domingo, noviembre 08, 2009
La sensibilidad es lo que me traiciona...
Puesto en escena por
Clara y Pepe (los Chuquis)
a las
18:28
0
Dejaron su gracia
Etiquetas: Situaciones
sábado, noviembre 07, 2009
¡Un intérprete aquí, por favor..!
En nuestra tarea de ofrecer publicidad, andábamos intentado encontrar a Toto, pero no sabíamos que había volado del lugar que solía frecuentar y después caímos en cuenta que era la única posibilidad estando alado.
Como si fuese poco raro lo de las alas de Toto, nos venimos a enterar sobre la nueva coloración de Pancho.
Quisimos documentar tales rarezas con fotografías pero no pudimos dar con los susodichos, seguramente fueron a inscribirse en esos concursos de records insólitos.
¡¡Y pensar que creíamos haber perdido la capacidad de asombro!!
Puesto en escena por
Clara y Pepe (los Chuquis)
a las
00:00
9
Dejaron su gracia
Etiquetas: Circunstancias
viernes, noviembre 06, 2009
Multifocal, pero no tanto...
Cuando comencé a usar anteojos, hace un montón de años, fue toda una novedad y me llevó un tiempo adaptarme. Como no veía bien tanto de cerca como de lejos, el oculista me comentó que debería usar un cristal para leer y otro para conducir el auto.
Las opciones eran tres: A) Utilizar dos armazones, cada uno con el cristal correspondiente, y cambiarme según las circunstancias. B) Confeccionar un solo armazón con cristales bifocales. C) Lo mismo pero con cristales multifocales.
Opté por la tercera porque me pareció la más cómoda, ya que sólo moviendo el ojo hacia arriba o hacia abajo obtendría la mejor visión.
Lo que no me dijo el médico fue que me costaría adaptarme a este tipo de lentes. La cuestión fue que el día que me los coloqué por primera vez casi caigo por las escaleras de casa porque no manejaba bien las distancias. Pero lo mismo me los coloqué y salí a la calle.
Conduciendo el vehículo no tuve mayores problemas, así que durante la mañana todo fue normal. Al mediodía fuimos a comer a un restaurante, nos sentamos en una mesa pegada a la ventana que daba a la calle, Clara se sentó mirando hacia la vereda y yo hacia adentro.
En la pared del fondo del local había un cartel con las especialidades de la casa y yo, con anteojos nuevos, no tuve mejor idea que intentar leer lo que estaba escrito en el letrero. Para lograr una mejor visión debía encontrar el sitio exacto de las lentes en el que se encontraba la graduación que correspondía. Entonces me puse a mover la cabeza de arriba hacia abajo, y viceversa, como asintiendo, para hallar la visión perfecta.
Entonces fue que divisé a un hombre que se me venía al humo con cara de pocos amigos y, prácticamente, me gritaba:
-¡¡Pedazo de estúpido!! ¿Por qué no deja de hacerme señas, qué se cree usted que soy?
Este señor, a quien tuve que explicarle mi pequeño drama, estaba sentado justo debajo del cartel y pensó que yo le estaba haciendo algunas insinuaciones deshonestas.
Puesto en escena por
Clara y Pepe (los Chuquis)
a las
14:51
0
Dejaron su gracia
Etiquetas: Pepesadas
jueves, noviembre 05, 2009
Noches de canícula...
Las noches calurosas vienen acompañadas de diversos visitantes de todo calibre. Desde los amigos que aprovechan las altas temperaturas para venir a consumir nuestra provisión cervecera hasta los insectos que, por la gran cantidad de agua que nos circunda, están a sus anchas.
Nos atrevemos a asegurar que la variedad y cantidad de estos bichitos, molestos y picadores, va creciendo en forma paulatina pero sin interrupción y, si a eso le sumamos la humedad, pegajosa y muy molesta, tenemos un combo veraniego que acompañan a los cortes de energía eléctrica de muy buena manera.
Pero en todas las épocas, momentos y situaciones, hay quienes sacan provecho de las circunstancias. Ese es el caso de los sapos que, instalándose en nuestros jardines, se hacen el festival con cuanto insecto se les ponga a tiro. La voracidad con que los engullen es digna de ser destacada, así que estos batracios, lentos, pesados y feos, son bienvenidos, siempre y cuando traigan buen apetito y puedan digerirse a los insoportables insectos.
La que aparece en las fotografías es Ferocina, la novia de Ferozo, nuestro sapo más veterano. ¿Cómo determinamos el género, o sea el sexo, de este adorablemente repulsivo animal? Primero y principal, tiene pancita, lo cual indica una avanzada preñez. Segundariamente, le realizamos la prueba inequívoca de ubicar al batracio con la barriga hacia arriba y se la acariciamos con uno de nuestros dedos, si se ponía contento era macho pero, como se puso contenta, es hembra, sin lugar a dudas. Terceramente, Ferozo, respondiendo a su fama de galán, le daba mosquitos en la boquita, en señal de enamoramiento total. Se confirmó la femineidad del batracio porque no convidó ningún bocado al macho y hay un viejo apotegma que asevera: "El que come y no convida, cría un sapo en la barriga". ¿Para qué agregar más pruebas?
Bueno, les dejamos en compañía de Ferocina, si la quieren tener unos días en su casa no tienen más que solicitarla, el precio está un poco alto porque estamos en plena temporada pero, por tratarse de ustedes, haremos alguna que otra rebajita…
***** ***** ***** *****
Puesto en escena por
Clara y Pepe (los Chuquis)
a las
19:00
5
Dejaron su gracia
Etiquetas: Ferozo
miércoles, noviembre 04, 2009
Recuerdos invernales…
Entre las remembranzas que atesoramos de la época de los días fríos, rescatamos ésta, por lo insólita y descabellada.
*** *** *** *** ***
Puesto en escena por
Clara y Pepe (los Chuquis)
a las
18:18
8
Dejaron su gracia
Etiquetas: Circunstancias
martes, noviembre 03, 2009
Buenas razones...
En la maravillosa región que habitamos hay una buena cantidad de paseos para visitar y estar más cerca de la naturaleza. Decidimos, con la Chuquita, ir a conocer uno de ellos, no muy lejos, porque unos amigos lo recomendaron insistentemente.
Llegamos al lugar, una especie de hotel pero con cabañas en vez de habitaciones. Las cabañas eran de madera y contaban con todas las comodidades como para pasar unos días. El predio estaba a orillas del río Paraná y rodeado de una frondosa y exuberante vegetación. Todo estaba muy ordenado y limpio. Había además un sector de recreación donde estaba ubicada una gran piscina y al lado de ésta, una cantina muy bien surtida.
Luego de recorrer y aprobar el lugar, nos dieron la llave de la cabaña que nos asignaron y, antes de dirigirnos hacia ella Clara, con gran soltura, preguntó al encargado:
-¿En las cabañas no hay cucarachas?
-No señora, en esta época del año es imposible que haya cucarachas, así que vaya tranquila y disfrute de su estadía.
Entramos a la cabaña, acomodamos nuestras cosas y preparamos un mate para ir a tomar al borde de la piscina. Luego de remojarnos un rato, salimos a caminar por el gran parque para conocer mejor las instalaciones.
Al regresar a nuestra cabaña, la Chuquita observó que habían cambiado de encargado y se dirigió hasta la administración para hacer algunas averiguaciones:
-Buenas tardes, señor, nosotros estamos en la última cabaña de esta hilera y quisiera que me sea sincero, ¿hay cucarachas? Porque le tengo aversión a esos bichos…
-Señora, conserve la calma, durante todo el año se las combate pero, aparte de eso, en esta época es absolutamente im-po-si-ble que usted llegue a ver alguna cucaracha…
-¿Por qué insisten ustedes con que en “esta época del año” no hay cucarachas?
-Muy simple, señora, es la época del año en que ellas huyen despavoridas porque nos invaden los alacranes.
Puesto en escena por
Clara y Pepe (los Chuquis)
a las
18:58
10
Dejaron su gracia
Etiquetas: Experiencias traumáticas
lunes, noviembre 02, 2009
Y a mí me dicen El Jefe...
Para demostrar, de una buena vez, que tengo un carácter rígido e inflexible pero, eso sí, sin caer en el machismo recalcitrante, hoy tomé la firme decisión de solicitarle a la Chuquita que me compre un par de guantes resistentes, de buena calidad. Ah, y que hagan juego con el coqueto delantal que me regaló. No es cuestión de que se me estropeen y ajen las manos cuando lavo la vajilla ¿no?
Puesto en escena por
Clara y Pepe (los Chuquis)
a las
19:00
4
Dejaron su gracia
Etiquetas: Clariteces































