jueves, enero 26, 2012
COSAS QUE OCURREN Y SUCEDEN…
miércoles, enero 11, 2012
¿Canículas a mí?
Ante la imposibilidad, cierta y precisa, de construir una piscina para remojarnos en el tórrido verano, decidimos invertir en el sofá-bañera que aparece en la gráfica.
Realmente parecía que sería la solución a las altas temperaturas pero, por esas cosas de desconocer el principio de Arquímedes, no tuvimos en cuenta el movimiento de la masa acuosa al introducir nuestros cuerpos en el receptáculo.
Por supuesto, el primero en sumergir su voluminosa humanidad fue el Chuqui, y podríamos asegurar, sin temor a equivocarnos, que, si no fue un tsunami, estuvo dentro de esa categoría.
¡Nunca el barrio pudo observar tanta cantidad de agua corriendo por las calles! Se formaron torrentes y cascadas y alguno que otro remolino. Fue considerada la atracción turística de la semana.
Consultado al respecto, el gestor de tanto derrame del líquido elemento, dijo no haberse enterado de lo ocurrido, simplemente aseguró que estaba muy fresco y distendido… ¡Qué lo tiró!
sábado, diciembre 31, 2011
Año nuevo, alegrías nuevas…
sábado, diciembre 24, 2011
¡FELICIDADES PARA TODOS!
Aunque no se escuche, estamos entonando un tierno villancico, alegórico y sintomático, para llevar nuestro mensaje de Paz, Amor y mucha Alegría. Que estas fiestas sirvan para reencontrarse con la familia y amigos, dejando de lado a los acreedores que, sin ningún escrúpulo, pretenden cobrar sus cuentas a esta altura de los acontecimientos…
Los reunimos en un efusivo y cordial abrazo deseándoles lo mejor, como siempre, y que el humor pase a formar parte indeleble de sus vidas…
¡¡¡Muchas Felicidades para Todos!!!
sábado, diciembre 17, 2011
Diálogos incomprensibles…
Todos los días, más o menos a la misma hora, hace su arribo al patio de nuestra casa, un par de aves muy peculiares. Un alonsito, el de la imagen superior, y un tordo que, por lógica consecuencia, es el que está en la fotografía siguiente.
Aunque parezca una falacia, el alonsito adoptó al pichón de tordo y lo cuida y alimenta. El tordito lo sigue a todas partes reclamándole, a los gritos pelados, que le llene el buche de comida.
Como uno de los lugares que tienen abundante material comestible es nuestro patio, concurren a él asiduamente para hacer la consiguiente provisión alimentaria.
Pero no siempre pueden bajar a abastecerse, porque ése es el territorio privado de nuestra venerable gatita que, haciendo galas de su estirpe felina y prosapia siamesa, no acepta intrusos en su predio y menos emplumados.
El intercambio de sonidos que se genera en esas cruciales circunstancias es de antología. El tordo reclama, chillonamente, su almuerzo, el alonsito que le responde, por un lado, y le grita gruesos insultos a la gata, y ésta, atrincherada y sin retroceder, maúlla de una manera amenazante, como para no dejar dudas de sus intenciones defensivas. Les podemos asegurar que hasta se producen vuelos rasantes e intimidatorios por parte de las aves, por supuesto, y un levantamiento de garras como respuesta, lógica y consecuente, por parte de la siamesa.
Estamos por vender los derechos para una película, los izquierdos todavía no…
miércoles, noviembre 30, 2011
Pan al que no tiene dientes…
Hay personas que se empeñan en aparentar y mostrarse de una manera cuando en realidad están lejos de serlo.
El personaje de la imagen, vecino y conocido, todavía está pagando las cuotas de la 4x4 y sus magros ingresos no le permiten hacer la debidas reparaciones con los elementos más convenientes.
Cuando vimos el arreglo casero de la puerta de la camioneta, le sugerimos que venda el vehículo, grande e insostenible, pague sus deudas y se compre uno más pequeño y más sencillo de mantener.
Nos miró como quien observa a unos orates dislocados y nos dijo que su categoría de persona no le permitía retroceder un solo paso y que, al adquirir un auto más chico, estaría haciéndolo.
Hay un refrán, o proverbio, que, sabiamente, versa: “El que pretenda defecar más alto que el orificio anal, terminará embadurnado por eso y por heces".
sábado, noviembre 26, 2011
Visión, ¿qué visión?
La calle está llena de avatares que, necesariamente, distraen hasta al más centrado de los conductores. Sin embargo, nunca falta algún innovador que pretende llamar la atención con insólitas actitudes.
El propietario del vehículo de la imagen debe tener una visión bastante parcializada y fragmentada de lo que ocurre al frente, por lo tanto no se recomienda cruzárselo porque hay muchísimas probabilidades de colisión.
Pensar que a nosotros nos hicieron problemas, los inspectores municipales, porque teníamos un enganche para remolque en la parte trasera del automóvil y, curiosamente, a este señor le dejan transitar libremente por las calles de la ciudad.
A partir de mañana, llevaremos a la gata encima del tablero del vehículo y, si nos dicen algo, les diremos que procedan ellos a retirarla de ese lugar. Ya los estamos imaginando con algunos arañazos…






