Por varios años yo había conseguido que abandone el atuendo “indianista”, pero, ahora que Spielberg y Ford han arrojado a la palestra una nueva película del antes mencionado personaje, el Chuqui ha recuperado y reflotado esa indumentaria tan particular y exótica.
Anda prácticamente todo el día vestido de esa manera y mi temor es que lo confundan, no con Indiana, sino con algún evadido del siquiátrico, y me lo lleven a encerrar.
Espero que se le pase pronto la fiebre por este héroe fantástico y aterrice en la realidad palpable, perceptible, perspicua, contante y sonante. Porque si no lo hace nos van a devorar los albatros y cormoranes.
Lo único que le voy a dejar conservar será el látigo, realmente queda muy sexy cuando anda con él en la mano.
Ah, tal vez el sombrero también quede, porque le da un aire enigmático y eso, realmente, me da vueltas, me puede. Eso me recuerda a otra película, The Full Monty, donde sonó muy fuerte la canción YOU CAN LEAVE YOUR HAT ON. ¡Por favor!, ya me estoy haciendo yo, la película……


























