Hace unos cuantos años, mientras estudiaba en la universidad, tuve la experiencia de militar en una agrupación estudiantil. En una oportunidad se organizamos un gran acto público y mis compañeros me designaron como presentador de los diferentes disertantes que dirigirían la palabra a la multitud congregada en ese lugar.
Recuerdo que los oradores y yo estábamos ubicados de pie en una tarima de madera de un metro de altura, tres metros de ancho y seis metros de largo. Como éramos muchos, estábamos todos amontonados y yo, parado en el frente y con el micrófono en la mano, era el que diría los nombres de quienes hablarían, junto con una reseña de sus trayectorias.
Cuando comenzó el evento, hablé a la multitud presente, explicando los motivos y razones de esa concentración, antes de entregar el micrófono a quien diría el primer discurso.
Una vez que terminé mis palabras, después de hablar casi diez minutos, un amigo, que estaba entre el público, se me acercó y me entregó un papelito doblado. Mientras escuchaba lo que decía el primero de los oradores, me ubiqué a un costado de la tarima, desdoblé el papel y cuando leí lo que decía, casi me da un ataque. ¿Saben lo que me había escrito mi amigo? Lo que a continuación les cuento: “¡BRAGUETA ABIERTA!”
Seguramente se estarán imaginando la vergüenza que se apoderó de mí al darme cuenta de que todos me miraban para ver cuál sería mi reacción. Nunca más acepté ser presentador de nada más…

10 Dejaron su gracia:
Ay, no!!! pobrecito!!!
A mí me pasó cuando era chiquita (me duele admitirlo) y desde ahí me puse como regla PRIMERO subir el cierre, y DESPUES el botón y el cinto.
Esta fórmula funciona!! Probala... jijiji!
Para captar la atención del público vale cualquier método, pero hay que tener cuidado porque..."Jaula abierta, pájaro muerto"
Sí, tengo la certeza de que TODO EL MUNDO estuvo pendiente de ti.
Sil: después de haber pasado por una experiencia como esa, creo que uno jamás vuelve a olvidar tener en cuenta, estos "detalles íntimos".
¿Te parece que deberíamos incorporarnos a un Grupo de Autoayuda?
Pedro: ¡glup!, esa frase sonó un tanto lapidaria... parece el argumento de una película de terror. En fin, gracias por tu ayuda, amigo, estemmm, ya me siento mejor. No necesitas seguir argumentando cosas.
Abrazos.
Mariajesusparadela: un poco sí... contra mi voluntad... ¡¡Oigan, les doy mi palabra que fue algo involuntario!!
"Gracias Pedro", nuevamente, por haber sembrado la duda... jajaja.
Iba saliendo un borrachito de un nightclub y empieza a persignarse, en eso va pasando un cura y lo ve y lo regaña diciendole: "Como se atreve, hereje, persignandose despues de revolcarse en el pecado con esas mujeres, cinico!!!", y el borrachito le dice: "no, no, no, no, no....no se me equivoque padrecito, lo que hacia aunque pareciera que me persignaba era: piensa, piensa, bragueta arriba, cartera en la bolsa del saco, celular en la otra bolsa, no huelo a nada....vamonos!!!, jajaja. Los accidentes con la bragueta abajo son mas comunes de lo que pensamos, lo que si encuentro extraño es que un hombre lo haya notado(??!!). Un fuerte abrazo amigos.
Juancho: ¡caramba!, eres muy buen observador de las situaciones y circunstancias. Tienes razón, es bastante llamativo el hecho de que haya sido un hombre... tal vez, fue una mujer la que le pidió que me avisara, quizás no se animo ella por pudor. En fin, son elucubraciones, en una de esas el tipo era un "experto braguetólogo", jajajajajaja.
Yo creo que no debés renunciar a tu gran talento de presentador, lo que podés hacer es la prueba del viento, te parás frente a un ventilar y en seguida te das cuenta
Besotes queridos Chuquis
Estercita
¿Nunca más aceptaste ser presentador?
Yo, sinceramente, me habría subido la cremallera.
Estercita: ¡muy buena idea!... ¡¡el ventilador!!, ¿cómo no se me ocurrió antes? A veces uno tiene la solución al alcance de la mano y no la ve.
Más besos y gracias, ¿qué sería de nosotros sin tus consejos?
Valdomicer: ¿acaso alguna vez te pasó lo mismo? Sólo si es así, acepto lo que dices, si no, no. ¡Ni te imaginas la vergüenza, el pavor y el bochorno, que se siente!, jajaja. De verdad, es una situación muy fea, no te la recomiendo.
Abrazos.
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