerablemente. Se había formado un pequeño y artístico charquito. Llamativo y coqueto estaba él, muy orondo, adornando las cerámicas del piso.
Urgente lo llevamos al taller de un mecánico recomendado, experto en este tipo de inconveniencias automotrices. Me pidió que lo ubique sobre una fosa, bajó él primero y luego me llamó para que yo, el interesado directo, viera con mis propios ojos cuál era la falla.
Según el tallerista, veterano de mil reparaciones, se había extrangulado un caño que conduce el líquido de la dirección hidráulica. Me sugirió que lo trajera al otro día temprano y lo dejara para que pudiesen arreglarlo.
Hasta ahí, todo bien. Llevamos el auto más temprano de lo que correspondía, porque el señor abría los portones una hora más tarde de lo que indicaban los cartelitos. Lo dejamos, con la promesa de terminarlo antes de mediodía. A las doce menos cuarto de la mañana llegamos caminando hasta el taller y el propietario me dijo que no habían terminado, que se lo dejara hasta la tardecita para que pudiera solucionar la rotura.
Volvimos a la tardecita y recién estaban terminando el trabajo en nuestro vehículo. Me explicó que se había encontrado con que el flicornio plaviado estaba flojo y lo tuvo que ajustar, que la treutija sutrima se había descentrado y otras novedades más.
Me extendió una factura y mi vista se dirigió prestamente al último renglón. Me habían cobrado como si me hubiesen rectificado el motor y cambiado las cuatro ruedas por una nuevas.
Cerré los ojos y pagué. Le pregunté:
-¿El trabajo tiene garantía?
-¡Por supuesto! Si surge algún inconveniente, cosa que no creo, me lo trae y se lo solucionamos.
Después de todo lo pasado y ocurrido, luego de lo esperado y abonado, nunca esperé que ocurriese lo de esta mañana, al salir de casa, cuando la Chuqui me dijo:
-Pepe, en el piso hay unas gotas de ese aceite que antes perdía el auto y que ahora parece perder otra vez.
-¡¡¡NOOOOOOOO!!!
Por eso tengo esa cara en la foto. Por eso estoy descargando tensiones antes de ir a verlo al mecánico, simpático y prometedor, para que se haga cargo de la garantía de su trabajo.

domingo, enero 04, 2009

En el vino está la "cosa"...

Después de tantos años de búsqueda incesante y denodada de los valores intrínsecos y concomitantes relacionados con la verdad, y cuando ya, prácticamente, había decidido bajar mis agotados brazos, he conseguido llegar a la meta, aparentemente.
Estaba más cerca de lo que imaginaba y donde nunca me iba a imaginar. Lo que son las cosas, ¿no? Muchas veces nos ocurre que lo que nos parece tan distante y remoto, está casi al lado nuestro.
Pensar que lo único necesario era un tirabuzón o sacacorchos y, por supuesto, una botella de vino, preferentemente tinto, para descubrir el paradero de lo veraz.
Retiro lo dicho con respecto a los borrachos. Recién ahora caigo en cuenta que ellos son los conocedores de la auténtica realidad.
Así que, de ahora en más, no hay que esperar que todo se esclarezca porque tomando vino se aclaran las oscuridades mas densas.

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sábado, enero 03, 2009

Siempre que llovió, paró...




Y llegó, por fin, la tan anhelada lluvia. Se hizo desear pero está acá, con nosotros y deberá quedarse unos días para que nos recuperemos de tanta sequía.
Todo volvió a tener color, es hermoso. La gente, los animales, las plantas, cambiaron de aspecto.
Gracias a todos los que hicieron fuerzas para que se produjera la ansiada precipitación. De tantas cosas que hemos hecho procurando provocar la caída de gotas, no sabemos a ciencia cierta cuál fue la más efectiva. Pero eso no es lo importante, por lo menos hasta que lo necesitemos, así que no nos hagamos mayores dramas por esta cuestión.
Como estamos de vacaciones, aprovechamos para jugar bajo la lluvia como chiquilines, por más que seamos gente muy pacata, mansa y tranquila. Es muy lindo refrescarse con las gotas de la lluvia.
Bueno, dejen ya de conjurar a las nubes y al clima porque el agua ya está llegando al umbral y en cualquier momento tendremos que comenzar a levantar las cosas para que no se mojen.
Eh, paren, basta, ¡por favor! Glup, glup, glup...



viernes, enero 02, 2009

Hola 2009, ¿todo bien?

El 31 de diciembre, a las 9 de la noche, cuando aun faltaban 3 horas para el inicio del año nuevo, hicimos nuestra entrada triunfal a la Churrasquería Novo Rodeio de Encarnación.
Todavía no había llegado nadie. Fuimos los primeros en ser recibidos por la familia Frassao, nuestros amigos brasileros. Nos ubicamos en nuestra mesa con Venilde, Thiago y Ana Carolina y estuvimos intercambiando pareceres, dimes y diretes. También fue de rigor la caipirinha, trago inventado en Brasil con amplia difusión entre los borrachos internacionales (caña, limón, azúcar, hielo) acompañando una picada de pavo, lechón y corazoncitos de pollo.
Más de 500 personas nos juntamos esa noche para recibir el nuevo año. Todos comimos como si fuera la última vez y tomamos más que beduinos sedientos.
A la hora de los brindis hubo total coincidencia en los deseos para el 2009: salud, trabajo y lluvia.
Estuvieron presentes los rituales de: las tres cucharadas de lentejas, las doce uvas, los dos pepinos y otros, menos santos pero a su vez más efectivos, dicen.
La pirotecnia fue luminosa y muy ruidosa, todavía tengo en la nariz el aroma a petardos y pólvora. Y los oídos me zumban, y mis ojos lagrimean. ¡Qué belleza!
A la hora de escribir esto no quiero saber nada de comidas ni bebidas, estoy como saturado. Espero que se me pase antes del fin de semana porque tenemos otra fiesta para esperar a los reyes magos.
Vida sacrificada la de los Chuquis...