
Estábamos los tres, Gaza incluida, disfrutando de una de nuestras habituales y prolongadas sobremesas cuando sentí que algo frío, muy frío, se colaba entre mis ropas y se me ubicaba, más o menos, en la cintura, provocándome el consiguiente escozor y el lógico estremecimiento que siempre ocasiona el contacto de nuestro cuerpo caliente con algún objeto o cosa que posea menor temperatura.
Casi me caigo para atrás por la incómoda y horrible sensación que experimenté en ese instante, pequeño pero prolongado, y hube de asirme a la mesa para no hacerlo.
Cuando, al cabo de interminables segundos, logré determinar, a ciencia cierta y concienzudamente, qué fue lo que había provocado en mí esa espantosa sacudida, divisé entre mis ropas el pié derecho de Clara. Había estirado la pierna y depositó su frágil y congelada extremidad en mi barriga caliente, buscando abrigo pero ocasionándome un trastorno del cual aun no me he repuesto del todo.
-¿Qué estás haciendo? ¡No puede ser que tengas el pie tan, pero tan congelado y, mucho menos, que me toques con él sin previo aviso!
-¿Te diste cuenta? Debo tener mala circulación por la forma en que se me enfría, ah, y sólo el derecho, ¡para tu control!
-Lo importante, en este caso, no es la temperatura gélida de tu piecito sino el susto que me diste colocándolo sobre mi piel caliente, eso es lo trascendente.
-Bueno, está bien, te doy toda la razón, pero ahora, demostrémonos el amor que nos tenemos y, mientras yo te cuento alguna historia, podrías aprovechar para darme unos masajes en el pie así entra en calor…
El amor, sí, el amor es lo que lleva a superar estos pequeños desencuentros, pero, de cualquier manera estoy viendo unas medias de lana para regalarle a la Chuquita…
4 Dejaron su gracia:
jajaja, Pepe, venden unos calcetines que en la punta tiene el espacio para cada dedo del pie, a Karen le encantan y yo me libro del piecito helado y de dar un masaje, jajaja; es que las mujeres aprovechan el minimo descuido para que les den masaje en los pies, lo malo es que uno no recibe el mismo trato despues. Un abrazote a los dos.
Pd.: A mi tambien me hicieron mucha falta, pero ya estoy de regreso.
Juancho: jajajaja... buen consejo, ¿será que se consiguen "medias térmicas"?
Abrazos.
Pero hombre, ponga un poco mas de romanticismo!!! Y dele sus merecidos masajitos a la Chuquita!!
Abacitos a los tres.
Dondelohabredejado: ¿te das cuenta Marina?, los hombres protestan por cualquier cosa... después de todo, no es para tanto.
¡¡Gracias por el apoyo, amiga!!
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