domingo, noviembre 08, 2009

La sensibilidad es lo que me traiciona...


Está bien que las paradas de ómnibus son como jaulas y que los pasajeros de los transportes colectivos llegan sentirse como animales, porque así los tratan, pero no era cuestión de ser tan directos. Siempre es bueno mantener la diplomacia y el respeto hacia nuestros semejantes, por más que estos estén en inferioridad de condiciones.
Yo no quise entrar al reducto que se ve en la gráfica, me dio como cosa, ¿vieron? Lo que sí hice fue arrojarles algunas galletitas a los que estaban dentro, la Chuqui incluída, y no recibí ningún gesto de agradecimiento.
Si por lo menos tuvieran acondicionadores de aire, pero no, ¿para qué? Ampliaremos al respecto en posteriores entradas, en anteriores no, ¿está claro?

4 Dejaron su gracia:

Mariela Torres dijo...

¿Cómo son las paradas?, ¿todo cerrado? Si es así, no me parece mal, me imagino estarán protegidos del viento y la lluvia, ¿o cómo son?

Clara y Pepe (los Chuquis) dijo...

Mariela: menos pregunta Dios, y perdona... jaja. Mira, querida Mariela, en las "paradas", están todos sentados... ¿te aclaramos algo el panorama?
Para eso estamos los Chuquis, para aclarar, ¿se nota, no?

dondelohabredejado dijo...

Ja ja ja ja, buenísimo, me estoy poniendo un poco al día con los post, y me estoy deestornillando de risa.
por mí, pueden aclarar en entradas anteriores, porque como recorro cuando hago un tiempito... siempe voy leyendo hacia atrás.
Besitos, chicos, que pasen un fin de semana muy hermoso.

Clara y Pepe (los Chuquis) dijo...

Dondelohabre: tienes razón. En tu caso, tranquilamente podríamos aclararlo en entradas anteriores, jaaajajajajaja.