domingo, agosto 31, 2008

¿Cortó para que llueva o llovió porque cortó?

Ayer, luego de muchas idas y vueltas, Pepe se decidió a cortar el césped del patio trasero. Era una labor que le corresponde realizar a él y, por causas que estoy tratando de esclarecer, la fue posponiendo una y otra vez.
Siempre encontraba la excusa perfecta para esquivar el bulto. Si no le dolía el hombro, había mucha humedad. También porque el sol estaba muy fuerte o porque ya no había sol y no se veía nada.
Lo emplacé diciéndole que no podíamos seguir así, que en cualquier momento iba a aparecer Tarzán, con la mona Chita y toda su comitiva, para reclamarnos una porción de selva.
No hizo falta agregar más. Fue hasta el depósito y salió portando todos los elementos necesarios para dar cuenta de la hierba crecida.
Mientras cortaba le recordé que luego de pasar la cortadora y dejar prolijos los bordes, tendría que barrer y dejar lim-pi-to. Habiendo dicho esto, me retiré a proseguir con mis tareas habituales.
Escuché el motor de la máquina yendo y viniendo. Luego el zumbido característico de la bordeadora. Luego el silencio. Intenso, casi palpable.
Salí a ver qué estaba pasando y lo encontré al Chuqui guardando apresuradamente todos los elementos utilizados, entonces le inquirí:
-¿Qué estás haciendo, no está en tus planes barrer lo que ensuciaste?
-Voy a esperar la lluvia, Chuquita. Será tan fuerte que lavará todo y no habrá necesidad de andar sacrificándose con la escoba.
-Y ¿qué pasará si no llueve?
-¡Por favor! Si Pepe te dice que va a llover, abrir el paraguas sería lo más indicado.
Ustedes no van a creer, cuando nada lo hacía suponer, el viento cambió de dirección y comenzó a soplar más fuerte. Se nos vinieron encima unos densos y oscuros nubarrones que descargaron, en nuestro patio, la cantidad de agua suficiente como para evitar que el Chuqui tuviese que barrer.
Él, mientras disfrutaba sonriente de la precipitación pluvial, tomaba mate, sentado bajo el techo de la galería. ¡¡Hay que ver como la naturaleza le da una mano a los haraganes!!

sábado, agosto 30, 2008

Hay miradas y miradas......


La mayoría de ustedes seguramente conocen a PEPE LE PEW, ese simpático zorrino o zorrillo animado que se enamora de todo lo que pasa a su lado. Realmente disfruto mucho con las desventuras de este arrogante animalito que provoca tanto rechazo, pero siento un poco de lástima por sus amores no correspondidos.
No conozco el nombre del autor de esta tira cómica, pero supongo que habrá personificado, en ese tierno pero hediondo bichito, a humanos por él conocidos que, seguramente, tendrían esas tendencias enamoradizas.
Personalmente, les diré que conozco dos o tres personas con características que se aproximan a las de este sentimental y coqueto personaje.
Si alguien se atreve a mirarlas, sin ningún tipo de connotación amorosa o pasional, provocará en ellas reacciones incontrolables que las llevarán a cometer acciones, por demás absurdas, destinadas a conseguir sus favores cariñosos y afectivos.
Salen a la calle a “romper corazones” y no se dan cuenta del desprecio al que se exponen por ser así. Lo peor del caso es que no entienden razones y su narcisismo les impide evaluar imparcialmente su accionar.
Coleccionan seudo romances con ficticios personajes y no perciben el desdén y el desaire que engendran sus maquinaciones novelescas.
Bueno, no quiero extenderme más de lo necesario. La Chuqui me está mirando de una forma provocativa y no quiero dejarla esperando a este irresistible galán. Ojo, con ella me atrevo porque se que me quiere, pero soy bien consciente de mis limitaciones, que no son muchas pero hacen de contrapeso y opacan mi cándida belleza.

viernes, agosto 29, 2008

Descartando a Descartes....


El Chuqui me dijo que mis relatos se están poniendo cada vez más serios y reflexivos, pero que le está faltando la dosis de humor necesaria para entrar en la categoría de “Blogs de Humor”… puede que tenga razón. Por tal motivo mis muy queridos lectores, comenzaré éste con un chiste, como para “abonar la cuota” y así dejar tranquilo al ”gran jefe”.
Cierto día un amigo me confesó:
- Sabes Clara, yo todavía conservo cosas de cuando era un niño.
- ¿Tu ingenuidad?
- No, mi estatura
La gente acostumbra decir ¡cada cosa! y esta humilde pero simpática damisela (inteligente y algo hermosa, ya que estamos en son de autobombo) está siempre en el momento justo, y en el lugar indicado, para escucharlas.
Ustedes se preguntarán ¿a dónde quiero llegar con todo esto?, les contaré que, actualmente, me hallo abocada a la ardua tarea de sacar “algo provechoso” de cada conversación que sostengo con otras personas.
Debo confesarles que algunas contribuyen, con su accionar, a hacerme bien difícil la tarea, ya que sólo parlotean sin sentido cosas que a nadie atañen, como ser chismes de la farándula o críticas pasatistas.
No pretendo que desnuden su alma ante mí, pero sí que haya sinceridad. No ambiciono que vuelquen “la enciclopedia del saber” a mis pies, pero sí que se callen si no tienen nada importante y relevante que decir.
No entiendo, por qué nos incomoda tanto el silencio, por qué siempre tenemos la urgencia de llenarlo como sea y con lo que sea. Los grandes filósofos se pasaban horas sin que medien palabras… mirando hacia adentro.
Ayer traté de meditar en silencio y me dormí… ya sé, no me digan nada, soy la vergüenza de Platón. Descartes seguramente me descartaría… pero bueno yo no dije que fuera perfecta, dije que “lo estaba intentando” y en eso estoy. Así que si me disculpan iré a tratar de concentrarme en cosas profundas… dicen los que saben, que un buen lugar es el sanitario… con probar nada se pierde. Después les cuento.

jueves, agosto 28, 2008

Insomnio productivo......


Anoche me costó dormir, di cuatrocientas cuarenta y dos vueltas en la cama. El sólo hecho que las haya contado, no habla muy bien de mi salud mental… ¿no creen? No es necesario que me respondan ahora, ya saben que es complicado contestarle a una mujer sin herir sus sentimientos. Yo, que ustedes, guardaría un respetuoso silencio, es lo que aconsejan los que saben.
Como no podía conciliar el sueño, me puse a pensar en la notable diferencia que existe entre charlar o conversar con alguien. Por si no lo sabían, yo misma hace poco lo descubrí, no son sinónimos, más bien son antónimos. Charlar, es hablar mucho, sin sustancia o fuera de propósito. Conversar, es comunicarse o hacer amistad con una o varias personas. Diferencias sutiles, pero profundas.
No pretendo darles una clase de gramática, lejos está ese de ser el propósito de este post. Simplemente quisiera decirles que me agradan las personas conversadoras, esas que hacen amenas las reuniones, “que te dejan algo”, que te hacen pensar con sus palabras. Creo que si uno no tiene algo interesante para decir, debería callarse en lugar de parlotear sin sentido. A veces la comunicación no necesita de las palabras, es más una disposición del alma.
Ahora que lo pienso, creo que razono mejor en “estado insomne”. Mañana tomaré varios pocillos de café antes de ir a la camuchi… ¿quién sabe qué se me puede ocurrir?... Tiembla Erich From, creo que voy a opacarlo…


NOTA IMPORTANTE: Debido al estado letárgico en el que fueron vertidos los conceptos anteriores, la Honorable Dirección de este blog no se hace responsable por los daños colaterales y efectos residuales que puedan provocar. La lectura y comprensión de los mismos queda bajo la total responsabilidad de quien las realiza. Hecha la aclaración, los blogs participantes continúan con su propia programación, si es que la tuvieran o tuviesen, si no, no.-

miércoles, agosto 27, 2008

La plantita en cuestión....

Nuestro conocimiento de la fauna y la flora es bastante limitado, como muchos habrán notado. Por lo tanto muchas veces obtenemos, adquirimos y cuidamos animales, o plantas, de los que ni siquiera sabemos el nombre, y mucho menos el apellido.
También algunas veces se introducen subrepticiamente ejemplares de ambos géneros, y acá reflotamos el ejemplo de Ferozo, el sapo del jardín de nuestra casa, y nos sorprenden en nuestra buena fe.
La planta en cuestión, porque de eso se trata, de una bella y esplendorosa plantita, se ha salvado momentáneamente de los efectos tijerísticos de la Chuqui gracias a nuestra ignorancia. Ni bien se conozca su nombre, antecedentes, orígenes y demás datos concernientes a su genealogía, puede, o no, ser condenada al corte.
A mi, particularmente, me encanta la plantita, pero la encargada de la jardinería hogareña aclaró, pertinentemente, que no tolerará intrusos improductivos en el área verde de la vivienda, así que, si este bello ejemplar de la flora lugareña no engendra flores o frutos, su vida será tronchada en un abrir y cerrar de tijeras.
Por favor, si alguien sabe de ella y conoce su denominación o su apelativo, no duden en comunicarse con nosotros para pasarnos los informes congruentes y procedentes. Esa será la manera de salvarla del exterminio y permitirle seguir creciendo muy oronda.



martes, agosto 26, 2008

A cara de perro....


En esta conflictiva y convulsionada época está muy en boga la inseguridad. Los vehículos están equipados con cierres automáticos y centralizados, alarmas antirrobos y toda clase de elementos que impidan, o por lo menos entorpezcan, la acción de los amigos de lo ajeno.
El hombre de la moderna camioneta estaciono delante nuestro, se bajó, cruzó la calle y se introdujo en un negocio. Comentamos entre nosotros lo imprudente de su accionar, porque así es como se cometen los ilícitos, cuando no hay prevención.
Pero algunos minutos después nos dimos cuenta por qué no se había molestado en cerrar las puertas con llave ni se ocupó de activar la alarma. Ni bien pasó alguien cerca del vehículo, se levantó un enorme perro, de raza rottweiler, con cara de pocos amigos que le ladró en la cara.
La verdad es que resulta una forma muy efectiva de resguardar el vehículo, pero sale más caro que tres alarmas mantener a un can de esas características.
La verdad es que pensé en ofrecerme como guardián de vehículos de gran porte, pero el gasto de alimentos y otros enseres, para mi mantenimiento alimenticio, le pueden sacar de contexto al más adinerado de los propietarios de ese tipo de medios de movilidad.


lunes, agosto 25, 2008

Cada uno se arrastra como quiere.....

Este es Gusy, nuestro gusanito, bah, uno de los tantos que tenemos en el patio trasero de casa. Ayer lo estuve observando y siguiendo, ¿se puede decir paso a paso?, todos sus movimientos.
Después de someterlo al exhaustivo, y casi absoluto, estudio de sus caracteres, he llegado a la conclusión de que este ser viviente sabe bien lo que quiere de la vida.
He ahí la diferencia con muchos humanos, que se arrastran como gusanos durante toda su existencia y no saben, a ciencia cierta, por y para qué.
Este bichito dirige su reptar hacia pulposas y jugosas hojas de determinadas especies de la flora autóctona. Y cuando las alcanza, se siente realizado, y hasta se puede percibir, en su boca, un rictus casi de placer o de solaz, como prefieran, esa parte la dejo librada a la interpretación de los lectores.
Lamentablemente Gusy tuvo la osadía de pretender alimentarse con las hojas de una plantita que la Chuqui cuida y mezquina mucho. Entonces, por lo antes mencionado, ha sido necesario condenarlo al exilio para que vaya a convertirse en mariposa a la casa del vecino, que tiene más plantas que nosotros.
El de la fotografía de abajo es Pelix, un primo de Gusy que es algo hippy, ¿o será punk? Aun no he podido determinar sus inclinaciones porque cuando me ve aparecer corre (?) a guarecerse en su lugar habitual. Podría decir de él que es un ermitaño, cultor de una acentuada misantropía, bastante huraño y hasta bravucón, porque cuando me acerqué con la cámara me pareció ver en sus ojos esa mirada que sólo la tienen los que son agresivos. Más adelante volveré sobre el tema ya que es fundamental para el desarrollo intelectual de las próximas generaciones.


domingo, agosto 24, 2008

Más difícil que pellizcar un espejo.....


Por nuestra actividad en la radio debemos estar actualizados en materia de música. Si bien contamos con una considerable y nutrida discoteca en la emisora, tenemos también nuestra colección privada.
Hasta ahora pensaba yo que el envoltorio de los discos compactos era el más difícil de abrir. Porque hay que utilizar, en la mayoría de los casos, algún elemento cortante para conseguir hacer una abertura que permita introducir una uña, rasgarlo y acceder a la caja con el disco.
Sin embargo he hallado algo más complicado y dificultoso en lo que a apertura se refiere y es el envase que aparece en la fotografía.

Intenté con una tijera y no le hice mella. Probé después con un cuchillo filoso y tampoco logré abrirlo. Traté con diversos y variados instrumentos, ¡y nada!
Cuando ya me estaba fastidiando, y a punto de arrojarlo al cesto de los residuos, se me encendió la lamparita.
Calenté la hoja de un cuchillo en el fuego de la cocina y con eso alcancé a perforar el recubrimiento de este desodorante de ambientes. ¿Será que lo fabricaron para no ser utilizado? ¿O lo hicieron para Terminator, el indestructible?
Estamos en una época donde el tiempo es algo muy valioso, si lo voy a ocupar espero que sea en algo que realmente valga la pena.

sábado, agosto 23, 2008

Despacio que estoy apurado....


Cuando estamos acelerados no nos fijamos muy bien en lo que hacemos. Sobre todo si estamos realizando nuestro trabajo contra reloj.
Ayer fuimos, como todos los días, a Posadas (Argentina), donde trabajamos. Al cruzar la aduana, un amigo que cumple funciones en ese lugar, nos informó que había posibilidades de que el puente fuese cortado por un grupo de manifestantes. Lo mismo de cada tanto. A alguien le acontece algo y no tiene mejor idea que interrumpir el tránsito en el puente internacional para llamar la atención de las autoridades.
Todo esto me hace recordar que alguna vez leí un libro de Pablo Giusani, en el que relataba el proceder incomprensible de una tribu aborigen del Brasil que, cada vez que el río crecía e inundaba sus campos, reventaba a los cerdos (chanchos, porcinos) a palazos.
Esa actitud quiere mostrar como el ser humano, ante un estado de emergencia y drama, es amigo de hacer cosas totalmente descolgadas de la realidad y que no sirven para solucionar sus problemas.
Pero no los quiero cansar con mis peroratas antipiquetes. Lo que pretendo es que se enteren de lo ocurrido en la urgencia por volver pronto a Encarnación antes de la insólita paralización del tránsito.
Hicimos la mayoría de lo que teníamos que hacer a una velocidad increíble. Cuando habíamos terminado Clara recordó que debía comprar algo en el supermercado. Estacioné el auto y ella bajó presurosa a realizar las compras. De más está decirles que por lo menos diez veces le recordé que no teníamos mucho tiempo y que era indispensable que se apurara.
Yo permanecí en el auto aguardándola. Al cabo de casi quince minutos me impacienté, y mis nervios ya estaban al borde de hacer corto circuito. Descendí del vehículo y me dispuse a observar a mi alrededor para ver si se acercaba o no.
Entonces la vi y comprendí el por qué de su demora. Estaba cómodamente sentada en un automóvil similar al nuestro. Misma marca, igual color, puertas abiertas, no se fijó en más detalles, entró y se ubicó a esperarme.
Cuando me vio me gritó:
-¡¡Vamos, hay que apurarse. No te olvides que van a cerrar el paso por el puente!! ¿Qué estás haciendo afuera?
¿Qué más puedo contarles? Que cuando vio que yo subía a nuestro auto, se dio cuenta de su equivocación y no sabía qué hacer. Bajó velozmente del otro golcito con la bolsa del supermercado y, literalmente, se zambulló en el nuestro.
Por supuesto, cuando llegamos a la frontera, el paso había sido interrumpido diez minutos antes. Lo que pasó allí, se lo contaré más adelante, cuando se me pase el enojo.

viernes, agosto 22, 2008

Cien pajarillos volando.......



Ayer fue un día muy húmedo. Si a eso le sumamos el sol, que de a ratos apretaba, tenemos, como resultado, un día de invierno con temperaturas casi veraniega. Un encanto el clima, vea.
Pero no quiero hablarles otra vez de las cuestiones meteorológicas y sus connotaciones, sino de lo que ocurrió en el patio trasero de nuestra morada.
No puedo precisar a qué hora de la tarde comenzó el fenómeno, pero de golpe, sin que nada lo anunciara y nadie lo presagiara, aparecieron miles de pequeños insectos voladores que poblaron el aire cargado de humedad y calor.


Esa invasión de bichitos alados, atrajo a muchísimas aves que los atrapaban y comían. Eran numerosos pájaros de todo tipo, gorriones, tordos, horneros, benteveos, torcacitas y otros más que no vienen al caso.
La que no reaccionó en ningún momento fue Gaza, nuestra insoslayable gatita siamesa, porque ante tanta presencia plumífera quedó anonadada y no atinó ni siquiera a maullar.
Más abajo se la puede observar en el momento preciso de su máximo asombro y deslumbramiento.

jueves, agosto 21, 2008

¿La tuya o la mía? ¡Vamos....!

Ciertas ocurrencias de algunas personas me hacen reír mucho. Otras, más o menos. Cuando este vehículo se colocó delante del nuestro en un semáforo era obvio que leeríamos lo que estaba escrito en la luneta. Nos causó muchísima gracia la creatividad y el desenfado.
Pero después de leer varias veces, me comenzó a carcomer la duda existencial y le dije a la Chuqui:
-Al final, ¿a quién besó este tipo?
-Parece que a la mujer...
-Sí, pero, ¿a la mujer de quién?
-A la de él, no habrá sido a la tuya porque ¡a mí no me besa cualquiera!
-¡Eso quería escucharte decir!
Dejé ahí la conversación porque nos estábamos adentrando en un terreno un tanto escabroso. A ustedes ¿qué les parece? ¿Cómo se entiende la frase del"simpático" este?

miércoles, agosto 20, 2008

Galpón de ideas......


Así lo llamábamos a un compañerito en el colegio secundario, ya que era medio cabezón. No porque tuviese una gran cabezota, pero como ustedes ya lo saben, a esa edad todo se exagera. Estaba pensando lo bien que me vendría en estos días albergar muchas ideas en mi cabeza… simplemente porque las necesito.
En el mes de Septiembre nos cambiaremos de radio, nos mudaremos con nuestro programa de humor “MUCHAS GRACIAS A GOGO” a la prestigiosa LT4 AM/FM, los días Domingos de 10 a 12, hora de la Argentina . Podrán escucharnos ¡y vernos! mediante la página de la emisora:
www.lt4digital.com.
Y aquí me tienen, tratando de armar nuevas frases, nuevos avances, porque nos sacude la manía de, cada tanto, renovar las cosas y como no podemos cambiar de lugar los muebles, ¡¡grabamos “separadores y copetes” a estrenar!!
El Chuqui me sugirió, puesto que a veces se pone “sugerente” o “sub-gerente”, que no es lo mismo pero hace alusión al carácter mandón que adopta el individuo en cuestión, o arquetipo… decía, me aconsejó que compartiera con ustedes algunas de las ideas plasmadas.
Quisiera que me dijesen si les gustan o no, si debería modificarlas, en fin , opinen que es gratis y de paso me dan una manito, porque ustedes sí que son un verdadero ”GALPON DE IDEAS”…jajajaja

Aquí están, estas son:

1)Muchas Gracias a gogó, un programa de radio sólo para gente aguantadora… como sábana de abajo.
2)Muchas Gracias a gogó, el mejor remedio contra el mal aliento… perdón, ¡contra el mal humor!
3)Muchas Gracias a gogó tiene un no sé qué, que qué sé yo…
4)Comienza como una mueca y estalla en una carcajada… Muchas Gracias a gogó, el detonante.
5)Como dijo un médico amigo nuestro: “Si usted escucha Muchas Gracias a gogó, ¡va a ser necesario que le operen catorce cirujanos para que le borren la sonrisa del rostro!”
6)Muchas Gracias a gogó, un elemento indispensable de la “canasta familiar”.
7)Existen cosas realmente desagradables que te pueden suceder, como por ejemplo que te salga caspa, descubrirte un grano en la punta de la nariz o que te pique un alacrán… recordalo siempre, Muchas Gracias a gogó no es lo peor que te puede pasar, hay cosas peores.
8)Nuestra risa, nuestro humor… Muchas Gracias a gogó, malo, pero nuestro.
9)Si usted no escucha Muchas Gracias a gogó, ¡quién sabe lo que se está perdiendo!... ¿alguien lo sabe?

martes, agosto 19, 2008

¡Y qué cumplas muchos más....!

Ha pasado un año. ¡¡Que lo tiró!! ¿Un año ya? ¡Qué barbaridad, es como que pasó volando! Ni se lo sintió, pero dejó sus huellas imborrables, perennes diríamos.
Sin conocer absolutamente nada de nada, en lo concerniente a los blogs, nos lanzamos a la aventura de insertar en la red una parte de nuestras vivencias.

Al principio no la veíamos ni cuadrada, no entendíamos nada de nada del idioma bloguero, la ignorancia no nos permitía llegar de la manera que pretendíamos. Pero merced a los buenos oficios de gente desprendida, gentil y solidaria (gracias a Dios, la hay, ¡existe!), fuimos aprendiendo y hoy, doce meses después, podemos expresarnos de mejor modo. No lo sabemos todo, pero hemos aprendido bastante.
Pero lo más importante de estos más de trescientos días es la exuberante y saludable cantidad de amigos que hemos sumado. Eso es lo más placentero y satisfactorio.

No queremos nombrar a ninguno porque caeríamos en el olvido de otros, así que a todos, sin excepción ¡¡MUCHAS GRACIAS!! Y esto es en serio como alguna vez tenía que ser.

lunes, agosto 18, 2008

Cheiro da praia (Aromas de la playa)


Ayer al mediodía la Chuquita preparó arroz con calamares. Una exquisitez. Una delicia. ¡¡Espeluznante!!
La casa se llenó de olor a mar, mariscos y otras minucias oceánicas y trajo a mi memoria lo ocurrido durante una de las tantas vacaciones que pasamos en las playas del Brasil.
Habíamos ido a pasar dos semanas a Camboriú y nos alojamos en un hotel 3 estrellas con todos los chiches.
Todos los días nos levantábamos muy temprano, desayunábamos y nos íbamos a la playa. Caminábamos, tomábamos sol y mate, nos bañábamos en el mar, hasta el mediodía. A esa hora regresábamos al hotel, nos duchábamos y almorzábamos algo liviano, nos recostábamos un rato y por la tarde salíamos a caminar y recorrer la ciudad.
Una mañana, cuando bajábamos para ir al comedor, se sentía un olor muy feo y, como no éramos los únicos ocupantes del ascensor, pensamos en lo desubicada que es la gente que no cuida esos detalles y hasta lo tomamos como una total falta de respeto y consideración hacia sus semejantes.
Llegamos a la planta baja y el mal olor seguía. Nos mirábamos entre todos. Fuimos al comedor y el mal olor persistía. Las miradas ya eran más intensas y cargadas de interrogantes. Mientras cargábamos las cosas en el auto para ir a la playa el tufo hediondo ya era insoportable y, como estábamos solos en ese lugar, le dije a Clara:
-Parece que el efluvio nauseabundo lo tenemos nosotros.
Rápidamente respondió:
-Tendrías que controlarte. Habrás pisado algo.
Le hice caso y no encontré nada, entonces le pregunté:
-¿Qué hiciste con esos bichos que parecían almejas? Esos que arrancaste ayer de las piedras, junto al mar.
-No recuerdo, creo que los arrojé al agua.
-¿Estás segura? Deberías fijarte si no te quedó alguno en un bolsillo.
Metió ambas manos en los bolsillos del pantalón corto y las retiró urgentemente. Ese era el origen de la fetidez que nos torturaba.
Tenía tres de esos moluscos, ¡tres!, que se habían echado a perder y hacían sentir la fuerza de su pestilencia.
Al sentir ayer el aroma de los calamares volvieron a mi memoria aquellos olorosos momentos vividos lejos de casa……

domingo, agosto 17, 2008

Pizza-party, lo único que faltaba.....

Cuando veníamos embalados con el asunto de la dieta, llegó esta invitación de nuestra entrañable y dilecta amiga Celeste. Me pasé toda la semana aleccionándolo al Chuqui sobre cómo comportarse a la hora de servirse la comida.
Realmente me convenció esta vez, no me quedaron dudas que mantendría la postura indicada y no tendríamos desencuentros a la hora ingerir alimentos. Pero, nuevamente, me hizo tragar el amague.
Aguardó pacientemente, cual cazador a la presa, que la gran variedad de pizzas estuvieran al alcance de su tenedor y, con una agilidad pasmosa y poco vista, dio cuenta de varias porciones en un tiempo récord que haría pasar vergüenza a cualquier contrincante.
Algo digno de los juegos olímpicos, porque hizo una combinación de rapidez en elegir, presteza en servirse y velocidad en engullir. Y digo engullir porque su forma de tragar haría ponerse colorado a un tiburón blanco hambriento.
El tema ahora va a ser lograr convencerlo nuevamente de recomenzar su intento adelgazador. Deberé apelar a todas mis artes retóricas para convencerlo, y si no dan resultado, recurriré a otras artes, las marciales.
¡A éste lo saco más flaco, sí o sí!

sábado, agosto 16, 2008

¿Qué es lo más indicado?

En noviembre del año pasado habíamos encontrado este lugar y nos llamó la atención la forma en que recortaban y podaban estas plantas llamadas duranta. Dijimos en esa oportunidad que no éramos partidarios de este tipo de mutilación botánica. También nos pareció que había que estar muy aburrido como para tener tiempo y ganas de acometer contra una planta para darle forma animal o, como en aquella ocasión, humana.
Hoy, a tantos meses de aquel suceso, hemos vuelto a pasar por esa esquina de la ciudad y comprobamos que el decorador plantístico no abandonó sus labores. Por el contrario, ha creado una nueva galería de verdes engendros, que certifican la cantidad de tiempo ocioso del que dispone.
Aunque después de ver como Clara desmanteló una planta similar en el patio de casa, ¿quién puede determinar qué es peor?
Si van a opinar, traten de ser benignos, porque la Chuqui es la dueña de la tijera de podar y no se sabe a ciencia cierta lo que puede llegar a cortar como represalia.

viernes, agosto 15, 2008

Marchan dos cafés, salen sin gatos.....


Con la intención de despedir de buena forma a los últimos fríos del año, la Chuqui se trajo una bolsita de café recién molido. Reflotó la vieja cafetera, preparó la infusión y el aroma que la distingue inundó la casa. A mí, particularmente, me trae recuerdos de mi infancia. Cuando todo era más natural y los olores no estaban mezclados con conservantes. Han pasado algunos años y todo se ha modernizado, para bien y para mal. Pero lo que deseaba relatarles era la experiencia traumática vivida por Gaza, nuestra siamesa. Entró a la cocina buscando algún detalle para masticar, en eso nos parecemos, y se encontró con algo nunca visto. En los tres años y pico que tiene de vida la bella felina, nunca había estado frente a una cafetera eléctrica, así que cuando la vio y escuchó, no tuvo mejor idea que saltar a la mesada y hociquearla.
En el preciso instante en que apoyó su respingada naricita, el artefacto hizo una contraexplosión y largó un chorro de café en el recipiente.
La gatita dio un salto tipo olímpico, luego una graciosa pirueta en el aire mientras maullaba en forma escalofriante, y salió disparada hacia un lugar más seguro que las inmediaciones de ese raro engendro lleno de lucecitas, cables y botones.
Tuvimos que buscarla, traerla hasta la cafetera, hablarle pausadamente y explicarle que ella era más importante que cualquier invento eléctrico.
Parece haber entendido la perorata pero, como es "más desconfiada que gallo tuerto", pensamos que al menor descuido la cafetera irá a parar al piso porque la vimos con esas arteras intenciones.



jueves, agosto 14, 2008

La máscara congelada....

Mirtha Carísimo tiene un negocio por demás singular. Confección, alquiler y venta de disfraces de todo tipo y calibre. Entrar a Mir-Pol es como zambullirse en un mundo de fantasía. Uno se encuentra con máscaras de Osama y Bush, Hulk y Batman, el traje de Spiderman, atuendos típicos y clásicos de personajes de la historia y mucho, mucho más.
Nos contaba Mirtha que tiene un amplísimo surtido de máscaras de diversos materiales, pero las más delicadas para su mantenimiento, son las confeccionadas con látex. El clima de esta zona las deteriora rápidamente si no se tiene cuidado. Es necesario resguardarlas de las inclemencias del calor y la humedad.
Hace un tiempo, en plena temporada veraniega, recibió una caja con máscaras que necesitaba utilizar en los carnavales. Como hacía muchísimo calor, no tuvo más remedio que guardarlas en un refrigerador que está ubicado en la parte posterior del local.
Toína, la madre de Mirtha, tiene un negocio justo al lado, así que constantemente se visitan una a la otra. En una de las vueltas, Toína fue a pedirle hielo a la hija y, como ésta estaba ocupada con clientes, le dijo que lo sacara de la heladera.
Acto seguido se escuchó un grito y un ruido de cajas caídas. Fueron a ver qué ocurría y la encontraron a Toína, muy asustada, porque al abrir la heladera se había encontrado, frente a frente, con una careta de King Kong, el gorila.
Nosotros vimos a la citada máscara, realmente impresiona, así que comprendemos perfectamente el susto.

Quise comprarme una máscara, pero la Chuqui me convenció que yo no la necesito, que la naturaleza ya se encargó de hacer lo suyo para que yo pueda asustar a bajo costo.

miércoles, agosto 13, 2008

Orgullo deshilachado.....

La última vez que fuimos a Buenos Aires, capital de la Argentina, fue un invierno muy frío de hace unos años. Estuvimos nueve días en la casa de un primo que, gentilmente, nos permitió instalarnos en su vivienda durante nuestra estadía.
Realmente hacía muchísimo frío y, si le sumamos la humedad que caracteriza a esa ciudad, era un verdadero tormento. La mayor parte del tiempo nos pasábamos dentro de la sala, con la estufa al máximo y gastando las lenguas de tanto conversar.
Nosotros aprovechamos para conseguir material para nuestro programa de radio y alguna que otra novedad.
Así pasaron los días y llegó el momento de emprender el regreso. El frío no había mermado y, como mi primo no nos podía llevar hasta la terminal de ómnibus, salimos temprano. Faltaba muchísimo tiempo para que salga el transporte, entonces despachamos el equipaje y tomamos un taxi hasta el centro para dar la última recorrida antes del retorno.
A esta altura de los acontecimientos ya estábamos casi tocando fondo con nuestro dinero, por lo que únicamente podríamos observar, ni pensar en comprar algo.
El taxi nos depositó en plena calle Florida, donde había un mundo de gente yendo y viniendo. Clara descendió del auto mientras yo pagaba el viaje y cuando me tocó bajar a mí, apoyé la pierna derecha en el cordón de la vereda y cuando procedí a retirar mi humanidad del vehículo, sentí como se rasgaba la costura de mi pantalón. ¡¡Desde la bragueta hasta la cintura!!
Percibí todo el frío penetrando por esa abertura, pero también sentí el calor de la vergüenza por estar ante tanta gente con el pantalón descosido y la cola al aire. ¡¡Qué papelón!!
¿Saben qué hice? Me saqué la campera y me até las mangas a la cintura, cubriendo de esa manera lo que no quería que se viera.
Solucioné el drama de la costura descosida, pero, como contrapartida, fue tanto el frío que tuve que soportar que, a nuestro regreso, estuve varios días en cama para reponerme de la gripe “machaza” que me agarré por la corriente de aire que se formó en mi frágil y desprotegida sentadera.

martes, agosto 12, 2008

Gestando nuevos enemigos......


A algunos fines de semana los aprovechamos para poner un poco de orden en la casa. El domingo por la mañana, luego de mirar en la televisión varios partidos de los juegos olímpicos, y antes del almuerzo, Pepe encaró hacia el patio trasero.

Munido de pala, rastrillo, azada y otros elementos, se propuso despejar el jardín de ramas, yuyos, cascotes y piedras.

Mientras yo me dedicaba a preparar la comida del medio día, lo miré trabajar bajo el sol. Luego tuve que subir a mi oficina a leer algunos correos y no lo vi más.

Al cabo de una hora y media de ardua labor, entró a la casa para ducharse antes de sentarse a la mesa. Pasó por mi oficina rumbo al baño, asomó su cuerpecito transpirado y sucio y me contó que el patio había quedado como una mesa de billar. A lo que le dije:

-No puedo creer que hayas limpiado todo lo que había, era mucha la basura que había quedado de la poda de las plantas.

-Las ramas y hojas las trituré con la cortadora de césped y las embolsé, Las piedras y cascotes se los tiré a nuestro enemigos del otro lado del muro del fondo.

-Pero si nosotros no tenemos enemigos en esa casa.

-¡Ahora si....!

Pasó volando.....

lunes, agosto 11, 2008

Para mirarte mejor.....



A la hora de exagerar, el Chuqui es el que se encarama al escalón más alto del podio. Hacía un tiempo que se venía quejando de la poca visibilidad que ofrecía la pantalla de la computadora. Dados tantos reclamos y proferidas tantas protestas tuve que acceder a que hiciera el gasto y adquiriera una de mayor tamaño, no muy grande, que facilitara su labor.
Lo primero que hizo fue desconectar la pantalla vieja y la llevó a un amigo para que se la vendiese. Tuvo la suerte que, justo en ese momento, había un interesado, así que se juntó con unos billetes y salió presuroso a buscar algo que lo dejara conforme.
Al cabo de dos horas, minutos más, minutos menos, apareció con el auto. Escuché el portón de la cochera abriéndose y salí a recibirlo.
Estacionó el coche, se bajó y abrió la puerta de atrás, de donde extrajo un gigantesco televisor, pantalla plana, de 32 pulgadas, que piensa utilizar en la computadora.
-No se me van a escapar más los pequeños detalles –me dijo al pasar acarreando el paquetón.
A lo que respondí:
-No, pero pienso que ya se te escaparon algunas neuronas. ¿Cómo vamos a pagar este armatoste?
-Eso no lo pensé todavía, primero voy a disfrutar de su grandiosidad. Te pido tranquilidad al respecto, de algún lado saldrá el efectivo necesario.
Como Pepe todavía no deja de mirar videos y otras peperruchadas en su nuevo juguete, tengo la leve impresión que deberemos incrementar el precio de nuestra publicidad para poder terminar de pagarlo.
Ahora los dejo, porque alquilamos unas películas y las vamos a mirar en la pantalla nueva, que, observándola bien, no es tan fea como me pareció al principio. Shhh, silencio, que ya comienza…..

sábado, agosto 09, 2008

Vida felina.....


No creo en la reencarnación, pero si la hubiera, me gustaría ser un gato siamés. Pasar por la vida siendo adorado, venerado y mimado por mis dueños. Comer, dar una vuelta por los techos, volver a comer, perseguir algunas gatas, retornar a ver si hay algo de comer y después echarme a reposar mientras planifico mi próxima aventura.
¿Por qué les cuento esto? Porque realmente la envidio a nuestra gata, Gaza. Se puede decir que es la que marca el ritmo y los tiempos en casa. Y pensar que ustedes creyeron que era Clara la que tenía el manejo de la botonera. ¡Qué ingenuamente equivocados están!
La que decide la hora de acostarse y levantarse es la adorable felina que tenemos como mascota. Cuando determina que es tiempo de ir a la cama, sube a la planta alta y nos llama con un maullido que suena, primero, a reclamo, y luego a orden. Se pone tan insistente que, si no subimos, amenaza con tirarse desde un balcón interno que da sobre el comedor.
A la madrugada, cuando ya descansó lo suficiente, nos despierta arañando la pata de la cama. Si no hacemos caso se nos sube encima y nos camina a ambos por todo el cuerpo. Tratamos siempre que no llegue a la tercera fase porque es en la que clava sus uñas en mis pies y consigue hacerme levantar.
Mientras me ducho, aseo y visto, ella está observándome sin perder detalle. Cuando termino de alistarme bajamos juntos, ella por delante, y antes que nada debo atenderla en todos sus menesteres.
Lo primero que hago es abrirle la puerta del patio para que pueda percibir cómo está la temperatura y humedad. Luego le sirvo alimento y me fijo que no haya nada que la moleste en su caja con piedritas sanitarias para que pueda hacer con tranquilidad sus necesidades. Esto ocurre, inevitablemente, todos los días.
Lo placentero es escucharla ronronear, como si tuviese un motor encendido y acelerado, y sentir su cariño y agradecimiento mientras hago todo esto.
Sin embargo sé muy bien que vengo a ser nada más que un ente alimentador y que su verdadera dueña es la Chuqui. Pero espero, pacientemente, que Gazila se de cuenta de lo beneficioso que puede resultarle mi tutoría.
En fin, por las dudas trato de memorizar algunos maullidos provenientes de los gatos que caminan nuestros muros, para ver si por ese lado consigo atraer su atención. Hasta ahora lo único que logré fue que me gritaran los vecinos y me tiraran algunas cosas
.

Principios del tragón......

Hay un amigo bloguero que nos sigue sorprendiendo. Es realmente asombroso como, por este medio y a la distancia, podemos sentir el afecto, la ternura, la simpatía y toda la buena onda de las personas que se comunican con nosotros.
Con todos, absolutamente con todos, tenemos el mismo trato cordial y respetuoso, pero no son todos los que responden de la misma forma. Seguramente es algo inherente a la manera de ser y de pensar, que no siempre debe ser como nosotros queremos sino como a ellos les sale.

Volviendo al gran amigo virtual que nos brinda su aporte, desinteresado y genial (hasta ahora no reclamó pago alguno), diremos que es un español, un joven veterano cargado de bellas experiencias y rodeado por sus afectos.

PEDRO MONTORO BAYON, poeta,cultor de la buena mesa, pero por sobre todas las cosas, una buena persona, nos hizo llegar un material inédito que ponemos a consideración de todos quienes nos visitan.

De más está decir que adherimos (especialmente el Chuqui) a los principios del tragón, sobre todo el espectacular final.

Pedro, simplemente ¡¡MUCHAS GRACIAS!!

viernes, agosto 08, 2008

No es una zambullida......

Después de una mañana de profundo trajín, luego de horas de intensa faena, lo normal es que lleguemos a casa cansados, agobiados por las temperaturas y humedades, abrumados por el estrés, cargados de la mala onda de la gente en las calles, atosigados por los avatares de la economía.
Cuando arribamos a casa es como si hubiésemos llegado a una zona protegida, que escapa a todo lo que nos perturba y disloca en el exterior. Supongo que debe ser algo parecido a lo que siente un náufrago al llegar a un oasis, o un sediento a una isla, ¿o era al revés? Lo importante es que se entienda.
Una vez que entramos, me pongo la indumentaria adecuada, y hago, por lo menos, una hora de pileta. ¡Una hora!
Esa actividad me descarga todas las tensiones, me afloja la contractura de los músculos, me relaja y me distiende. En una palabra, renazco, que no es poco…
Se lo recomiendo a todos, para volver a la normalidad total, una hora de pileta, ¡no saben lo bien que hace lavar la ropa todos los días!

jueves, agosto 07, 2008

El campo y los enanos (Parte II)


Durante la noche, no sé bien a qué hora, abrí mis lindos y dormidos ojitos, la oscuridad era casi total, sin embargo noté que, al lado de mi cama, y mirándome con sus grandes, brillantes y negros ojos, estaba un enano cabezón. Se imaginarán mis estimados lectores, el profundo y completo terror que me invadió en ese preciso instante.
Me dije que, tal vez, aún estaba dormida, por lo tanto cerré y volví a abrir los ojos… ¡¡pero allí seguía el singular hombrecito!! Me di vuelta para despertar a Pepe, que roncaba estruendosamente y a dos voces, y lo sacudí, llena de espanto, para que reaccionase.
El encendió la luz, alarmado por mis gritos, miramos por todas partes y nada… el enano había desaparecido.
Le aseguré, y también se lo afirmo a ustedes, que no fue producto de mi imaginación… ¡¡yo lo ví, fue real!!
No pegamos un ojo en toda la noche. Durante los dos días siguientes, que los sobrellevamos como pudimos, dormimos con las luces prendidas y no nos avergüenza admitirlo. Tratábamos de no andar separados, y menos durante la noche… ¡ni para ir al baño! Cuando atravesábamos el largo pasillo para ir al sanitario, nos encomendábamos a todo el santoral, y al menor ruido, saltábamos presa de grandes escalofríos y temblores de diversa especie. Hasta el CHUQUI, que se las da de muy machote, tuvo un ataque de caspa y diarrea y, lógicamente, coincidió conmigo cuando le sugerí que nos volviésemos al adorado y entrañable bochinche citadino cuanto antes.
Jamás olvidamos esa experiencia y nunca más volvimos a ese sitio. Lo bueno es que cuando nos reunimos con nuestros amigos, en algún que otro fogón, la historia “del enano”, causa verdadero impacto en los participantes…¡¡lo malo es que nosotros la sufrimos en carne propia!!...
Vamos a ver como hago para dormir esta noche, luego de haber removido el avispero de los recuerdos con este post…, seguramente deberé hacer algunos conjuros mágicos para enviar al enano a lugares más alejados, si aparece por ahí, no quiero saberlo.-

miércoles, agosto 06, 2008

El campo y los enanos (Parte I)

A nosotros nos encanta salir de la ciudad, a veces. Para desconectarnos del mundanal ruido, sus alcances y connotaciones, viene al dedillo.
Con ese plan, el de respirar aire puro, entre otras cosas, partimos con el CHUQUI, una mañana de sol, rumbo a una conocida estancia, localizada en el interior del Paraguay… campo adentro, o afuera, aun no está dilucidado.
Luego de varias horas de viaje, llegamos al lugar. Fuimos recibidos por los encargados del establecimiento, vestidos con ropas típicas. Alrededor del paraje se podían observar animales de granja y ganado bovino, equino y demás inos… eso sí, de vecinos, nada de nada, pues a lo lejos se divisaban árboles, plantas y … más árboles y plantas.
Nos acompañaron a nuestra habitación. Todo el mobiliario del lugar hacía juego con el resto del paisaje, un desparramo de “onda campesina”, se podría decir. Lo que llamó nuestra atención fue que, para ir al baño, debíamos salir de la pieza, y atravesar un largo pasillo interior. Nos explicaron que la construcción estaba cumpliendo unos cincuenta años de antigüedad y que supo ser una gran casona familiar.
Teníamos el Hotel-Estancia a nuestra entera disposición, y no exagero, pues éramos los únicos huéspedes en ese momento, curiosamente.
Durante la cena, también al estilo campestre, los encargados nos contaron que el lugar había sido mudo testigo de oscuras muertes y misteriosas desapariciones, todo muy tenebroso pero supuestamente verídico. Desfilaron en la conversación fantasmas, aparecidos, luces malas altas y bajas, sonidos y voces del más allá (todo en estéreo), temores y miedos, que a esa altura y con unos vinitos encima, ya comenzaban a hacer verdaderos estragos en nuestra mente virgen… por lo menos en cuanto a esos menesteres se refiere.
Con "cierta carga" de terror mal disimulado, nos fuimos con el CHUQUI a la cama. El silencio era casi total, digo casi, porque de vez en cuando, se oían los ladridos y aullidos de los perros, que custodiaban la propiedad.
Tratamos de distendernos hablando pavadas, lo cual nunca nos exige un gran esfuerzo, y nos dormimos al rato. (Esto continuará mañana, y va a estar buenísimo)

martes, agosto 05, 2008

El seudónimo que mejor me queda, es Buffet......


La Chuqui es insistente con la dieta y sus connotaciones. Yo sé que tiene razón, que debo y necesito bajar de peso, pero, con la comida, es en lo único que mi fuerza de voluntad no responde a sus mandos naturales y, prácticamente, desaparece.
Les muestro las causas por las cuales me cuesta mucho cuidarme. Clara, por obra y gracia de la publicidad, ha conseguido que almorcemos, de lunes a viernes, en una churrasquería con tenedor libre, lo cual se traduce como que uno se puede servir lo que quiera todas la veces que desee.
Todos los días, unas cuadras antes de llegar, ella comienza su aleccionamiento:
-Mucha ensalada, nada de pan ni pastas, la carne debe ser magra y de postre frutas, el café con edulcorante.
Yo debo asentir como un niño bueno, pero llegamos al lugar, entramos al comedor y comienza mi perdición. Me olvido de todo lo que escuché unos minutos antes.
Si ustedes observan las fotografías se van a dar cuenta que es imposible resistirse a la tentación de probar todo lo que exponen en las diferentes bandejas. Es una verdadera tortura comer livianito en un lugar donde te rodean y amenazan tantas exquisiteces.
Les cuento que hay días en los que me sirvo lo que se serviría un monje tibetano (creo que comen muy poco) pero otros no resisto y entro a manotear lo que se me pone adelante, ¡una cosa de locos!
Bueno, ahora los dejo porque tengo que prepararme para el almuerzo. Hoy es un día de esos, así que estoy casi en ayunas para aprovechar. Después, mientras hago la digestión, les contaré como estuvo todo.
¡¡¡Buen provecho!!!

lunes, agosto 04, 2008

El pañuelito....tu bi or not tu bi



Hace algunas semanas, me encuentro abocada, o mejor dicho, dispuesta (para que no suene a vino y dé pie a malos entendidos…) a la lectura del libro “El amor a la vida” de Erich Fromm (para qué voy a fingir, es uno de mis autores favoritos).
Llamó particularmente mi atención una parte que trata el tema de reforzar las buenas conductas por medio de elogios y premios… Queridos lectores, sepan disculpar si de a ratos me desconcentro, lo que sucede es que al CHUQUI , se le dio por escuchar música en ritmo de cumbia a todo volumen, y no es precisamente lo más adecuado para favorecer la inspiración o concentración de un ser humano normal; repito, tengan eso en consideración para no juzgarme mal.
Volviendo a lo nuestro, cuando tenía nueve años, la escuela introdujo en mi vida a una maestra de labores y manualidades, que de pedagogía y buenos tratos sabía lo que yo de motores diesel y piscicultura, o sea nada. La primera tarea que nos dio, fue cortar y coser un pañuelito.
En honor a la verdad, el mío quedó horrible, un espanto, pero era cuestión de insistir y también de que “alguien” me diera las instrucciones precisas y tratara de alentarme, de alguna manera.
Cuando esta maestra vio el resultado final de mi labor, lo tomó en sus manos y lo tiró al piso, diciendo que era lo más espantoso y poco prolijo que se había cruzado en su camino. Conclusión, treinta y cinco años después, esta humilde pero simpática servidora, no agarra un hilo y una aguja ni que la apunten con un lanza misiles de gran calibre y alta precisión.
Y pensar que yo podría haber llegado a la cima de la fama como Modista de alta costura o Diseñadora de modas, ¿quién sabe? …¡podría haber eclipsado totalmente a un Yves Saint Laurent o sería asesora de un Cristian Dior!
Sueños y exageraciones al margen, menos mal que ahora ya son muchos los educadores en general, que saben de pedagogía y de como formar mejor a sus alumnos.
Corregir las malas conductas y premiar las buenas, he allí la cuestión. Por eso yo ahora, voy a ir a donde está el Chuqui y le diré con voz empalagosa, de tan dulce:
-Si bajás el volumen de la música, te daré un alfajor triple de dulce de leche…
Después les contaré el resultado… por las dudas también llevaré el palo de amasar, viejo y contundente “modificador de conductas y aclarador de ideas”…